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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáDiarios, semanarios, Facebook y X están llenos de ciencia ficción respecto del nuevo papa. Vamos a los hechos.
Una observación superficial demuestra que Robert Francis Prevost, hoy León XIV, no seguirá la “línea de Francisco”, sea cual fuere el significado de esta expresión.
Tenía todo para ello, hasta el segundo nombre, Francis. Pudo ser, con cierta elegancia de simetría, Francisco II, pero eligió seguir a León XIII y llamarse León XIV. Si quiere continuar a alguien, es a León XIII, el sexto hijo del conde Pecci, pero no nos equivoquemos. León XIII, en 1891 y en su encíclica Rerum novarum reprobó la explotación de los pobres por los ricos y exhortó a los obreros a formar sindicatos en defensa de sus intereses; simultáneamente defendió la propiedad privada y condenó al comunismo por ateo. ¡Ya era mucho para decirse en 1891! Hoy las exhortaciones de justicia social y paz suenan a lip service: a nadie convencen fuera de los ya convencidos.
La idea de León XIII era, quizás, la línea de Pablo de Tarso, el apostolado: que la Iglesia debía ser parte del mundo, formarlo y reformarlo. A esta idea fuerza, que reconoció la existencia del proletariado, le debemos, en parte, la Unión Cívica, el partido católico del Uruguay, el Círculo Católico de Obreros, el Banco La Caja Obrera, quizás el Club Católico, la Acción Católica y el partido Demócrata Cristiano. Esta tendencia religiosa apareció abiertamente en la letra de una canción que, con música marcial, todos los alumnos de colegios religiosos entonamos en las procesiones de Corpus Christi, por la Avenida 18 de Julio. Baste transcribir parte de su letra militante, debida a Juan Zorrilla de San Martín, para leer un programa:
Porque benigno, tú lo bendigas,
Señor, ponemos hoy a tus pies
el patrimonio del viejo Artigas
que redimieron los Treinta y Tres.
Doquiera rey de reyes
levántese un altar:
A Dios queremos en nuestras leyes,
en las escuelas y en el hogar.
Estos son hechos.
Dr. Jorge Arias