Por Renata Battione y Claudia Calace
Con más de 10 años en la industria tecnológica, Cecilia Targetta representa a una generación de mujeres que no solo incorpora las nuevas tecnologías, sino que las impulsa desde roles estratégicos
Por Renata Battione y Claudia Calace
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCecilia Targetta es contadora y actualmente se desempeña como country manager de Globant, una empresa tecnológica con presencia en más de 30 países.

Como madre de tres hijos, ha sabido equilibrar su vida familiar con una carrera profesional exigente, marcada por el liderazgo y la innovación. Hace más de 10 años que trabaja en la industria, y representa a una generación de mujeres que no solo incorpora las nuevas tecnologías, sino que las impulsa desde roles estratégicos.
En esta entrevista comparte cómo ha integrado el mundo digital en su desarrollo personal y profesional y cómo las mujeres están transformando la industria tecnológica.
¿Cómo mantenés el equilibrio entre tu vida personal y laboral?
Con la experiencia uno aprende a teorizar y darles el lugar que uno quiere a los diferentes aspectos de la vida. Tengo tres hijos, y la llegada de ellos me hizo repensar las prioridades y poner el foco necesario en cada una de las actividades. En el horario de trabajo estoy sumamente enfocada en el trabajo y, si estoy con mi familia, estoy muy enfocada en mi familia (o en mis amigos, mi pareja). Es una enseñanza que vino con los años. En un principio le dedicaba mucho a mi vida laboral y, si miro para atrás, creo que no tenía tanto que ver con la cantidad de horas, sino con la calidad del tiempo.
¿Cómo ves que se enfrentan las mujeres mayores de 50 años a los cambios tecnológicos?
En primer lugar, nos encontramos con un poco de resistencia al cambio. Una vez que uno conoce la tecnología, va perdiendo ese miedo. El mejor ejemplo, y que no tiene que ver con la edad, es la irrupción de la inteligencia artificial, que a todos nos generó cierto temor. Ahora, a medida que la conocemos mejor, entendemos que es una herramienta que viene a colaborar y a hacernos más eficientes. Creo que eso es lo que pasa, a veces, con las personas más grandes.
¿Cómo ves a las profesionales plus 50 de la industria tecnológica?
A diferencia de lo que se piensa, es una industria muy amigable para la mujer o para la diversidad en general. Es una industria bastante reciente porque hace unos 20 años se empezó a desarrollar en Uruguay. Siempre fue de invitar a personas más jóvenes, que ahora quizás no tienen más de 20 años, por lo que creo que nos fuimos rodeando de diversidad desde un inicio, con una mentalidad mucho más abierta que otros sectores. También incide en que nosotros hacemos productos pensados en un cliente final y la sociedad está justamente integrada por diversidad de grupos. Por eso, el producto lo tenemos que pensar para ellos y no solo en función de lo que nos puede gustar a nosotros.
¿Qué mensaje les darías a las mujeres de 50 que quieren adoptar más la tecnología para crecer desde un punto de vista laboral?
Que se animen y no tengan miedo porque las empresas necesitan tener una mirada diversa al desarrollar sus productos. La tecnología abarca un sinfín de roles, incluso algunos sin tantos requerimientos técnicos, y hay un montón de cursos accesibles para incursionar. Por ahí pasa por pensar: ¿de qué industria vengo?, ¿qué conocimiento tengo?, ¿qué puedo aportar al sector? Yo soy contadora y, en mi caso, ingresé en la industria hace 10 años, y fue precisamente por eso. Entré a una empresa que se instalaba en Uruguay para probar sistemas bancarios y necesitaba a alguien con background en contabilidad y finanzas. Después me fui formando en tecnología, pero ya desde ese momento se dieron cuenta de que necesitaban, además, a alguien que conociera de asientos contables. Si solo sabías cómo hacer un sistema, no servía de nada. Podía ser un sistema que funcionara divino, pero te daba cualquier cosa.
¿Sigue siendo un mundo predominantemente masculino?
Sí, pero creo que todavía estamos derribando esos mitos desde las etapas iniciales de la formación. Cada vez hay más diversidad. No sé exactamente el porcentaje, pero hay muchas más mujeres que se están formando en ramas de la ingeniería. Y creo que el mensaje debe seguir siendo ese: mostrar los distintos roles que existen en la industria, porque ahí cada persona puede encontrar su lugar, según sus gustos e intereses. Hay muchas iniciativas que buscan justamente invitar a las mujeres, y especialmente a las niñas, a acercarse a la tecnología, despertando su interés desde una edad temprana.
En un mundo tan tecnológico y automatizado, ¿cómo se mantiene y se valora la parte humana en los roles de liderazgo?
En Globant trabajamos con un pilar muy importante, que es el kind of humanity (tipo de humanidad, en español). Realmente creemos que el capital humano es lo que nos permite poder diferenciarnos ante el resto de nuestros competidores. Si nuestros colaboradores están contentos y seguros, si van a un lugar de trabajo donde se sienten felices y además podemos generar espacios que propicien el intercambio —como oficinas abiertas—, todo eso contribuye a que el trabajo en equipo sea mucho mejor.