La meningitis bacteriana es una enfermedad que afecta la meninges, la membrana que protege al cerebro. Es muy rápida y potencialmente mortal (en 10% de los casos) e invalidante (en 20% deja secuelas tales como amputaciones, ceguera y sordera). Como los síntomas son comunes a varias patologías (fiebre, irritabilidad, cuello rígido, diarrea, somnolencia, dolor de cabeza, náuseas y vómitos), la detección suele ser tardía, cuando la bacteria Neisseria meningitidis (meningococo) ya se propagó por el torrente sanguíneo. No es una enfermedad frecuente: entre 2000 y 2017 en Uruguay se promediaron 34 casos por año, en su gran mayoría pediátricos. Esta cifra aumentó sensiblemente en los últimos tiempos, llegando a 49 en 2024.
La vacunación —a través de la Bexsero para el serotipo B y la Menactra para las variantes A, C, Y y W— siempre fue recomendada pero no era obligatoria. No solo no era gratuita como lo será ahora, sino que era onerosa. Si bien el costo varía, siempre se habló de un número de cuatro dígitos. La titular del Ministerio de Salud Pública (MSP) cifró en $ 16.000 la dosis el viernes.
La directora general de Salud, Fernanda Nozar, dijo a Búsqueda que entre los afiliados a los seguros privados y las mutualistas, la vacunación contra la meningitis tiene una cobertura del 16%. En los usuarios de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), apenas llega al 0,6%. “Esta incorporación tiene un elemento ético”, subrayó.
La decisión del MSP, tomada en conjunto con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y anunciada el viernes 23 de mayo a través de un comunicado, implica la incorporación de unas 140.000 dosis para julio, adquiridas a partir de un refuerzo presupuestal de US$ 2 millones. A partir del año próximo la inversión será de US$ 10 millones, casi todo el presupuesto del programa actual de vacunas, señaló Lustemberg.
Comunicado vacunas meningococo.pdf
“Esta es una enfermedad de alta letalidad, incidencia e impacto social, pero que a su vez es prevenible con vacunas. Ya estaba disponible en Argentina, Brasil y Chile, pero acá solo podía acceder a ella quien la podía pagar. Esta medida no solo es un tratamiento efectivo con antibióticos que evita los efectos graves, sino que revierte una gran inequidad”, dijo la ministra a Búsqueda.
Proceso
La discusión sobre la inclusión de estas vacunas en el ENV no es nueva. Su no concreción se debía a que la situación epidemiológica de esta enfermedad no lo requería. Según el MSP, el número de casos se mantuvo estable entre 2000 y 2017, pero se registró una tendencia alcista en 2018 y 2019, interrumpida por la pandemia. Una vez terminada la emergencia sanitaria, entre 2022 y 2023 la tasa pasó de 0,51 cada 100.000 habitantes a 0,81. Pero lo más preocupante ocurrió el año pasado.
Durante 2024 se registraron 49 casos de enfermedad meningocócica (en 28 de ellos los afectados tenían 14 años o menos), nueve de los cuales resultaron fatales. Ya a principios de año, cuando en menos de tres meses se habían producido un tercio del promedio anual, las autoridades sanitarias de entonces mostraban preocupación, sobre todo tomando en cuenta que la mayor circulación ocurre en primavera, a partir de setiembre. Es una enfermedad que se contagia a través de secreciones de una persona infectada con esta bacteria al toser, estornudar o besar, para lo que también es necesario un contacto prolongado y estrecho en ambientes cerrados, como aulas o casas.
“El año pasado aumentó la letalidad, hubo más casos en mayores de cinco años en comparación con otros años, hubo más dispersión en los distintos serogrupos, cuando habitualmente predominaba el B, y se identificaron casos que no tenían un nexo epidemiológico directo. Eso podía traducirse en que había una circulación comunitaria, más que un brote”, dijo Lustemberg a Búsqueda.
El 2 de octubre de 2024, más tarde de lo que estaba originalmente previsto pero aún durante la pasada administración, la Comisión Nacional Asesora de Vacunaciones (CNAV) recomendó por unanimidad la introducción de las vacunas antimeningocócicas: dos dosis —una para el serogrupo B y otra para el ACWY— para los menores de dos años y una conjugada cuatrivalente para los niños mayores. Estas son las edades indicadas “basadas en evidencia“ y en los comportamientos epidemiológicos registrados en Uruguay, señaló la ministra en rueda de prensa.
En diálogo con Búsqueda, tanto Lustemberg como Nozar señalaron que durante el período de transición de autoridades, si bien este tema estuvo mencionado y las jerarquías salientes manifestaron su inquietud, el mensaje estaba claro: plata no había. La Memoria Anual 2024 de la Dirección General de Salud (Digesa), de quien depende Inmunizaciones, indica textualmente un “presupuesto limitado que no permite incorprorar vacunas” como “la antimeningocóccica (sic) según recomendaciones de la CNAV”. Tampoco había un proceso de compra iniciado. Ambas señalaron que en enero de 2025, además de los US$ 10 millones pagos a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para las vacunas de este año, se destinaron US$ 853.719 extra al Plan Ampliado de Inmunizaciones (PAI) para ampliar la compra de la doble bacteriana adultos, la del virus respiratorio sinicial para embarazadas y la inmunoglobulina antitetánica. Las de la meningitis no estaban incluidas.
Vacuna menigococo informacion adicional.pdf
“De marzo a ahora, nosotros hemos rearmado los equipos, incluyendo Inmunizaciones. Al tener la recomendación (de la CNAV) que no pensábamos revisar, más el entendido de que esto no es un gasto sino una inversión, más la realidad de que ya se había ejecutado el dinero para vacunas, tuvimos que hacerle al Ministerio (de Economía) una solicitud de refuerzo presupuestal”, resumió Nozar.
El MEF dio el aval y el MSP anunció oficialmente la incorporación de la vacuna antimeningocócica el pasado viernes. Ese mismo día se había anunciado que un niño de dos años que asistía a un Centro de Asistencia a la Infancia y la Familia (CAIF), de Barros Blancos, Canelones, había sido la primera víctima fatal de esta enfermedad en lo que va del año. Luego de que se activara el protocolo, no se constató un reporte de más casos sospechosos en los niños que ahí concurrían, dijeron las autoridades. En total, en lo que va de 2025 se constataron 10 casos, menos que a esta misma altura en años anteriores.
Chispazos
Como ha ocurrido en otras áreas —Administración de los Servicios de Salud del Estado, OSE, MEF, Catastro o Biblioteca Nacional—, las vacunas no se salvaron de un chisporroteo político entre viejas y actuales autoridades. El miércoles 21, dos días antes del anuncio, citando fuentes de la cartera, El País publicó que en el MSP se estaban “negociando precios” para incluir a las vacunas antimeningocócicas en el ENV por su valor elevado y porque esa secretaría de Estado “está en una situación económica compleja heredada de la anterior administración”.
Al día siguiente, a ese mismo medio, el diputado nacionalista José Luis Satdjian, quien en el anterior quinquenio fuera subsecretario de Salud, indicó que ese argumento del MSP “para no comprar vacunas para los niños es mentira” y que en el ministerio “quedaron las cuentas al día y así se dejó claro en la transición”. Ese día, jueves 22, el MSP investigaba si el meningococo era la causa del fallecimiento del niño que asistía al CAIF de Barros Blancos.
Consultado por Búsqueda, Satdjian subrayó que las vacunas antimeningocócicas “estuvieron en las conversaciones durante la transición”, incluyendo “estudios exploratorios de precios, dosis y cantidades”, y que estas no fueron adquiridas por la anterior administración por un tema de tiempo. “El pedido (de vacunas) a la OPS se hace en agosto”, con un presupuesto ya “asignado por la Rendición de Cuentas anterior”, cuando la recomendación de la CNAV “fue en octubre”, explicó. “No había partida. Lo que se necesitaba era un refuerzo presupuestal y eso correspondía a las nuevas autoridades”, añadió.
Desde la actual oposición señalan que esta postura del MSP fue una cuenta más del collar que machaca con la idea de que encontraron poco menos que tierra arrasada al asumir los distintos cargos y organismos. “Si hubiésemos dejado una compra ya confirmada, hubiesen dicho que aumentamos los gastos, que ya los definimos o que eran muy rígidos”, expresaron las fuentes.
En el MSP, por su parte, no cayeron bien las expresiones del diputado, sobre todo por el momento en que se produjeron. Sin embargo, sus autoridades prefirieron no profundizar sobre ese tema. “No vamos a hacer disquisiciones de otro tenor, hay niños que han fallecido y estamos haciendo lo que tenemos que hacer desde esta secretaría de Estado”, dijo Lustemberg. “Celebramos que se piense que es una buena noticia, porque eso significa que los uruguayos, más allá de las diferencias de óptica que podemos tener, coincidimos en identificar cuáles son los temas relevantes para la población, más en lo que refiere a salud pública”, añadió, en referencia a una publicación en X (ex-Twitter) del propio Satdjian el viernes, en el que más allá de que se adelantaba una futura discusión “sobre el proceso”, se saludaba la incorporación de estas vacunas como “una buena noticia”.