Al tiempo que el gobierno electo de Brasil, del derechista Jair Bolsonaro, señaló que el Mercosur estará por fuera de sus prioridades, el presidente Tabaré Vázquez reafirmó el carácter “estratégico” que le asigna al bloque regional.
Al tiempo que el gobierno electo de Brasil, del derechista Jair Bolsonaro, señaló que el Mercosur estará por fuera de sus prioridades, el presidente Tabaré Vázquez reafirmó el carácter “estratégico” que le asigna al bloque regional.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“En este mundo para ningún país hay destino en soledad, menos para un país pequeño como Uruguay. Pero hay que salir muy bien armado y unido en procesos regionales. Nosotros creemos que la fuerza de nuestros países está en el proceso de integración. Hay que integrarse. El Mercosur es un asunto estratégico, creemos que hay que fortalecerlo y mejorarlo”, declaró el mandatario el martes 30, en una entrevista con la plataforma de noticias de la Bolsa de Comercio de Rosario, Argentina.
Un día antes, en una conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros que evaluó el triunfo de Bolsonaro del domingo 28, Vázquez fue interrogado sobre las declaraciones del futuro ministro de Hacienda de ese país, Paulo Guedes, en las que expresó que el Mercosur no será una prioridad. “Brasil quedó prisionero” del bloque, señaló el economista.
El presidente evitó una interpretación categórica de esas palabras: “Tengo encima cinco campañas electorales; la experiencia me ha enseñado que es oportuno esperar a que los acontecimientos hablen por sí mismos y no guiarse por declaraciones que se hacen a veces fuera de un contexto general y que pueden llevar a que se tomen medidas a veces distintas de las que se han propuesto en una campaña electoral”.
A su vez, Vázquez analizó el triunfo de Bolsonaro en la entrevista con la plataforma de noticias argentina. “Parecería, es una presunción, que en nuestros días también el tema ideológico va quedando de lado” y ante los “cambios antropológicos, (...) más estos cambios políticos, surge una mezcla de inconformidad en la población que a mí me parece que hace que los ciudadanos voten contra los que están. Más allá de los caudillos, más allá de los partidos políticos tradicionales, más allá de las ideologías”, dijo.
La posición de Bolsonaro respecto del Mercosur abre expectativas en el gobierno en torno a la posibilidad de que se habilite a los socios la negociación de tratados comerciales con otros países, por fuera del bloque, dijeron a Búsqueda fuentes políticas y diplomáticas. En cada ocasión que Uruguay planteó eso, Brasil lo rechazó. Ahora, con la nueva administración que se instalará en enero, en el Poder Ejecutivo consideran que la solicitud puede tener otra recepción por parte del socio mayoritario del Mercosur.
La victoria de Bolsonaro en el balotaje ante el izquierdista Fernando Haddad llevó a reacciones diversas en el sistema político uruguayo.
El gobierno emitió un breve comunicado saludando al presidente electo y luego Vázquez habló por teléfono con él.
Desde la oposición hubo expresiones de respaldo a Bolsonaro, que no cayeron bien en el oficialismo.
Para el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, “el interés comercial no puede permitir cualquier cosa” y el gobierno uruguayo debe estar preparado para romper relaciones con Brasil si el gobierno de Bolsonaro deriva en “un régimen de corte nazi-fascista”.
El dirigente dijo a Búsqueda que el futuro mandatario de Brasil es un fascista. “La base parlamentaria de Bolsonaro está en tres corporaciones. Las tres B famosas. Boy, Bala, Biblia. Estructura la organización parlamentaria sobre corporaciones de intereses y no sobre partidos que lo que buscan es síntesis de intereses. Ese es el fascismo. Mussolini estructuró la base de la política sobre corporaciones. (Juan María) Bordaberry en 1976 también. Y esa es la negación de sistemas de partidos políticos”, sostuvo.
Miranda cuestionó a algunos dirigentes de la oposición que festejaron el triunfo de Bolsonaro. Fue duro con el líder del Partido de la Gente: “Lo de (Edgardo) Novick es realmente inaceptable. Está intentando capitalizar descontento en el peor de los sentidos, que es la generación de un enemigo al que hay que destruir. Eso es la destrucción de la convivencia democrática. ¡Es una barbaridad!”.