Me asombra la poca imaginación de los dirigentes de los clubes deportivos para solucionar el problema de la violencia en las canchas.
Me asombra la poca imaginación de los dirigentes de los clubes deportivos para solucionar el problema de la violencia en las canchas.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá¿A quiénes imita la juventud en todas partes del mundo? A sus ídolos. Y así vemos brazos tatuados, peinados que parecen inspirados en películas de terror, cabezas peladas por doquier, camionetas 4 X 4 aunque no tengan que circular por lugares intransitables, el consumo de cerveza, de bebidas energizantes, de teléfonos celulares que cada día ofrecen más aplicaciones, etc., etc.
Estos fenómenos surgen por estrategias de marketing que muy sabiamente aplican empresas asesoradas por especialistas en la materia que eligen para transmitirlas a personalidades destacadas y admiradas por ese público que acude a las canchas.
Así vemos a uno haciendo reclames de celulares, a otro de zapatillas deportivas, a otro de una mutualista, a otro de una moto o de un auto. Y la gente quiere imitarlos.
¿Sería tan difícil hacer una campaña a nivel nacional encabezada por los ídolos de cada institución, por ejemplo, el “Chino” Recoba y Abreu por Nacional, “Tony” Pacheco y Zalayeta por Peñarol, y así sucesivamente con todos los clubes de fútbol y de básquetbol? Agregar a estos todos los que juegan en el exterior para que manden un mensaje de concordia y buen comportamiento deportivo.
Esto se podría hacer en todos los medios y antes de cada partido en la propia cancha.
El ídolo debe mostrar sus disgusto públicamente e instar al hincha a modificar esos comportamientos.
A eso agréguenles las suspensiones a los clubes y las prohibiciones de presenciar el espectáculo a los chicos malos.
Lamentablemente, los dirigentes deportivos y el Ministerio del Interior no tienen suficiente credibilidad a esta altura del partido. Por eso tienen que incriminarse los protagonistas verdaderos: actores y público.
No creo que nadie se negaría a una solicitud como esa.
Conste que no soy futbolera ni ingenua, pero ¿por qué no probar lo que en otros ámbitos resulta tan bien?
Matilde Pisano
CI 774.340-3