Luego un contacto con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Salud Pública (MSP) decidió este miércoles 1 ampliar “de forma progresiva” la edad de cobertura gratuita para la vacunación contra el meningococo, dijeron a Búsqueda fuentes de la cartera. Esta ampliación se dará “en los grupos epidemiológicos prioritarios” que están siendo analizados, añadieron. El viernes 26 de junio un niño de 10 años falleció en Montevideo por púrpura fulminante.
Ese fue el quinto caso fatal provocado por la bacteria meningococo este año, de un total de 20 afectados. Este miércoles 1 de julio se reunió la Comisión Nacional Asesora de Vacunaciones (CNAV), que asesora al MSP, para revisar la actual estrategia. En ese encuentro, en la que también participaron el director del Hospital Pereira Rossell, Gustavo Giachetto, y la docente grado 5 en Emergencia Pediátrica Patricia Dall’Orso, se concluyó que el país vive un “aumento inusual de casos”, pero que la situación no representa “un brote”, es “de alerta” y no “de alarma”, según indicó a Búsqueda la directora general de Salud del MSP, Laura Llambí.
Eran y son vacunas caras, con dosis cifradas en $ 16.000 pesos, que pasaban a ser gratuitas para la población de menores a 2 años y de entre 11 y 12 años. Las vacunaciones comenzaron en julio de 2025 en niños a partir de 2 meses (Bexsero), 12 meses y 11 años (Menactra).
Desde el ámbito científico se había subrayado que limitar la vacunación gratuita a esas dos franjas etarias no era suficiente. En el día de aquel anuncio, la ministra dijo que habían sido las cohortes de edad escogidas con base en evidencia y según los comportamientos epidemiológicos registrados en Uruguay. Esto choca con un artículo publicado el pasado 28 de junio en la web del Observatorio del Sistema de Salud del Uruguay (OSS), del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), titulado Meningitis: por qué vacunar a algunos no alcanza.
En ese trabajo se subraya la necesidad de vacunar a todos los chicos de entre 2 y 11 años, al tiempo que se indica la necesidad de redistribuir los montos que el Estado destina a salud para cubrir esa brecha, dijo a Búsqueda la pediatra Soledad Iglesias, integrante del OSS.
Frio-Montevideo
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Inmunidad de rebaño
La meningitis bacteriana provocada por la Neisseria meningitidis, el meningococo, es una enfermedad muy rápida y potencialmente mortal que afecta la meninges, la membrana que protege al cerebro. En un 20% de los casos es invalidante, con secuelas tales como amputaciones, ceguera y sordera, y en otro 10% directamente es mortal. Como los síntomas son comunes a varias patologías (fiebre, irritabilidad, cuello rígido, diarrea, somnolencia, dolor de cabeza, náuseas y vómitos), la detección suele ser tardía, cuando el meningococo ya se propagó por la sangre; de ahí el rótulo de “fulminante”.
El meningococo vive sobre todo “en las gargantas sanas”, señala el artículo. La bacteria se contagia a través de toses, estornudos y besos de una persona infectada, por lo que es necesario un contacto prolongado y estrecho en ambientes cerrados. Según el texto, firmado por el OSS, hasta un cuarto de las “personas jóvenes” son portadoras asintomáticas de la bacteria, frente a una de cada 10 en la población en general. De ahí, añaden, la importancia de vacunar a todos los niños, adolescentes y jóvenes.
“Vacunar esos grupos no solo los protege a ellos: corta la transmisión y protege a los demás, incluidos los bebés que aún no completaron su esquema”, se indica. Esa “inmunidad de rebaño” se demostró en el Reino Unido cuando incorporaron la Menactra a los adolescentes, lo que rebajó la portación de 2,03% a 0,71% en la población objetivo, afirma el trabajo. “Una estrategia que cubre los extremos pero deja un hueco resigna, justamente, ese beneficio colectivo”, señala.
Esta es una postura similar a la que planteó a Búsqueda el pediatra e infectólogo Álvaro Galiana, antecesor de Giachetto en el Pereira Rossell: “Lo que más preocupa es que, de los casos en niños que hay, los que han enfermado o fallecido, si hubieran pedido vacunarse, no habrían podido (hacerlo gratuitamente) por las restricciones del MSP”.
MSP
Fachada del Ministerio de Salud Pública.
Mauricio Zina / AdhocFotos
Rendiciones
Cuando se anunció la incorporación de estas vacunas al ENV, una decisión también tomada en conjunto entre el MSP y el MEF, se informó que esto significaba un refuerzo presupuestal de US$ 2 millones, que significaba la incorporación de 140.000 dosis para julio de 2025. Desde este año se iba a invertir en estos fármacos US$ 10 millones, lo que significaba casi todo el presupuesto del programa de vacunas.
El artículo del OSS asegura que hay margen para financiar las dosis necesarias para cubrir a toda la población objetivo, simplemente reasignando lo destinado a salud. Si bien Uruguay destina alrededor del 9% de su Producto Interno Bruto (PIB) a esta área, solo gasta US$ 3,3 por persona y por año en vacunas. Si en lo primero el país tiene números comparables a los de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (los Estados más desarrollados), en lo segundo está “a mitad de tabla” entre los 19 países de la región. Si la medición es contra el PIB, Uruguay “es el que menos invierte en (medicamentos) biológicos”, añade el texto.
“Dicho de otro modo: el país sostiene un calendario de excelencia —protege contra 18 enfermedades— con una porción mínima de un gasto en salud que ya es alto. Cerrar la brecha de la meningitis no exige una billetera nueva; cabe dentro de lo que hoy se invierte, reasignando recursos hacia donde más rinden en salud pública”, concluye la nota en un segmento referido a lo financiero.
Parafraseando al ministro de Economía, Gabriel Oddone, quien dijo que la infancia “está en el corazón” de la Rendición de Cuentas presentada al Parlamento el martes, el Observatorio señaló que si eso es así debería incluirse dentro del gasto en salud la protección del meningococo a “niñas y niños de 2 a 11 años”.
“Hay una rendición que se mide en pesos y metas fiscales, y otra que se mide en vidas y secuelas evitadas”, finaliza el documento.
En el OSS trabajan dos economistas del Cinve como Luis Lazarov y Federico Penino.
Entrada del edificio sede de ASSE. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS
Entrada del edificio sede de ASSE.
Javier Calvelo / adhocFOTOS
Cobertura
Cuando estas vacunas no eran parte del ENV la inequidad en su acceso por temas monetarios era palpable. En los menores con afiliación al subsector privado del Sistema Nacional Integrado de Salud la vacunación contra la meningitis llegaba al 16%; en los que eran atendidos en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) era del 0,6%; 27 veces menos.
Según datos procesados al 21 de junio de este año, la primera y la segunda dosis de la Bexsero, para bebés de 2 y 4 meses, que comenzaron a administrarse desde julio y setiembre del año pasado, alcanzaron al 97% y al 90%, respectivamente, de su población objetivo. La tercera dosis, para los de 15 meses, comenzará a inocularse en agosto de este año. En el caso de la Menactra, para los niños de 12 meses se alcanzó al 80% de cobertura; para los de 11 años, 79%.
Llambí, del MSP, consideró que en los lactantes “hay buenas coberturas vacunales”, pero que hay que “intensificar la operativa” para los pacientes de 1 año y de 11 años. Con ese objetivo, están pensando en “incentivar a los prestadores a ampliar los horarios de vacunación”, en “acciones territoriales” a través de vacunatorios móviles y en campañas comunicacionales en redes, añadió. En lo referido a las cohortes etarias, la jerarca señaló que eventualmente se iba a “estudiar (algún cambio) según la evolución epidemiológica”.