La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, aseguró este jueves que su reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue “muy bien” y la calificó de “estupenda”.
La líder opositora venezolana calificó de “estupendo” su primer encuentro con el presidente estadounidense en la Casa Blanca, mientras Washington mantiene señales contradictorias sobre su rol en la transición. En paralelo, Estados Unidos endureció el cerco petrolero y la región reaccionó al operativo militar en Venezuela
La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, aseguró este jueves que su reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue “muy bien” y la calificó de “estupenda”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl encuentro, que incluyó un almuerzo en la Casa Blanca y se extendió por más de dos horas a puerta cerrada, fue el primero entre ambos.
A la salida, Machado se dirigió a un grupo de manifestantes venezolanos que la aguardaban y afirmó: “Sepan que contamos con el presidente para la libertad de Venezuela”. También aseguró que durante la reunión le entregó a Trump su medalla del Premio Nobel de la Paz, aunque evitó responder a las preguntas de los periodistas sobre si el mandatario la aceptó.
La reunión se produjo menos de dos semanas después del operativo militar estadounidense en Venezuela que, según las autoridades de Washington, culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su traslado, junto a su esposa Cilia Flores, a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico.
El hecho marcó un punto de inflexión en la crisis venezolana y reconfiguró el escenario diplomático regional, con efectos inmediatos en la política de sanciones y en el debate sobre la transición política del país.
Pese al tono optimista de Machado, la Casa Blanca mantuvo una postura cautelosa. Horas antes, la portavoz Karoline Leavitt afirmó que el presidente Trump considera que la opositora “no es la persona adecuada para liderar un cambio político en Venezuela”, una posición que describió como “realista”.
Leavitt también se refirió a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, y sostuvo que está cumpliendo con “todas las exigencias de Estados Unidos”. “Al presidente le gusta lo que está viendo y espera que esta cooperación continúe”, señaló. Según la portavoz, Washington respalda la celebración de elecciones en Venezuela, aunque sin fijar plazos.
En paralelo a la agenda política, Estados Unidos intensificó las medidas contra el comercio de crudo venezolano. Este jueves incautó un nuevo petrolero vinculado a Venezuela en el mar Caribe, el sexto desde diciembre.
El Comando Sur confirmó que el buque cisterna Verónica fue detenido “sin incidentes” antes del amanecer por operar en desafío a la “cuarentena” impuesta a embarcaciones sancionadas. “El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se coordine de manera adecuada y legal”, afirmó el comando militar en un comunicado.
La incursión militar también tuvo impacto en la región. Cuba recibió este jueves los cuerpos de 32 militares fallecidos durante el operativo del 3 de enero en Venezuela. El gobierno cubano organizó honras fúnebres con participación pública como muestra de unidad nacional.
El presidente Miguel Díaz-Canel firmó un libro de condolencias en la embajada de Venezuela en La Habana y rindió homenaje a los militares caídos, a quienes definió como defensores de Venezuela, Cuba y América Latina.
Tras su paso por la Casa Blanca, Machado se dirigió al Capitolio para reunirse con senadores y congresistas estadounidenses, en una ronda de contactos destinada a reforzar apoyos en el Congreso.
La líder opositora busca capitalizar el momento político abierto tras la captura de Maduro, en un escenario marcado por la presión económica, la reconfiguración del poder interno y las señales ambiguas de Washington sobre el liderazgo de la transición.
FUENTE:FRANCE24