El boom inmobiliario experimentado en la localidad de Villa Serrana, Lavalleja, potenciado por la pandemia y la revalorización de los espacios naturales, comenzó a pasar factura en el encanto del lugar. Así lo describen los vecinos de la zona, que denuncian la falta de controles sanitarios del gobierno departamental y reclaman que se penalice el incumplimiento del Plan de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible de Villa Serrana (POT), aprobado en diciembre de 2021.
Es que hoy la filtración de los pozos negros y el vertido de aguas servidas a las cañadas derivó en un aumento de la contaminación en los cauces de agua, algo que fue advertido también por científicos del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable. Es por eso que, tras identificar una sustancia gelatinosa y oscura en el Baño de la India, ambos colectivos decidieron “trabajar en conjunto”, explicó a Búsqueda María de los Ángeles Viera, propietaria de una casa en Villa Serrana.
“Se armó un gran revuelo” debido al hallazgo de coliformes y bacterias patógenas en la cañada de la Leona, en el Baño de la India y en la represa, indicó. Los habitantes del lugar atribuyen el aumento de la contaminación de las aguas a la explosión inmobiliaria en Villa Serrana, un crecimiento que no fue acompañado por una infraestructura sanitaria acorde.
“Mucha gente desagota los pozos negros directamente en las cañadas o tienen robadores (una cámara que no tiene fondo impermeable y deja filtrar el líquido hacia la tierra). Nadie controla nada, y si bien el POT se aprobó hace siete meses, no se está respetando”, lamentó Viera.
Esa falta de control se debe, en parte, a la ausencia de policía ambiental que recorra la zona, una figura municipal que debería encargarse del cumplimiento de la normativa. La directora de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Intendencia de Lavalleja, Virginia Toledo, dijo a Búsqueda que la comuna hoy cuenta únicamente con un funcionario en todo el departamento dedicado a esa tarea, por lo que resulta imposible inspeccionar todas las viviendas.
De todas maneras, Toledo valoró como algo positivo la participación de la academia en la elaboración de nuevas investigaciones sobre el territorio y afirmó que el estado de los cursos de agua ha sido una de las principales preocupaciones de su división, creada en diciembre de 2020.
“La limpieza que se pueda llegar a hacer, por más que sea un manejo planificado, tiene raíces en muchos de los problemas que denuncian los vecinos, pero son ellos mismos los que tienen robadores directos a las cañadas”, cuestionó la directora.
Incluso, mencionó que hace más de un año la intendencia comenzó un proceso de regularización en Villa Serrana al establecer que aquellas casas que no contaran con las habilitaciones exigidas no podían ser alquiladas. Esto provocó un gran malestar entre los habitantes, pero permitió que hasta el momento se hayan regularizado cerca de 200 casas, dijo Toledo.
“Era el inicio de algo que teníamos claro que había que ordenar, por lo que los procesos continuaron: se están haciendo los registros, las solicitudes de bromatología, haciendo un cruzamiento de todas las exigencias”, añadió la jerarca. Sin embargo, opinó que en América Latina todo lo referido a la fiscalización y control “es complicado”, ya que responde sobre todo a aspectos culturales.
“Particularmente en Uruguay las multas ambientales no son vinculantes. Entonces podemos fiscalizar pero después no hay mucho más que podamos hacer. Por lo tanto, se debe apostar a la regulación y control social, a que las personas empiecen a hacer las cosas bien, porque se está llegando a una situación de colapso”, enfatizó.
La aplicación del POT, en tanto, será una herramienta fundamental para el futuro de Villa Serrana, ya que permitirá regular aspectos vinculados tanto al saneamiento como a la gestión de residuos o la tala indiscriminada del monte nativo, otros de los puntos criticados por los vecinos. Sin embargo, Toledo dijo que desde la intendencia solo pueden exigir el cumplimiento de la normativa a aquellas obras que solicitan un permiso de construcción, algo que sucede muy raramente.
“Muchas de las construcciones están en las veredas, en las calles, en el terreno del otro. Es algo de todos los días en Villa Serrana, pero a menos que notifiquen a la comuna nosotros no podemos estar arriba de 20.000 viviendas en Lavalleja”, explicó.

Foto: Nicolás Garrido / Búsqueda
Participación de la academia
Uno de los reclamos planteados por los vecinos es que se establezca cierto criterio a la hora de comercializar masivamente terrenos en Villa Serrana, ya que entienden que al venderse al mismo tiempo una gran cantidad se produce un hacinamiento con un impacto muy negativo en el entorno.
El informe, liderado por la especialista en ciencias biológicas, Gabriela Martínez, se enfoca justamente en estudiar estos aspectos. Según dijo a Búsqueda la investigadora del departamento de Microbiología del Clemente Estable, el objetivo es que el documento ayude a conservar y proteger el ecosistema y arroje luz sobre las prácticas de mitigación más adecuadas.
Ya se realizó un muestreo preliminar, aunque Martínez dijo que aún resta recabar más datos vinculados a la biodiversidad de vertebrados y la presencia de cierto tipo de bacterias en las aguas. Una vez terminado ese proceso, el informe será enviado al Ministerio de Ambiente con el fin de lograr un convenio entre la cartera y el instituto que permita “buscar una solución en conjunto”.
“Nos enfocamos primero en el embalse, ya que es lo que genera cambios en la diversidad y en todos los organismos. Hoy muchos embalses tienen floración en cianobacterias y por eso empezamos a pensar qué estaba pasando acá”, explicó. El equipo tomó muestras en los arroyos y cañadas aguas arriba y abajo del embalse y colocó cámaras trampa para observar la diversidad de vertebrados. La idea, explicó, es tener en cuenta la estacionalidad y el aumento del turismo “para ver la incidencia del aumento de población en el movimiento de los animales y el comportamiento de las aguas”.
“Queremos ver el efecto humano, si somos nosotros los que dañamos el ecosistema, y ver una manera de frenar ese deterioro. En Villa Serrana hay mucha fauna y flora nativa que vale la pena conservar”, señaló.
Respecto a los resultados de ese primer muestreo, Martínez dijo que en todos los sitios analizados hasta ahora se encontraron coliformes fecales, aunque ninguno superó el límite establecido en la normativa departamental. Sin embargo, buscarán determinar de dónde provienen, además de identificar la presencia de patógenos zoonóticos causados por la presencia de coliformes en las aguas.
El miércoles 13 se llevó adelante una reunión entre vecinos, autoridades e investigadores del Clemente Estable con el fin de intercambiar acerca de la situación del balneario y la participación de la academia.
El edil frenteamplista Felipe de los Santos, presidente de la comisión de urbanismo de la Junta Departamental de Lavalleja, adjudicó la falta de regulación de las construcciones a la poca capacidad inspectiva de la intendencia, la cual debería “hacer un seguimiento más serio y penalizar con mayor fuerza”.
“La principal consecuencia de eso es la contaminación y la avanzada eutrofización de las aguas. Hoy la comuna no tiene ningún tipo de presencia oficial en Villa Serrana, no hay una oficina, una junta local o algo que pueda generar contralor”, dijo De los Santos a Búsqueda.