Sr. director:
Sr. director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáNo estamos de acuerdo con que una adolescente, menos una niña, quede embarazada, menos aún si el embarazo es producto de abuso sexual. Pero ante un hecho tan dramático, la solución que ofrece la Secretaría de Estado —cuyo rol es proteger la salud de la población— ¿es provocar una muerte violenta por medio de un aborto?
Tanto las autoridades como la sociedad, no solo debemos dolernos y rasgarnos las vestiduras ante la existencia de estos dramas, menos tomar el camino fácil provocando un aborto, como si fuera “borrón y cuenta nueva”, sino pensar en la vida de esa niña, en su futuro posible, cómo cambiar su realidad para que logre bienestar físico, mental y social. Es decir, para que su vida sea transformada real y definitivamente. Tarea larga y difícil pero necesaria y posible si queremos salvar y sanar su vida y cuidar la del niño concebido.
El aborto, aunque se lo califique como terapéutico, agregará más drama a la vida de la niña, que deberá cargar sobre sus hombros ser cómplice de la muerte de un ser humano, que fue su hijo durante el tiempo que vivió en su vientre.
Gianella Aloise