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    viernes 07 de junio de 2024

    Café Gourmand y la filosofía del buen comer

    Con una carta basada en el brunch, el chef francés Grégoire Bouthier se hace lugar en la oferta gastronómica de Montevideo con Café Gourmand

    Gourmand es una palabra francesa que refiere a las personas que disfrutan del buen comer a tal punto que llega a ser casi una obsesión. Así se define Grégoire Bouthier, francés, dueño y chef de Café Gourmand, “un sueño” que lleva adelante junto con su esposa estadounidense, Erica Bouthier. “Somos Gourmand. Vivimos nuestra vida así. Comer es una necesidad básica del ser humano, entonces mejor hacerlo con placer y hacer que sea una experiencia”, explica el chef.

    “Salir a comer es dejar el celular y estar con tu pareja o con tus amigos, comer rico y que te atiendan, ojalá que bien. Tú solo te tenés que dedicar a disfrutar de ese momento privilegiado con tu familia o amigos”, expresa. Esta filosofía de vida es la que intenta transmitir a los comensales que llegan a Gourmand (Constituyente 2026).

    Gourmand surge como fruto de una pasión, pero también como una necesidad de innovar en el mercado gastronómico de Montevideo. En 2010, cuando los Bouthier llegaron a Uruguay la oferta era muy escasa y eso les causaba “mucha frustración”. Algo parecido les había ocurrido cuando vivían en Denver (Estados Unidos), sobre todo respecto a la falta de opciones de panes y croissants. Esa realidad había llevado a Grégoire a innovar en recetas de panificados y a hornear en su propia casa.

    Apoyados en esta experiencia, fue que en 2016 decidieron abrir las puertas de Café Gourmand, ofreciendo una carta basada en desayuno y brunch, un producto que todavía no era muy conocido en Uruguay. “Nos decían que esa oferta nunca iba a funcionar acá, que los uruguayos nunca iban a comer huevo en la mañana. Era algo imposible. Pero hoy a las ocho y media de la mañana Gourmand se llena de uruguayos”, afirma Grégoire, quien no tiene dudas de que el secreto es la filosofía Gourmand.

    En ella se cuida cada detalle, desde la calidad de la materia prima, en su mayoría uruguaya, la elaboración artesanal de todos los productos y la buena atención hasta las plantas que decoran el local, la vajilla, la presentación de los platos y la playlist que ambienta cada día a Gourmand. Todo esto colabora para que salir a comer sea un disfrute.

    “Nuestros clientes dicen que venir a Gourmand es como viajar sin viajar. No solo porque nosotros somos extranjeros, sino también porque el servicio es distinto, somos todos muy alegres y hay muy buena energía. Uno sale a comer para pasarla bien, entonces, cuando alguien viene a Gourmand se tiene que ir feliz”, afirma Grégoire.

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    Los huevos benedict son una de las especialidades de Café Gourmand

    Los huevos benedict son una de las especialidades de Café Gourmand

    Esa filosofía los lleva a no realizar ventas por servicios de delivery. “Venir acá es parte de la experiencia. Si pedís, vas a comer bien, pero no es lo mismo, acá tenemos una cantidad de detalles que no vas a tener. El delivery no sabés cómo va a tratar el producto. Es nuestra imagen y la tenemos que cuidar”, explica.

    Movimiento e impulso gastronómico. Durante las mañanas de Gourmand, los huevos benedict son el producto estrella. Por la tarde, los croissants con almendras o con chocolate son los más demandados. Sin embargo, la última innovación que Grégoire incluyó en la carta vespertina también “está saliendo muy bien”. El nuevo producto consiste en un chipá waffle, es decir, un waffle hecho con masa de mandioca, acompañado con huevo frito y queso.

    Grégoire y Erica se sienten parte del impulso y la variedad que ha adquirido la oferta gastronómica de Montevideo en los últimos años. “No sé si el público, en general, lo reconoce, pero dentro del mundo gastronómico se sabe. Muchos colegas vinieron a conocernos, a ver qué hacemos”, subraya.

    Precisamente, comer afuera y probar distintas opciones es uno de los pasatiempos favoritos de los Bouthier, quienes no tienen problema en reconocer las buenas experiencias que han tenido en otros restaurantes de la ciudad y, por supuesto, de otras partes del mundo. “Si tenemos una buena experiencia, subimos historias a nuestra cuenta de Instagram para difundir el lugar, que la gente salga y se anime a probar. Porque, para que todos podamos seguir adelante y tener mejor calidad, la gente tiene que salir y no usar el delivery. Necesitamos el movimiento. Salir y compartir también son parte de la vida Gourmand”, remata Grégoire.