Días decisivos para el expresidente brasileño Jair Bolsonaro y otros siete acusados por la presunta trama golpista.
En el juicio contra Jair Bolsonaro y otros siete acusados, la defensa de un exministro admitió que hubo intentos golpistas, mientras el abogado del expresidente denunció falta de garantías y negó pruebas en su contra
Días decisivos para el expresidente brasileño Jair Bolsonaro y otros siete acusados por la presunta trama golpista.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAnte el Tribunal Supremo, el abogado Andrew Fernandes, defensor del exministro de Defensa Paulo Sérgio Nogueira, aseguró que su cliente “actuó activamente” contra los intentos de ruptura democrática que circularon en la administración de Bolsonaro.
Según Fernandes, esos planes fueron impulsados por las alas más radicales del bolsonarismo, pero Nogueira habría convencido al entonces mandatario de “no avanzar por ese camino”.
Los ocho imputados son acusados de conspirar en un intento de golpe de Estado que derivó en el asalto a las sedes de los tres poderes, en enero de 2023, tras la derrota electoral de Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
El abogado insistió en que Nogueira “asesoró al presidente para que aceptara el resultado de las elecciones de 2022” y se mantuvo “siempre contrario a cualquier medida de excepción” después de los comicios. También recalcó que los supuestos planes golpistas nunca pasaron de “discusiones” entre sectores radicales, desestimadas por Bolsonaro y por los militares.
En ese sentido, pidió la absolución de su cliente y del resto de los acusados.
En su intervención ante el Supremo, el abogado de Jair Bolsonaro, Celso Vilardi, sostuvo que no existen pruebas que vinculen al expresidente con el intento de golpe de Estado.
Negó cualquier relación con los atentados del 8 de enero de 2023 ni con los documentos de la supuesta conspiración conocidos como Daga Verde y Amarilla y Operación Luneta, que incluían planes para asesinar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al vicepresidente Geraldo Alckmin y al juez Alexandre de Moraes.
“El presidente no violó el Estado de derecho democrático. No tiene absolutamente nada que ver con el 8 de enero”, afirmó Vilardi, quien también cuestionó la estimación de que su cliente podría enfrentar hasta 30 años de prisión, al no existir —según la defensa— pruebas de su participación en actos violentos.
El abogado criticó además el acuerdo de culpabilidad firmado por Mauro Cid, exasesor de Bolsonaro y hoy delator, y denunció que se restringió el derecho de defensa: “No tuvimos acceso a las pruebas ni tiempo suficiente para analizarlas”, dijo, acusando al tribunal de acelerar el proceso.
Mientras tanto, sectores bolsonaristas aseguran que el Supremo busca evitar que el juicio coincida con la campaña presidencial de 2026, algo que el juez Alexandre de Moraes ha negado.
El proceso, que podría llevar por primera vez a prisión a un expresidente brasileño por atentar contra la democracia, entró en su fase final esta semana. El fiscal general, Paulo Gonet, pidió declarar culpables a Bolsonaro y a los otros siete acusados por cinco delitos contra el orden democrático, con penas que, en conjunto, podrían alcanzar los 43 años de cárcel.
Con Reuters, EFE y medios locales
FUENTE:FRANCE24