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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Dale de una vez, Uruguay”
Uruguay no concreta. Como en el fútbol, ¿vio? Tal vez es su principal problema. Derivado de la abundancia de relato —sobre todo—. “Que somos batllistas, que somos herreristas...”. ¿Y si en vez de tanto ”viru, viru”, ponemos en práctica lo que decimos?, y lo que hoy significa.
Por supuesto, para un liberal radical, cuanto menos Estado, mejor. Entonces, ¿por qué no arrancan por algo concreto, posible? ¡Ya!
Para un batllista, el Estado —pero sobre todo sus empresas públicas— debería ser una herramienta a cuidar. Cuidar es evitar que el desprestigio sea tal que llegue el día en el que se pretenda terminar con todas, inclusive las que tanto aportan.
Cuidarlas debe implicar necesariamente liquidar las empresas públicas que dan pérdidas año a año y disminuyen los dineros públicos, que podrían ser vertidos en prioridades: educación, salud, vivienda y seguridad.
Pórtland Ancap, Correos y AFE son empresas públicas con pérdidas millonarias de décadas, y deben cerrar, o pasar a la órbita privada. En concreto, mejorar los recursos públicos estatales y reducir en algo los impuestos.
En esta propuesta debieran coincidir batllistas y herreristas, y encontrar oposición en mayoría del Frente Amplio. Esto porque el Estado como un fin en sí mismo, las empresas públicas (cuanto más mejor) invadiendo áreas en las que debería primar la competencia y lo privado... esas torpes ideas de todo estatal, “de siesta”, solo pueden sobrevivir y representar hoy a una izquierda socialista muy quedada en tiempos de dinosaurios y cavernas.
Es sencillo. Uruguay debe dejar atrás los detalles del relato, que sí, que no, más o menos, que siempre fue así, que son vaquitas sagradas, que el corporativismo, etcétera, para pasar definitivamente a los hechos, concretos y posibles, los que reclama el pueblo en siglo XXI.
Comenzando a reformar el Estado de una vez con un nuevo e imprescindible ajuste. Lo que no funciona o no es estratégico: afuera. No más pérdidas, no más impuestos para cubrir con subsidios esas pérdidas.
Del lado racional —y por lo tanto batllista de la vida— entendemos que se debe comenzar —y ya— a liquidar: Correos, Pórtland Ancap y AFE. Concreto. Con nombre y apellido. Y esos millones que no se perderán más servirán para que otras empresas públicas puedan reinvertir sus ganancias y mejorar sus servicios y competitividad, al no tener que brindar tanto a rentas generales, por evitar pérdidas millonarias de las tres nombradas, y cuidando así la herramienta.
A esto, ¿el Herrerismo y los liberales radicales van a seguir esperando por todo? Y por mientras ¿que todo siga mal como está y empeorando? O bien se suman a este camino racional que permitirá comenzar a mejorar las cuentas públicas, y hacer de nuestro Uruguay un poco menos caro y más viable
Llegó la hora de dejar de discutir tantos detalles de relato, de historias mal contadas, de etiquetas sin fondo para pasar a poner finalmente “el cascabel al gato”. Por vos, por los tuyos, por mí, por todos, ¡por Uruguay!, ¡hora de concretar!, para decirlo con palabras y modo distinto de Bielsa.
Carlos Mecol, colorado batllista de a pie