Cabe destacar que lo que Wall Street está anticipando en este anuncio importante de un nuevo producto no es el producto en sí, sino su precio.
El primer paso clave para John Ternus, el nuevo director ejecutivo, será convertir la IA en una realidad cotidiana de sus dispositivos
Cabe destacar que lo que Wall Street está anticipando en este anuncio importante de un nuevo producto no es el producto en sí, sino su precio.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLas reacciones tempranas al primer iPhone plegable —el iPhone Duo—, el cual se presentó esta semana, sugieren que Apple aún puede despertar ese fetichismo por los dispositivos que convirtió a la empresa en líder del sector de la electrónica de consumo. Pero para John Ternus, quien acaba de asumir el cargo de director ejecutivo, el lanzamiento —junto con las decisiones sobre cuánto cobrar por otros modelos del iPhone— ha supuesto una prueba empresarial más fundamental.
Una de las razones de esto ha sido el marcado aumento en los precios de los chips de memoria provocado por el auge de los centros de datos. Algunos proveedores se quejan en privado de que la misma Apple en gran medida contribuyó a crear este problema, usando su considerable poder de mercado para mantener bajos los precios en una etapa anterior del ciclo y privar a los fabricantes de chips de la inversión necesaria para aumentar su capacidad. Según Counterpoint Research, el vertiginoso aumento de los costos de los componentes significará que, este año, se venderá un 14% menos de teléfonos inteligentes que en 2025.
Tan importante como la escasez de memoria a la hora de fijar los precios es la presión sobre Apple para mantener la asequibilidad mientras intenta convencer a los clientes de que sigan pagando un elevado precio por un producto que cumplirá su vigésimo aniversario el próximo año, lo que equivale a una eternidad en términos tecnológicos.
Se estima que el año pasado Apple vendió una cifra récord de unos 250 millones de iPhones, lo que representó la mitad de sus ventas. Pero esa cifra no difiere mucho de los 231 millones de smartphones que vendió en 2015, tras el lanzamiento del iPhone 6. La clave está en encontrar nuevas formas de lograr que los usuarios sigan pagando por dispositivos de reemplazo, a la vez que gastan cantidades cada vez mayores para mantener los márgenes de Apple a medida que aumenta el costo de los materiales.
Por eso resulta un tanto irónico que, 19 años después del lanzamiento del iPhone y 16 años después del lanzamiento del iPad, el nuevo producto estrella de Apple sea una mezcla de ambos. El Duo —un teléfono inteligente del tamaño de un pasaporte que se despliega para crear una pantalla apenas un poco más pequeña que la de un iPad mini— es un dispositivo de alta gama que podría elevar los precios de venta promedio de la compañía, aunque primero tendrá que demostrar que un híbrido puede ocupar más que un pequeño nicho.
Para el nuevo director ejecutivo de Apple, hay algo que decir a favor de recurrir al iPhone para su presentación oficial. Las primeras grandes apuestas de la compañía en la era de la inteligencia artificial (IA) han resultado decepcionantes. Una nueva versión de Siri con más capacidades, la pieza central de Apple Intelligence, lleva 18 meses de retraso y aún se encuentra en fase beta. Ese ‘tropiezo’ con la IA se produjo un año después del lanzamiento de Vision Pro, un casco técnicamente impresionante que no logró encontrar un mercado significativo.
En cambio, agregar una nueva variación a la principal línea de productos parece ser un punto de partida de bajo riesgo para el nuevo jefe. Además, él lo aprovechó para enviar un mensaje: el predominio del iPhone garantiza que Apple tenga un papel central en la formación de las primeras experiencias de muchas personas con la IA.
Resulta ser que la primera gran decisión de Ternus ha sido moderar los aumentos de precios. El precio inicial del Duo será de poco menos de US$2,000, y los precios de los iPhone han subido US$100 en toda la gama para compensar el aumento en los costos de la memoria, menos de lo que muchos analistas esperaban.
Tiene sentido arriesgarse a que se reduzcan los márgenes de ganancia para mantener el volumen de ventas. Los servicios representan más de una cuarta parte de los ingresos totales de Apple y han representado la mayor parte del crecimiento. La pregunta más importante ahora no es la apariencia de los más recientes modelos de iPhone, sino lo que pueden hacer por ti.
Es aquí donde el nuevo director ejecutivo de Apple se enfrenta a su primera prueba real. Una Siri que pueda cumplir la promesa de guiar a los usuarios con mayor fluidez a través de las acciones cotidianas en su teléfono sería tan significativo como en su momento lo fue la llegada de las aplicaciones móviles.
Se tratará tanto del diseño del producto y de la educación del usuario como del dominio de una nueva tecnología. Apple proporcionó un atisbo de este potencial en su gran evento de productos de esta semana: una nueva función para su Watch que permitirá que el dispositivo escuche las conversaciones de quien lo lleva puesto y proporcione notas breves y resumidas de lo que se dijo, sin hacer una grabación de audio real, según la compañía. El reto será lograr que funciones como ésta sean realmente útiles sin crear una nueva forma de vigilancia digital.
Si la permanencia de Ternus en el cargo tan siquiera se aproxima a los 15 años de su predecesor, Tim Cook, es probable que veamos muchos intentos de lanzar nuevos dispositivos innovadores en el futuro. Pero el primer paso será convertir la IA en una realidad cotidiana. Actualmente, lo más importante es guiar a los usuarios de unos 1.5 mil millones de iPhones hacia la era de la IA.
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