Es la primera dimisión de este tipo desde que Estados Unidos (EE.UU.) e Israel iniciaron hace tres semanas su ofensiva contra Irán. Kent dejó su cargo en medio de la actual escalada bélica en Medio Oriente.
Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, dimitió debido a la guerra en Irán en la que participa su país junto a Israel. Se trata del primer alto cargo del gobierno de Donald Trump en renunciar por este conflicto. Tras conocerse la decisión, el presidente afirmó que era “algo bueno” que se hubiera ido
Es la primera dimisión de este tipo desde que Estados Unidos (EE.UU.) e Israel iniciaron hace tres semanas su ofensiva contra Irán. Kent dejó su cargo en medio de la actual escalada bélica en Medio Oriente.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl ahora exfuncionario publicó una carta de renuncia dirigida al presidente estadounidense. En ella, justificó su decisión y aseguró que “Irán no representaba ninguna amenaza inminente” para EE.UU.. “No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación”, escribió.
Lo expuesto en el documento contradice la versión de la Casa Blanca, que ha defendido los ataques al señalar que Irán representaba un riesgo directo para EE.UU.. Antes de la primera ola de bombardeos, Trump afirmó que las “actividades amenazantes” de Irán ponían "directamente en peligro a Estados Unidos".
After much reflection, I have decided to resign from my position as Director of the National Counterterrorism Center, effective today.
— Joe Kent (@joekent16jan19) March 17, 2026
I cannot in good conscience support the ongoing war in Iran. Iran posed no imminent threat to our nation, and it is clear that we started this… pic.twitter.com/prtu86DpEr
Kent, sin embargo, fue más allá. Señaló que EE.UU. se involucró en la guerra debido a la “presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”. Y añadió que “altos funcionarios israelíes y miembros influyentes de los medios estadounidenses desplegaron una campaña de desinformación (…) para promover una guerra con Irán”.
Según Reuters, la dimisión tomó por sorpresa a responsables de inteligencia estadounidense.
Tras conocerse la renuncia, el presidente se pronunció ante la prensa desde el Despacho Oval.
“No lo conocía bien, pensé que parecía un tipo bastante agradable, pero cuando leí su declaración, me di cuenta de que es algo bueno que se haya ido, porque dijo que Irán no era una amenaza. Irán era una amenaza”, afirmó Trump.
El mandatario reiteró su postura sobre el riesgo que representaba Teherán. “Todos los países se dieron cuenta de la amenaza que era Irán. La pregunta es si querían o no hacer algo al respecto”, dijo.
Más temprano, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también se refirió a la carta de Kent. “Hay muchas afirmaciones falsas en esta carta, pero permítanme abordar una en particular: que ‘Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación’”, señaló.
There are many false claims in this letter but let me address one specifically: that "Iran posed no imminent threat to our nation."
— Karoline Leavitt (@PressSec) March 17, 2026
This is the same false claim that Democrats and some in the liberal media have been repeating over and over.
As President Trump has clearly and… https://t.co/AC8M5L8lye
Asimismo, aseguró —sin ofrecer detalles— que el presidente contaba con pruebas “sólidas y convincentes” de que “Irán iba a atacar primero a Estados Unidos”.
“El presidente Trump nunca tomaría la decisión de desplegar recursos militares contra un adversario extranjero sin una razón”, añadió.
Hasta ahora, Kent, de 45 años, era considerado un funcionario cercano a la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, de quien fue jefe de gabinete antes de asumir el cargo. Fue confirmado en julio por el Senado con una votación de 52 a 44, prácticamente dividida por líneas partidistas, con el rechazo unánime de los demócratas debido a sus vínculos con la extrema derecha.
Al frente del Centro Nacional de Contraterrorismo, dirigía una agencia creada tras los atentados del 11 de setiembre para analizar y detectar amenazas terroristas, incluida la elaboración de listas de sospechosos.
También fue un firme aliado de Trump y llegó a difundir teorías conspirativas sobre el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, además de afirmar falsamente que el republicano había ganado las elecciones de 2020.
Desde el inicio de la escalada del conflicto había mantenido un perfil bajo, con escasas apariciones públicas. Su única presencia fue durante la repatriación a EE.UU. de los restos de los soldados fallecidos en la guerra.
Kent no estaba exento de controversias. Durante sus audiencias de confirmación en el Senado, tal como recuerda AP, reconoció que en una de sus campañas al Congreso participó en una llamada organizada por un consultor político en la que estuvo presente Nick Fuentes, una figura de la extrema derecha que ha hecho múltiples declaraciones antisemitas e incluso elogios a Hitler.
También participó en el polémico chat de Signal en el que el equipo de seguridad nacional de Trump discutía planes militares sensibles. Los contenidos fueron publicados posteriormente por un periodista de The Atlantic, que fue incluido por error en la conversación. En ese chat, el entonces secretario de Defensa compartió detalles sobre operaciones militares en Yemen antes de su ejecución. A pesar del escándalo, Kent y otros funcionarios no enfrentaron consecuencias.
Otra controversia se remonta a 2022, cuando Kent pagó servicios de consultoría a Graham Jorgensen, miembro del grupo ultraderechista Proud Boys. También trabajó con Joey Gibson, fundador del grupo nacionalista cristiano Patriot Prayer, y recibió apoyo de otras figuras de extrema derecha. Estos vínculos han sido duramente criticados por los demócratas.
Aunque en los últimos años intentó desmarcarse de algunas de estas posiciones, sus detractores han vuelto a señalarlas tras su dimisión.
Durante años, Kent se ha mostrado crítico de las intervenciones militares estadounidenses en el extranjero.
Esta postura también tiene un trasfondo personal. Su primera esposa, Shannon Smith, criptóloga de la Marina, murió en 2019 en Siria en un atentado suicida mientras combatía al Estado Islámico.
Tras su muerte, Kent cuestionó la política exterior de EE.UU.. “Por eso desconfío de nuestro gobierno federal”, afirmó, señalando que su esposa murió porque “republicanos y demócratas han mentido sistemáticamente al pueblo estadounidense para mantenernos en guerras en el extranjero”.
En 2021, durante la retirada de Afganistán bajo la Administración de Joe Biden, también criticó a la industria de defensa y a la élite política de Washington, señalando que muchos se benefician de estos conflictos.
Con AP, Reuters y EFE
FUENTE:FRANCE24