La economía uruguaya cerró el año pasado con una expansión algo menor a la prevista por las autoridades económicas, en parte por la detención inesperada —derivada de la rotura de la boya de José Ignacio— que tuvo la refinería de petróleo de Ancap.
Según los datos que manejan las autoridades económicas, el PIB creció “un poco por debajo” del 2,6% proyectado en el Presupuesto
La economía uruguaya cerró el año pasado con una expansión algo menor a la prevista por las autoridades económicas, en parte por la detención inesperada —derivada de la rotura de la boya de José Ignacio— que tuvo la refinería de petróleo de Ancap.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLas estadísticas del Producto Interno Bruto (PIB) del cuarto trimestre que completan el 2025 se conocerán hacia fines del próximo mes, pero la información preliminar que manejan las autoridades anticipa que no se llegará a la tasa de expansión de 2,6% incorporada para la elaboración del Presupuesto Nacional. “El crecimiento va a estar un poco por debajo” de lo previsto, dijo a Búsqueda una fuente del área económica gubernamental, que mencionó entre las razones la inactividad temporal que tuvo la producción en la planta de La Teja.
De todos modos, las autoridades están conformes con los resultados que muestra la gestión económica en general, por ejemplo, en materia de empleo, de exportaciones y de la inflación contenida, si bien asumen que los números fiscales son desafiantes.
El Ministerio de Economía proyecta que el PIB crecerá un 2,2% en promedio en 2026 y a un ritmo algo mayor en los tres años siguientes.
Esa expectativa de las autoridades es optimista comparada con las estimaciones de los analistas privados que responden a las encuestas del Banco Central. El sondeo hecho este mes, divulgado ayer miércoles 11, ubicó el pronóstico en 1,97% en mediana de las respuestas (y un rango de crecimiento de 1,20% de mínima y 2,20% de máxima).
Algunos economistas visualizan un escenario que se va complicando.
Javier de Haedo, director del Observatorio de la Coyuntura Económica de la Universidad Católica, proyecta que, con valores del dólar como los actuales, la inflación de 12 meses podría seguir cayendo y el próximo otoño la tasa “va a empezar con 2”(%); “solo con un dólar más alto” se puede evitar una situación de ese tipo, que tendría “consecuencias fiscales y en el empleo”.
Desde el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), su director ejecutivo, Agustín Iturralde, advirtió el viernes 6 en una columna de El País que “las cuentas públicas ya se están complicando más de lo previsto en el Presupuesto. El escenario de requerir nuevas correcciones viene aumentando significativamente su probabilidad. Si esto ocurre el Uruguay deberá, más temprano que tarde, introducir correcciones al gasto público”.
Desde el sector empresarial, el presidente de la Cámara de la Construcción, Alejandro Ruibal, dijo a Búsqueda: “La bajada del dólar también va a pegar en el crecimiento de la economía y en el Producto Bruto Interno, más allá de que las exportaciones vienen bien. (…) Quiero ver qué pasa porque, si crecemos menos, el gobierno tiene un problema con el déficit, y eso puede impactar en las inversiones. Yo soy hincha de Gabriel (Oddone), tenemos el ministro que tenemos que tener, pero magos no hay”.