Unos 300 GB de datos. Ese es el tamaño del conjunto de archivos que posee el FBI como prueba en los casos penales contra el empresario y pederasta estadounidense, Jeffrey Epstein.
La publicación de los archivos del caso Epstein reactivó la desinformación en redes sociales, que también alcanzó a Uruguay e involucró a políticos locales mediante información fuera de contexto
Unos 300 GB de datos. Ese es el tamaño del conjunto de archivos que posee el FBI como prueba en los casos penales contra el empresario y pederasta estadounidense, Jeffrey Epstein.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl pasado viernes 30 de enero, el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó tres millones de páginas, 180.000 imágenes y 2.000 videos de los denominados Archivos Epstein. Ese material se hizo público a partir de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, aprobada el 18 de noviembre de 2025 por el Congreso de Estados Unidos.
En medio de una cantidad inabarcable de archivos, las redes sociales se convirtieron en el lugar donde encontrar las pruebas más controvertidas. Sin embargo, la desinformación y la información fuera de contexto distorsionan el debate y alimentan teorías conspirativas, un fenómeno que también alcanza a Uruguay.
A pocos días de publicados los últimos archivos del caso, comenzaron a circular en redes sociales publicaciones que vinculaban a figuras políticas uruguayas con Epstein.
La publicación de mayor alcance fue realizada por la cuenta @freefranx en X, que en su biografía se define como “libertario de ultraderecha”. Al momento de publicada esta nota, el tuit cuenta con 144 retuits, 666 “me gusta” y 90.000 visualizaciones.
El mensaje, difundido en la mañana del 1 de febrero, afirma que el expresidente José Mujica aparece en los archivos como asistente a eventos de Epstein. La publicación incluye dos imágenes: una imagen generada con inteligencia artificial que muestra al exmandatario junto al empresario, y una captura de pantalla de un correo electrónico en el que se menciona a Mujica.
A pesar de formar parte de los archivos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la captura de pantalla está sacada de contexto. El correo en realidad es una cadena de mails entre el filósofo estadounidense Noam Chomsky y su familia. En el intercambio del 2017, Noam Chomsky discute sobre un préstamo con su hija Diana. La mención a Mujica no refiere a un vínculo con Epstein, sino a un correo en el que el filósofo detalla su propia agenda de viajes. En ese mensaje se lee: “Ahora nos vamos a Tucson, luego a Uruguay para conferencias y varios eventos con Mujica, luego a Brasil, y regresamos a fin de mes”. El expresidente uruguayo y el filósofo estadounidense pasaron un fin de semana juntos en 2017.
Esta sospecha también fue compartida por el senador del Partido Nacional, Sebastián da Silva en su cuenta de X.
Mujica no fue la única figura política señalada en redes sociales. La cuenta @ElInformante_1 en X, con unos 12.000 seguidores y reconocida por su participación en campañas de desinformación, difundió el 1 de febrero un mensaje en el que afirmaba que el expresidente Tabaré Vázquez habría mantenido un encuentro con Epstein a fines de 2016 en Punta del Este.
El texto está acompañado por tres fotos: una del expresidente, una del empresario y finalmente una captura de pantalla de una transferencia realizada por Epstein al empresario argentino Roberto Giordano. Esta última no presenta ninguna relación con el político uruguayo. Una rápida búsqueda en el archivo del Departamento de Justicia de Estados Unidos muestra que no existen documentos que contengan el nombre de Tabaré Vázquez.
Al momento de publicada esta nota, el tuit cuenta con 73 retuits, 317 “me gusta” y 75.000 visualizaciones.
Este lunes, varios medios uruguayos —entre ellos VTV y Montevideo Portal— informaron sobre una supuesta visita de Epstein a Uruguay en 2016.
La información se basó en un correo electrónico intercambiado entre el delincuente sexual y el ex primer ministro de Israel, Ehud Barak, en el que Barak intenta coordinar un encuentro con Epstein y, para ello, detalla su cronograma de viajes, que incluye algunos días en Punta del Este.
Sin embargo, en ese intercambio no se afirma que Epstein haya viajado a Uruguay, porque quien menciona una estadía en el país es Barak.
No surge de otros documentos que Epstein hubiese estado efectivamente en Uruguay.
Ante la disponibilidad de grandes volúmenes de información, también aumenta el riesgo de desinformación. En este escenario, contar con herramientas para enfrentarla resulta clave para moverse en el ecosistema informativo actual.
Matías Di Santi, director de Medios de Chequeado, señala que el primer paso es verificar la fuente original. “Si vemos un contenido que circula en redes, hay que tratar de identificar quién fue el primer usuario que lo publicó”, explica.
En el caso de los Archivos Epstein, el material se encuentra disponible de forma pública y es de fácil acceso, lo que permite realizar búsquedas por palabras clave y contrastar las afirmaciones que circulan en redes sociales.
Esa disponibilidad, sin embargo, no reemplaza la necesidad de contextualizar la información. La aparición de un nombre en un documento o un correo electrónico no implica necesariamente un vínculo directo ni confirma la participación en hechos delictivos.
La lectura de documentos completos, la verificación de fechas, autores y destinatarios, y la comparación con otras fuentes son pasos importantes para evitar interpretaciones erróneas.