Ferber también analizó la situación de las relaciones laborales, en especial el conflicto en la pesca y en Conaprole; el funcionamiento del Instituto Nacional de Colonización, en especial el debate sobre el uso más eficientes de los recursos; la vacunación contra la fiebre aftosa y el estatus sanitario del país; así como la política de riego y su impacto productivo y económico; entre otros temas.
¿Cómo califica este momento para el sector productivo?
Auspicioso, con buenos precios en la ganadería, con un clima amigable. Y si el sector ganadero en Uruguay anda bien, los demás sectores tienen un soporte. La agricultura, por ejemplo, tiene una gran interacción con la ganadería. Por lo tanto, creemos que estamos pasando un buen momento.
¿Cuál es la principal preocupación que afecta a todos los rubros?
Siempre va a estar el clima, pero evidentemente en la inserción internacional hay un capítulo muy grande. Ese es un partido que está difícil a nivel mundial, y es donde uno ve los riesgos más importantes. En ese sentido estamos pasando por un período de turbulencias.
¿Cómo califica estos primeros meses del gobierno?
Lo vemos bien, es un gobierno muy cercano, que nos permite hablar los temas. En el sector agropecuario tal vez tuvimos más polémicas de lo habitual. Pero el gobierno está para gobernar y en todos los temas ha sido fiel a lo que habló de antemano. Hay que seguir intentando construir y darles apoyo a las decisiones.
¿Qué balance hace de las reuniones que mantuvo con las autoridades?
En todos los casos pudimos intercambiar. Vemos una cercanía, no lo decimos solo desde el punto de vista gremial sino con todo el sector agropecuario. Este gobierno apuesta a que el país crezca y que ese crecimiento se base en el sector agropecuario, y se tienen que buscar los caminos para que eso se concrete. Sabemos que hay muchas dificultades, la propia fuerza política de gobierno tiene sus contrapesos y complicaciones, pero podemos decir que tanto la Presidencia de la República, como el Ministerio de Ganadería y el Ministerio de Economía están alineados en buscar ese camino.
¿Hay algún tema que le genere mayor expectativa?
Lo que necesitamos es mayor flexibilidad en muchos aspectos, en la parte laboral, sin dudas. Allí no tenemos expectativas, pero es donde vemos las mayores posibilidades de crecimiento. Mayores flexibilidades laborales y mejor infraestructura.
La inversión en infraestructura es el mayor potenciador de crecimiento que puede tener Uruguay. Después, como la mayor cantidad de los empleos que tiene el país son a través de las pymes, todo lo que mejore las condiciones laborales y las flexibilice, permitirá que se contrate a más personal y termine produciendo más. Esos son los grandes frenos que vemos. Pero las expectativas sobre estos puntos son relativas y no son para ahora, primero se deben discutir.
Después estamos tranquilos de que no habrá movimientos en la parte impositiva, algo que sería totalmente contradictorio con el objetivo de crecer, porque la plata siempre va a ser más eficiente en manos del sector privado.
Y tenemos que esperar por la ley de presupuesto, que sabemos que es muy larga, muy compleja, y no tenemos claro qué es lo que viene allí.
¿Cómo evalúa los recientes anuncios del ministro de Economía, Gabriel Oddone?
Se está trabajando mucho en microdecisiones, algo que apoyamos, el tema es que no se contradigan con otras, como las pautas salariales que, guste o no, son un aumento artificial de los sueldos. Todo lo que aumente por arriba de la inflación es un aumento artificial de sueldos, que es algo que no se pactó entre el empleador y el empleado, y el gobierno te obliga a hacerlo.
Eso va en camino contrario (del objetivo de crecimiento), pero entendemos que hay equilibrios y sabemos en qué cancha estamos jugando.
¿Está satisfecho con la baja de la tasa de interés por parte del Banco Central?
No, es algo que vamos a seguir reclamando porque está lejos de donde debería estar, que es 2% más abajo. Esto también es contrario a la política de crecimiento, nos quita competitividad. Está claro que no estamos en el peor momento de la historia, pero considerando los niveles de inflación que tenemos, la tasa de interés debería estar más abajo.
¿Cómo se va a implementar la derogación del impuesto del 1% municipal?
Felicitamos al gobierno por la decisión de eliminar ese impuesto injusto. Esperamos que se pueda concretar a corto plazo. Es algo que lo esperamos hace mucho tiempo, que se ha prometido más de una vez, pero en esta oportunidad vemos una determinación muy grande del ministro de Ganadería (Alfredo Fratti) y esperamos que se pueda concretar.
¿Qué debería considerar la Ley de Presupuesto?
Vamos a estudiarla cuando tengamos la ley. Vamos a mirar básicamente la cantidad de artículos que apuntan al crecimiento y cuáles van en contra del crecimiento. Sabemos que la ley va a tener de los dos. Será una buena Ley de Presupuesto, si el mayor porcentaje de sus artículos promueve el crecimiento del país. Esa es la realidad.
¿La polémica por la suspensión momentánea de la exportación de ganado en pie para faena inmediata ya se superó o el tema sigue sin estar claro?
Para nosotros está superado. Creemos que el gobierno buscará maneras para que los animales que estén cerca de la faena se faenen en Uruguay, y eso es correcto, el tema son los caminos que se tomen. Consideramos que el tema está bien encaminado. Nunca vamos a estar de acuerdo con que se restrinjan las exportaciones, y eso por el momento quedó desactivado, con lo cual estamos tranquilos.
¿Cómo ve ARU el planteo de la importación de ganado?
Lo vemos poco viable. Hay muchos temas que no sabemos cómo se van a resolver. Tenemos claro que si la exportación está abierta, liberada al 100%, que es lo que pretendemos, habrá presiones del otro lado. Pero esas presiones no pueden poner en juego el estatus exportador de Uruguay, desde el punto de vista comercial, de las auditorías sanitarias.
Está claro que si uno presiona en determinado sentido, los involucrados, en este caso la industria, va a buscar formatos para defenderse si considera que está siendo perjudicada por la exportación en pie.
¿Puede haber algún cambio de criterio en el negocio entre Minerva y Marfrig en Uruguay?
No lo sabemos. Se está entrando en la etapa definitoria, en setiembre se terminará de redondear el tema. Estamos a la expectativa. Creemos que la Coprodec (Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia) va a mantener la decisión anterior, independientemente de que se hayan propuesto determinados cambios. Creemos que esos cambios planteados no dan garantías, pero habrá que esperar y confiar en el criterio técnico de la Coprodec, que hasta ahora ha sido muy sólido.
¿Cómo evalúa la situación de las relaciones laborales?
La veo mal. En Uruguay estamos presenciando un momento de quiebre muy importante, que es esa decisión de las empresas pesqueras de desmarcarse del sindicato y salir a trabajar, defendiendo el derecho al trabajo y de todos quienes quieren trabajar. Obviamente que esto se hizo porque hubo un respaldo atrás. Fue algo que hubo que madurar durante un tiempo, las empresas perdieron mucho, así como los trabajadores no sindicalizados. Es un sector con muchas mujeres solteras trabajando y no queremos que esa gente pierda sus ingresos.
Estamos ante un quiebre muy grande, que el Estado garantiza ahora que se pueda salir y volver, y que aquellos que salgan a trabajar no tengan problemas cuando vuelvan.
Otro caso es el de Conaprole. Los temas no se pueden discutir eternamente. Cuando no se puede negociar dentro de los parámetros del Ministerio de Trabajo, se terminan tomando acciones que dejan por fuera a la parte sindical. Tenemos que valorar que se puedan tomar decisiones y que no haya grandes problemas. Ese es un adelanto muy positivo.
¿Cómo ve la salud financiera de la industria frigorífica?
No manejamos esos datos. Vemos cuatro grupos que andan muy bien, que están compitiendo muy fuerte, que han concentrado casi el 80% de la faena en lo que va de este año. Y hay otras realidades, con una multiplicidad de factores muy grande.
Creemos que son casos diferentes, se tienen que ver de dónde vienen, las aptitudes internas de trabajo, la modernidad de las plantas, son muchas cosas que no manejamos.
Lo que sí sabemos es que los cuatro grupos grandes compiten, entendemos que les está yendo bien, mucho mejor que en otros momentos. La ganadería hoy anda bien, pero ha sufrido momentos dramáticos.
Por lo tanto, creemos que la industria tiene sus particularidades, pero no creemos que sea un momento complejo para la industria.
¿Cómo ven el funcionamiento del Instituto Nacional de Colonización?
Creo que tenemos que pasar la página en determinados aspectos. Claramente hay un compromiso de campaña respecto a la compra de campos, la ciudadanía votó conociendo esa propuesta y eso fue lo que hizo el gobierno.
Ahora, en el manejo de los recursos que tiene Colonización, el oficialismo y la oposición política se deben una discusión fuerte sobre cuál es la forma más eficiente de usarlos.
El Instituto de Colonización tiene mucho para mejorar, mucho para transparentar en su interna. Pero la discusión de utilizar determinada cantidad de dinero para comprar campos, en vez de otra forma que sea más efectiva para cumplir la misma finalidad, que es promover la producción y tener un impacto social en la gente que vive en el medio rural, se tiene que dar dentro del sistema político.
Y esa es una discusión que hay que darla, porque así como se está haciendo hoy es algo anacrónico. Se podría ser mucho más efectivo en el uso de los recursos.
¿Cómo evalúan la situación en materia de salud animal y las políticas que plantea el Ministerio de Ganadería?
El Ministerio de Ganadería está trabajando en el tema, no hay magia en esto, hay que ajustar muchísimas cosas. Este es uno de los puntos claves que tenemos que defender. Y es algo a tener en cuenta, por ejemplo, cuando se habla de la importación de ganado en pie. ¿Quién se hace responsable de la salud y los residuos que pueda traer ese animal importado? Creemos que las políticas sanitarias necesitan recursos y que el Ministerio de Ganadería debe trabajar a fondo en este sentido.
¿ARU estaría dispuesta a discutir la posibilidad de que Uruguay deje de vacunar contra la fiebre aftosa?
No. Tenemos la tranquilidad de que el gobierno tampoco la va a plantear. Creemos que tenemos el mejor estatus posible, que es estar libre de fiebre aftosa, con el ganado inmunizado. Es claro que las barreras o limitaciones que tienen nuestros productos son comerciales y no sanitarias. Esto está demostrado desde el momento en que le vendemos lengua a Japón. Esa es la realidad.
¿Perciben cambios en la situación de la seguridad rural?
Hubo casos que no se escuchaban desde hace un tiempo y que han vuelto. No vemos cambios de políticas de seguridad, muchas autoridades del Ministerio del Interior siguen siendo las mismas. Hay que seguir trabajando fuerte, con la Policía cerca de los establecimientos, recorriendo la campaña, y con recursos.
Esperamos que se vuelva a encausar la situación a como venía en el anterior gobierno, porque está la sensación de que hay más casos de delitos en el medio rural, aunque no tenemos los números concretos.
¿Cómo se soluciona la problemática de los ataques de perros?
Con la responsabilidad de los dueños. Y si hay perros sueltos, sin dueño, deben ser responsabilidad del Estado.
¿El rubro ovino tiene posibilidades de volver a crecer?
Sí, siempre. Tiene muchas particularidades, la parte de infraestructura es clave. El ovino necesita el contacto diario con gente, y la población rural termina yéndose a los pueblos y ciudades. En las actuales condiciones es difícil que eso se revierta. Pero hay que trabajar en buscar formatos que lo permitan. Creemos que el desarrollo de la infraestructura en el medio rural es clave para la defensa del rubro ovino.
¿Cree que pueda implementarse una política de riego en este período de gobierno?
Esperamos que sí. El riego es algo que al productor promedio le va a costar implementar, por el costo que tiene su instalación y la energía. Pero para Uruguay es clave, porque implica un crecimiento significativo del producto bruto interno (PBI) y es algo que necesitamos. Por lo tanto, el Estado debería buscar caminos para que la adopción del riego crezca lo más posible y de la forma más rápida.
¿Qué le parece la propuesta del programa Procría?
Son medidas para crecer, apoyamos esa política y estamos expectantes de los números que se logren. Nos parecen bien todas las políticas que vayan en el sentido de aumentar la productividad.
¿Qué novedades tendrá esta edición de la exposición Rural del Prado?
Tendremos un movimiento político fuerte, una agenda muy completa, con la presencia de varias autoridades, empezando por el presidente de la República (Yamandú Orsi). Esperamos un buen clima, la parte comercial está vendida, la parte genética está asegurada y esperamos aprovecharla al máximo.
¿En cuáles actividades participarán las autoridades?
El presidente Orsi estará el primer viernes, en la actividad de la Confederación de Cámaras Empresariales, donde disertarán el ministro de Economía, el ministro de Relaciones Exteriores (Mario Lubetkin), el ministro de Trabajo (Juan Castillo) y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (Rodrigo Arim). El presidente también estará el miércoles (10), almorzando con la junta directiva y después entregando premios en la pista.