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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl día 22 de enero, en la plaza Cagancha, había un gran cartel escrito en letras negras que decía: “¿Cuántas muertes son necesarias?”.
Como no entendía a qué refería les pedí un folleto (negro) del Sunca y del PIT-CNT que dice: “¿Cuántas muertes son necesarias?”, “No más muertes en el trabajo”, “En defensa de la vida”, “La vida está primero”.
En la letra chica se señala que en 2024 aumentó el porcentaje de accidentes mortales y se reclama que el Ministerio de Trabajo debe aumentar los controles, se convoca a un debate nacional para la elaboración de un proyecto de ley sobre seguridad y salud en el trabajo y la creación de una fiscalía especializada en accidentes laborales.
Este folleto, cuyo espíritu comparto 100%, me generó las siguientes tres reflexiones.
Primera: la información pública es clave para la toma de decisiones. Sería conveniente contar con información veraz y accesible que ayude a un debate sano y oriente a los que toman decisiones trascendentes y permitan reflexiones profundas. Como país tenemos que profesionalizarnos, ser más serios, más meticulosos.
Segunda: entiendo que es necesario elaborar un proyecto de ley sobre seguridad y salud en el trabajo que sistematice y dé unidad a la variada y profusa normativa sobre la temática, y que puede ser una herramienta eficaz para prevenir accidentes laborales, y un férreo control de la Inspección del Trabajo. No creo que sea necesaria una fiscalía especializada, pero tal vez me falte información.
Tercera: la defensa de la vida debe darse en todos los ámbitos, no solo en el laboral, también en el de la salud. No podemos tener una visión hemipléjica de la sociedad. Hace unos días el futuro subsecretario del MSP habló de que la ley de aborto trajo “felicidad pública”. No se conoce cuál es su medición, y hablar de felicidad en un tema tan sensible suena burlesco. A la vez, existe falta de información en cuanto a los procedimientos de abortos practicados, motivos, etc. Sería bueno que antes de cualquier modificación a la ley vigente exista información veraz y accesible, que se pueda analizar y contrastar.
Lo que está claro es que hay que defender y proteger la vida. Sin vida no hay derechos. La vida y la integridad física deben estar primeros en todos los ámbitos. No podemos disponer de las vidas ajenas, sanas o enfermas, tampoco ponerlas en riesgo. No queremos más muertes.
Dr. Juan Diego Inthamoussu