En las últimas décadas, la oferta de juegos de casino y slots legales en Montevideo estuvo concentrada en el Centro —en el hotel Radisson Victoria Plaza y en lo que era el edificio del antiguo diario El Día, en la esquina de 18 de julio y Yaguarón— y, hacia el este de la ciudad, en el Montevideo Shopping. Esos establecimientos son los que le generan la mayor utilidad bruta a la Dirección General de Casinos del Estado (DGC).
Pero, más recientemente, el negocio ha ido creciendo hacia el oeste de la ciudad, con una zona con un perfil socioeconómico —en promedio— más humilde.
Fundado por Maroñas Entertainment, el casino Nuevocentro opera dentro del shopping del mismo nombre desde setiembre de 2022 en un área de juego de 1.000 metros cuadrados. Según su sitio web, ofrece 10 mesas de juego “en vivo” (Black Jack, Ruleta Americana, Póker Caribeño y Baccarat) y 200 máquinas tragamonedas.
Un estudio de mercado previo a la decisión de abrir esa sala —que implicó la renegociación del contrato con Hípica Rioplatense, del grupo multinacional Codere, para permitir mudar la sala mixta de Pando al Nuevocentro— constató que había potencial de apostadores. Contratada por la DGC, la consultora Equipos preguntó: “Si se abriera una nueva sala de juegos/casino en Montevideo, ¿en cuál de estos lugares te gustaría que estuviera?”. Entre los que van con frecuencia a ese tipo de salas, casi un tercio (31%) mencionó a ese shopping ubicado en el barrio Jacinto Vera, un interés “contundente”, según la consultora, por sobre los señalados respecto de Tres Cruces (17%), Punta Carretas y Portones (ambos con 9%).
En los primeros 10 meses de 2024, la sala Nuevocentro le dio a la DGC una utilidad de $ 587 millones, equivalente a unos US$ 15 millones calculados a un tipo de cambio de $ 40, al que promedió en ese período. Ese monto la ubica apenas por detrás de Victoria Plaza ($ 609 millones), pero superando a la sala del shopping Punta Carretas ($ 582 millones). Los establecimientos de Montevideo Shopping y de 18 de Julio están consolidados como los principales, con $ 1.160 millones y $ 1.085 millones, respectivamente, según datos obtenidos por Búsqueda mediante un pedido de acceso a la información pública.
En enero-octubre del año pasado, la DGC obtuvo utilidades brutas por $ 7.486 millones, que se comparan con los $ 8.645 millones de todo 2023.
Paso Molino
La oferta de juegos de apuestas en el oeste de Montevideo se expandió, además, con la apertura de la sala Paso Molino, sobre la avenida Agraciada, como un anexo de Victoria Plaza. Acaba de cumplir su primer aniversario; fue inaugurada en diciembre de 2023 en un local que antes era un templo de la Iglesia Universal.
El pedido de acceso solicitó conocer el estudio del mercado —formal e informal— que llevó a la DGC a resolver la apertura de ese local. La repartición del Ministerio de Economía contestó que previo a la apertura hizo un “extenso análisis acerca de la evolución seguida por el Casino Victoria Plaza (Compañía Rioplatense de Hoteles-Criohsa) desde su apertura a fines de 1995 hasta 2019”. En ese marco, contrastó cómo se comportó la ganancia obtenida en esa unidad de negocios y el costo de arrendamiento asociado, ya que se enmarca en el “sistema mixto de explotación de complejos turísticos y/o comerciales” (en el cual el privado arrienda los bienes inmuebles y muebles y de los servicios periféricos necesarios para la explotación del juego realizada por el Estado, percibiendo a cambio un pago por arrendamiento). Durante esos 24 años, Criohsa percibió por ese concepto, en promedio, un monto equivalente al 47% de la utilidad bruta generada anualmente (incluido el IVA), explica en la respuesta.
Detalla, respecto al origen de las utilidades en el Casino Victoria Plaza, que, en promedio, el 76% proviene de los slots y 24% de los juegos de paño. Eso, según la DGC, “deja de manifiesto la importancia que representan los slots en el total, extremo que se presenta como determinante a efectos de tomar decisiones con incidencia real en el desarrollo comercial de la unidad de negocios”.
Agrega que, hasta el 2002, el Casino Victoria Plaza contaba con 250 slots, siete mesas de ruleta, tres mesas de Black Jack y dos de Punto y Banca, y “sólo compartía el mercado con el Casino Parque Hotel y el Casino Carrasco”. Al año siguiente, con la inauguración de las salas de esparcimiento 18 de Julio (con 360 slots) y Montevideo Shopping (500 slots a setiembre de 2003), “se amplió la oferta de entretenimiento en Montevideo, aparejando una dispersión y un reparto del mercado”.
También en el 2003 se abrieron tres salas de esparcimiento en la zona metropolitana y Canelones (Géant, Las Piedras y Pando); sumaron 450 slots, en total. Esto “redimensionó la oferta” y logró “alcanzar un mayor volumen de público, aunque al mismo tiempo dispersó parcialmente el existente”, analiza la DGC.
La relación entre el resultado del ejercicio y la utilidad bruta del Casino del Estado-Victoria Plaza en su composición previa a la modificación contractual para la apertura de la sala Paso Molino mostró una tendencia decreciente en los últimos años analizados; en 2019 llegó a representar “únicamente un 10%”.
En ese contexto, alega, la inauguración de la sala Paso Molino “surge como la mejor alternativa para revertir la tendencia que se venía verificando, siendo una zona con gran afluencia de público, alternativa al Centro y la costa, que permitía captar un sector del público que al momento no tenía la posibilidad de acceder a la oferta de juegos” de Casinos del Estado.
El nuevo contrato, con una duración de 15 años, “supone un abatimiento del precio anual por concepto de arriendo que la DGC abona a Criohsa, topeando el monto resultante de la aplicación de la fórmula de pago del precio en un porcentaje de 39,2% más IVA. Es decir, a partir de que opera dicha cláusula, el monto a abonar por concepto de arrendamiento del inmueble, bienes muebles y servicios periféricos tendientes a la explotación del Casino Victoria Plaza y su anexo Paso Molino, no supera dicho guarismo de la recaudación bruta obtenida en slots y juegos tradicionales”. Asimismo, la empresa se comprometió a invertir en la nueva sala anexa con la compra de 100 slots, 100 peanas y 10 sillas, además de dos kioscos de canje TiTo, la instalación del sistema online y la adquisición de equipamiento informático, entre otras inversiones para el local del hotel céntrico.
La respuesta al pedido de acceso añade que la DGC hizo una estimación de la recaudación a obtener en la sala Paso Molino, tomando como referencia los Win (recaudación por máquina, por día) en las salas de la DGC que podrían tener un comportamiento semejante (Costa Urbana, Pando y Las Piedras). En el “escenario más probable”, con un Win promedio diario de $ 3.370 (US$ 74), la utilidad bruta anual estimada para Paso Molino fue de US$ 2.664.000.
“Uruguay es un mercado muy estable y maduro, con los pros y contras que eso conlleva (…), sobre todo a la hora de encontrar oportunidades de crecimiento”, evaluó el argentino Guido Parrella, ejecutivo principal en Uruguay del grupo Codere, propietario de Hípica Rioplatense (HRU), explotadora de los hipódromos de Maroñas y Las Piedras, de una operación mixta con el Estado de cinco salas de slots, y de Carrasco Nobile, que gestiona el hotel y casino Sofitel.
En el suplemento El Empresario de El País del viernes 10, agregó: “Tiene la particularidad de que la operación de casinos es prácticamente estatal o semiestatal, porque las cinco salas de slots de HRU las operamos en conjunto con la Dirección General de Casinos, y el resto de los casinos son todos estatales, si bien algunos tienen operación mixta —aunque son pocos—, y existen solo dos que son 100% privados: el Enjoy y el Casino Carrasco. Por lo tanto, el dinamismo es un poco más restrictivo, pero es un país muy estable, con una calidad institucional de primer nivel, sobre todo comparado con los benchmarks regionales”.