Wilmar Valdez. Foto: Nicolás Der Agopián

El extitular de la AUF reconoció que se refirió a integrantes del Poder Ejecutivo en los audios y que renunció por esa razón

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Nº1981 - al de Agosto de 2018
escriben Federico Castillo y José Frugoni

La estrategia de comunicación del expresidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), Wilmar Valdez, y de su abogado Pablo Galain es tan entreverada y confusa como toda esta trama de enredos y audios cruzados que de repente sacudió la estantería del fútbol uruguayo. Búsqueda había acordado en la noche del martes 7 una entrevista con Valdez. La cita sería en su departamento en Pocitos sobre el mediodía del miércoles 8. El propio Valdez abrió la puerta, pero se retiró de escena y los periodistas de Búsqueda quedaron hablando con su abogado, quien transmitió que él sería el vocero. Los periodistas le recordaron que no era eso lo que se había acordado y, tras discutirlo, se resolvió que Valdez hablaría por un espacio de cinco minutos.

Valdez, que dijo que ha quedado en “estado de shock” desde que escuchó los audios que lo llevaron a renunciar a su cargo, volvió entonces a escena. Pese a que se le preguntó, el expresidente de la AUF evitó expresamente responder cualquier interrogante sobre las grabaciones que lo involucran en cuestiones irregulares, como el de un pedido de coima por el 10% de las obras para la iluminación del estadio Luis Franzini, del Club Defensor Sporting, o de algo que se había revelado esa misma mañana del miércoles por el diario El Observador. Según publicó el matutino, en uno de los audios Valdez le pide al empresario deportivo Walter Alcántara que solo hable con él por el interés de una empresa en participar en la refacción del Estadio Centenario de cara al Mundial 2030.

De acuerdo con la transcripción de la grabación, Valdez le pide a Alcántara que hable con él porque el resto de la comisión va a querer “una puntita”. Valdez se rehusó a responder sobre ese punto. “Quiero respetar el proceso de investigación de la Fiscalía. Ya aporté lo que tenía que aportar, declaré lo que tenía que declarar…”, insistió.

"Si te estoy grabando y después utilizo esa conversación en un contexto totalmente distinto y para otra cosa, evidentemente, además de sentirte mal, te vas a sentir perjudicado, violado en tu intimidad y en la confianza".

Tampoco quiso confrontar ni responderle mediáticamente a Alcántara. Sin embargo, habló sobre otras cuestiones que han trascendido en los audios de esta trama que los medios han denominado como AUF gate. Búsqueda le consultó si en algún momento de las conversaciones que tuvo con Alcántara aparece mencionado el  gobierno, el Ministerio del Interior, Eduardo Bonomi, el subsecretario Jorge Vázquez o el hijo de Tabaré Vázquez. “En la que escuché sí aparece algo de eso, pero fue una conversación en determinado contexto. No sé qué parte él (por Alcántara) habrá editado y puesto. Pero recuerdo la situación. También fue porque él insistía con un tema de una empresa que traía para las cámaras de reconocimiento facial”.

Búsqueda le recordó que, según un audio que Alcántara le envió al dirigente deportivo Arturo del Campo, Valdez le habría dicho que el “gobierno estaba presionando” a favor de una empresa (DDBA) y nombra al ministro Bonomi y al subsecretario Vázquez para que se contrate a esta empresa que supuestamente asesoraba el hijo de Vázquez. Y que incluso utiliza la figura de que estaban con “un revólver en la cabeza” de tan presionados que se sentían en la AUF.  “Es lo que dice él. Yo eso no recuerdo haberlo dicho. Yo dije otra cosa, pero también lo dije en el contexto de sacármelo de encima de ese tema”, respondió. 

“¿Por qué? Porque él insistía e insistía en esa empresa y era algo que yo no decidía. No decidí nunca en la AUF este tipo de temas, sino que había todo un procedimiento. Fue un trabajo que está absolutamente documentado en la Asociación, con la participación de muchas personas. Por lo tanto, la conversación fue en ese contexto. Y reitero lo mismo: él grabó, tiene esos audios y los editó como a él le convenía. No les puedo dar relevancia a esos audios”, señaló. 

Consultado sobre qué audios fueron los que le hicieron escuchar y motivaron su renuncia, Valdez respondió: “Escuché un par de audios, pero sí es cierto que el principal fue esa conversación donde hablo de determinada manera de autoridades del gobierno”. Agregó: “Claramente, ante una situación de esa naturaleza, y con el estado de shock que tenía, uno piensa: ‘El presidente de la AUF es una persona que tiene vínculos directos con el gobierno’ porque lógicamente estás relacionado en un montón de temas”.

Valdez dijo que no recordaba haber mencionado al presidente Tabaré Vázquez en esas conversaciones y que siempre habló “genéricamente” del gobierno. Cuando anunció su renuncia, en el estudio del programa Punto penal de Canal 10, y también en su carta de dimisión, Valdez admitió que en el “fragor” de la discusión se le pudo haber escapado un exabrupto y pidió disculpas por ello.

Consultado sobre qué audios fueron los que le hicieron escuchar y motivaron su renuncia, Valdez respondió: “Escuché un par de audios, pero sí es cierto que el principal fue esa conversación donde hablo de determinada manera de autoridades del gobierno”.

El expresidente de la AUF admitió que ante las cámaras de televisión hizo alusión a ese audio en el que habló de actores del gobierno. “Yo me refiero a ese audio. El razonamiento siempre es el mismo. Todos somos seres humanos y las conversaciones privadas son conversaciones privadas”, explicó.

“Cuando vos estás en una conversación privada con gente conocida te expresás de determinada forma. Si te estoy grabando y después utilizo esa conversación en un contexto totalmente distinto y para otra cosa, evidentemente, además de sentirte mal, te vas a sentir perjudicado, violado en tu intimidad y en la confianza”, agregó.  Y cuando se le preguntó si ese audio contra el gobierno fue el determinante para su renuncia, Valdez respondió: “Sí, exactamente”.  

Dijo que al tomar la decisión no sopesó el respaldo que tenía de la Conmebol, de los jugadores de la selección uruguaya y de la opinión pública. “Uruguay es muy raro, muy difícil. El Uruguay es un país en que, en ese aspecto, muchas veces esas cosas no pesan tanto. Al contrario”, explicó. Argumentó que al que está en determinados puestos “lo miran con ojos raros porque lo quieren bajar de ahí”.

“Ese es mi sentimiento. Yo siempre sentí eso. Que las cosas que logré, que no solo eran un logro personal, sino para el Uruguay, la mayoría de mis pares no lo veían así. Lo veían de forma contraria. Entonces no fue un elemento que tomé en cuenta”, señaló. Concluyó que “no es momento para hacer balances” sobre si estuvo bien o mal en dar un paso al costado unos días antes de las elecciones. “Es momento para que se siga la investigación de la Fiscalía, que se aclare y que se determine lo que se haya que determinar. Ya haremos balance”.

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