En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El gobierno prioriza mantenimiento vial, prepara 19 contratos MAS y recoge experiencia peruana
De los US$ 2.093 millones previstos por el MTOP para el período, alrededor de US$ 1.600 millones se destinarán a rehabilitación y conservación de rutas
Durante el quinquenio 2025-2030, el gobierno concentra la mayor parte de la inversión vial en conservar y rehabilitar la red existente antes que en construir nueva infraestructura. De los US$ 2.093 millones previstos por la Dirección Nacional de Vialidad, del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), para el período se destinarán unos US$ 544,9 millones a la rehabilitación y US$ 1.047,1 millones a la conservación de rutas. A su vez, irán US$ 262,9 millones a nueva infraestructura, US$ 125,4 millones a puentes y US$ 112,7 millones a seguridad vial.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La estrategia se complementará con un cambio en el modelo de contratación. La Corporación Vial del Uruguay (CVU), junto con el MTOP, prevé poner en marcha cerca de 19 contratos de mantenimiento de activos sostenibles (MAS), que abarcarán unos 2.500 kilómetros de la red y supondrán una inversión superior a US$ 500 millones. En este contexto se desarrolla además el planteo de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) sobre el rol que la institución puede asumir como agencia de infraestructura. Su presidente, Mario Piacenza, explicó a Búsqueda que la institución viene acumulando experiencia y especialización en distintas etapas del ciclo de vida de los proyectos y que, tras la última modificación de su marco legal en 2011, amplió las capacidades con las que puede contribuir al desarrollo de infraestructura.
La posibilidad de crear una agencia de infraestructura o una figura similar está en carpeta para el Ministerio de Economía: “Es un camino en el que deberíamos avanzar” por las “externalidades positivas y por ordenar la cancha a la hora de gestionar” la inversión en esa área, dijo en febrero a BúsquedaIsabella Antonaccio, directora nacional de Incentivo a la Inversión de esa cartera.
“Nosotros no tomamos decisiones, no definimos políticas. Nosotros ayudamos y colaboramos en ejecutar lo que definen los ministerios y las autoridades competentes”, aclaró Piacenza. Desde la CND buscan poner a disposición del sistema de infraestructura el conocimiento y la experiencia acumulados para mejorar los procesos y evitar que esa especialización quede dispersa entre distintos organismos.
Señaló que la lógica es observar qué funciona en otros países y adaptarlo a Uruguay. Por esa línea, en julio la CND firmó un memorándum con la Autoridad Nacional de Infraestructura (Anin) de Perú, que en palabras del gerente general de la corporación, Rafael Loureiro, es una “cierta traducción a lo latinoamericano” del modelo de Reino Unido, uno de los que mira con atención el MEF.
El acuerdo con la Anin contempla el intercambio sobre diseño e implementación de agencias de infraestructura, la estructuración y el financiamiento de proyectos y la gestión de riesgos, entre otros aspectos. Entre ellos, la incorporación de contratos colaborativos. Se trata de contratos para obras complejas, explicó el presidente de la CND, donde el riesgo del sobrecosto es mayor, y quien “contrata se mete más en la lógica de la dinámica de la obra. Y donde se está todo el tiempo viendo cómo mejorar la eficiencia de la obra. Si sale más barata, la empresa gana parte de ese ahorro. Si sale más cara, hay también como una negociación. La empresa gana si es más rápido y si es más barato. Cosa que en el contrato tradicional no” es así.
“Tenemos empresas uruguayas que están trabajando en Perú, que tienen experiencias en esos contratos y que nos dicen, a través de la Cámara de la Construcción, que es una buena experiencia”, agregó.
Mantenimiento y contratos MAS
La CVU, cuyo único accionista es la CND, se encarga de ejecutar obras viales dadas en concesión por el MTOP.
Para la CND, el foco en la conservación responde a una lógica de gestión de activos que busca preservar el valor de la infraestructura existente y evitar que su deterioro derive en intervenciones más costosas. “Para nosotros como país este es un presupuesto muy importante y es estratégico el mantenimiento de las obras”, dijo Piacenza.
Loureiro agregó que “la infraestructura es una cosa que requiere más años, para una perspectiva de 10, 20, 30 años. Entonces ahí hay un problema a nivel país de cómo es que eso se logra”. Señaló que la planificación de la infraestructura, por tanto, requiere considerar compromisos y costos que excedan el horizonte presupuestal de una administración.
Ese criterio también se traslada al modelo de contratación que la CVU, junto con la Dirección Nacional de Vialidad, prevé para parte de las obras sobre la red existente. Según informó a Búsqueda el director de esa unidad ejecutora del MTOP, Federico Magnone, se preparan cerca de 19 contratos MAS para firmar durante el quinquenio. “Cubren unos 2.500 kilómetros de red vial y una inversión que supera los US$ 500 millones”, detalló.
El modelo toma como antecedente los contratos Cremaf (construcción, rehabilitación, mantenimiento y financiamiento), de los cuales todavía quedan seis vigentes. Estos están caracterizados por la duración de un tiempo estimado de dos años de obra y 10 de mantenimiento.
Los MAS, que cuentan con un tiempo estimado de dos años de obras y cinco de mantenimiento, combinan la rehabilitación de los tramos existentes con su mantenimiento e incorpora criterios de sostenibilidad ambiental y social. El primer contrato de este tipo se firmó en agosto y fue adjudicado a la empresa Serviam, por una inversión equivalentes a unos US$ 30 millones, en un circuito de aproximadamente 200 kilómetros de la red vial concesionada en distintos tramos de las rutas 8, 17, 18 y 26.
Firma del primer contrato MAS, en agosto de 2026.
MTOP
La gerenta general de la CVU, Victoria Rodríguez, adelantó a Búsqueda algunos futuros contratos MAS. “Hay dos que son sobre la ruta 3, entre Paysandú y Artigas, que ya están visitados y se presentaron ofertas y están en evaluación de la comisión asesora del MTOP”, señaló.
Además, la CVU planifica otro contrato sobre la ruta 8, entre Treinta y Tres y Aceguá, cuya licitación ya está abierta y cierra el 24 de setiembre. Rodríguez dijo que próximamente se abrirá una licitación para la rehabilitación y el mantenimiento de las rutas 13, 15 y 39.
Además del plazo de conservación, los nuevos contratos también modifican el esquema de financiamiento de las obras. El portal El Observador informó que el 50% de la inversión se abona mensualmente durante la ejecución de los trabajos, mientras que el 50% restante queda diferido. De esa segunda mitad, un 30% se instrumenta mediante Certificados Irrevocables de Pago (CIP), con vencimientos semestrales en unidades indexadas a la inflación, y otro 20% mediante Pagos por Disponibilidad, de frecuencia anual.
Para Piacenza, la planificación de las obras también tiene un efecto sobre el sector privado, al darle mayor previsibilidad sobre los proyectos que se ejecutarán durante el quinquenio. “La estabilidad al sector privado, generador de mano de obra, es muy importante para la economía”, sostuvo.
El objetivo, resumió, es que la CND pueda funcionar como parte de un sistema de planificación de infraestructura que permita definir las obras estratégicas más allá de los ciclos presupuestales.