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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa cultura es, ¿qué duda cabe?, cosa muy seria. Cuidarla, sostenerla, promoverla junto con sus creadores (que siempre incluyen a los destinatarios) no solo debe ser tarea de cualquier ciudadano o ciudadana que se precie de tal, sino especialmente de los gobiernos de cualquier color partidario y en particular por el Frente Amplio —tal vez con mayor énfasis, ya que suele destacar “la defensa de la cultura” en sus programas de gobierno desde el nacimiento de la “fuerza política”—.
Sin embargo, hoy la situación de las llamadas radios públicas es terrible. Injusta. Con rasgos de inhumanidad que asustan y duelen. Dejo al sindicato la denuncia global, las inseguridades laborales que tienen los trabajadores de estas radios, y la inestabilidad de programas muy importantes. Quiero simplemente hoy defender —a capa y espada— a un programa fundamental en nuestro país en los últimos 15 años: La máquina de pensar, espacio radial de referencia insoslayable que se emite por Radio Cultura.
El pasado 30 de marzo le escribí un mail al ministro de Educación y Cultura en los siguientes términos:
Sinceramente, estimado José Carlos: me permito llamarte así por el trato que mantuvimos en tus épocas de legislador, y en las mías como dirigente sindical.
Estoy casi seguro de que no estás al tanto de algunas cosas, graves, que —hoy— están pasando en las radios públicas, en particular en Radio Cultura. Dejo al sindicato la legítima defensa de los problemas generales.
Me quiero referir, necesito hacerlo, a la situación del programa La máquina de pensar, conducido, dicho sea de paso, brillantemente, por el escritor e investigador Pablo Silva Olazábal, una de las personas que más estudia las entrevistas a realizar, enriqueciendo así lo que recibimos quienes escuchamos la radio (o, en mi caso, obligándonos en el buen sentido a quienes hemos tenido la oportunidad de ser entrevistados a tomar muy en serio lo que hacemos).
Es muy probable que tú escuches el programa. Si así fuera habrás notado que hace tres meses que en el horario del programa se pasa música… mientras Pablo ha seguido cobrando su sueldo, pero enfrentado a la peor de las incertidumbres: la de no saber qué será del destino del programa que con amor ha logrado instalarse en la radio uruguaya como uno de los referentes máximos en cultura, en particular todo lo relacionado al mundo de los libros, de todos los géneros.
Por él han pasado y hasta ahora pasan todos los grandes escritores y escritoras uruguayas, y en sus entrevistas siempre se descubren aspectos nuevos de su obra o de su vida. Podría contarte del blog que ya pasó las 756.605 visitas… y muchos aspectos más. Pero tú eres un muy buen entendedor. Me permito pedirte que intervengas personalmente para frenar un posible desatino y evitar una pérdida que la cultura uruguaya no se merece. Te mando un abrazo…
Nota: me permití enviar copias a los senadores y senadoras1 de la Comisión de Educación y Cultura, apelando también a su sensibilidad.
Enseguida puse al tanto al entorno más cercano, o riñón, del presidente Orsi para que él no aparezca “como pintado” ante todo esto que está pasando2.
Al día de hoy (domingo 5 de abril) la situación sigue incambiada. A quienes nos ocupamos en hechos culturales, de verdad —al faltar La máquina de pensar—, nos falta el aire. No se puede vivir, y creo que tampoco se debe, sin apoyar todos aquellos espacios que, genuinamente, amorosamente, comprometidos con la vida, se la juegan sanamente y apuestan a un país más libre, con soberanía cultural incluida, donde producir y apreciar cultura sean también el pan de cada día. No se puede permitir que nos gane la máquina de no pensar.
Si no, ¿qué legado entregaremos al futuro?
Adolfo Bertoni
1Esas personas son: Sebastián Sabini, Pedro Bordaberry, Graciela Bianchi, Liliam Kechichian, Patricia Kramer, Blanca Rodríguez y Robert Silva (y agregué a Gustavo González, que no integra la comisión, pero ha demostrado preocupación también por estos temas). Nadie podrá ahora decir que no está enterado.
2Al otro día, 1° de abril, reenvié el mail a Alejandro Sanchez, el Pacha, diciéndole: “¿Tú estás al tanto de este crimen cultural? ¿Sinceramente? Creo que en un gobierno de derecha esto sería esperable. ¿Pero en un gobierno dizque de izquierda? Hagan algo. La cultura uruguaya se lo merece, son absolutamente necesarios programas como este, y un correcto funcionamiento de las radios públicas, empezando por tratar a sus trabajadores y trabajadoras como personas sujetas de derecho. Ojalá actúen. Gracias por tu atención”.