Es tan palpable la euforia por su legado que los Strictly Jane Austen Tours, los tours en Bath y en Hampshire, su lugar de nacimiento, han aumentado un 50%, según 'The Times'.
Bath no solo es uno de los puntos cumbre del festejo, aquí también, en 1764, los padres de Jane, George y Cassandra, se casaron. En 1805, 41 años después, el padre falleció de una enfermedad penosa, transformando la vida de su familia para siempre.
“Sus heroínas, Catherine ('Northanger Abbey') y Anne ('Persuasion'), viven experiencias agridulces en Bath. Ambas conocen o se reencuentran con el amor de su vida allí, pero también sufren la traición de familiares y amigos. Hay tensión, conflicto: la relación de Austen con el entorno es compleja. Sin duda, utilizó Bath como un lugar fructífero y lleno de inspiración, pero finalmente se sintió aliviada al dejar la ciudad y regresar a su hogar de infancia, Hampshire”, afirma Gabrielle Malcolm, doctora en literatura inglesa.
Jane nació en el campo, en Hampshire, en 1775, en la costa sur de Inglaterra. Aquí, su padre era sacerdote en la iglesia del pequeño pueblo de Steventon.
Su talento fue evidente desde niña. Con 11 años había escrito novelas, poemas y sátiras.
Hoy en día, Jane es además un ícono femenino. Su vida misma es un ejemplo constante de persistencia hasta lograr publicar sus libros, nadando contra la corriente en un mundo dominado por hombres que invisibilizaban a las mujeres y sus talentos.
"¿Quién no tiene una señora Bennet o una lady Catherine en su vida?"
Los expertos consultados por France 24 aseguran que la obra de Jane Austen sigue siendo relevante más de 200 años después por sus historias sin tiempo, la fortaleza de los personajes, especialmente las mujeres, y la belleza de su narrativa.
“¿Quién de nosotros no tiene a una señora Bennet o a una Lady Catherine ('Pride and Prejudice') en nuestras vidas? Los personajes de Austen resuenan ampliamente, sin importar la cultura o el origen. Ella se centró en un pequeño grupo de personas, las reunió para crear tensión y permitirles encontrar una solución a sus problemas. Quizás ahora las leamos como romances históricos, pero su relevancia sigue vigente porque Austen basó sus personajes en personas reales y dedicó su tiempo a observar los defectos y las fallas de quienes la rodeaban, así como las almas generosas y resilientes que pueden inspirar admiración y amor”, afirma Malcolm.
Aunque Austen hace una radiografía satírica sobre las clases sociales en el siglo 18 en Inglaterra –y ofrece una mirada distante para criticar las ridiculeces que las caracterizan, especialmente a la media alta y a la aristocracia– los temas de fondo se mantienen.
“Escribe sobre cosas que nunca pasan de moda, como la gente que se enamora, se casa, pero también la gente que comete errores, que malinterpreta a los demás, que cree que las personas son algo que no son. Así que tratan sobre el aprendizaje, especialmente sobre las mujeres cuando llegan al final de la adolescencia y entran en la edad adulta. La mayoría de sus heroínas son así”, afirma la profesora de la Universidad de Oxford y especialista en Austen, Freya Johnston.
El amor y la necesidad que tienen las mujeres de esa época de casarse para asegurar su futuro son asuntos recurrentes, que son además elementos autobiográficos.
Hay versiones encontradas sobre si su padre, George Austen, contaba con el dinero suficiente para mantener a su familia de ocho hijos. Además de sacerdote, también dirigió una pequeña escuela y una granja.
Su familia pertenecía a la nobleza, clase media, y eso les permitió vivir cómodamente, pero se cree que no eran ni ricos ni aristócratas. De hecho, los Jane tenían que caminar grandes distancias porque no tenían carruaje, un símbolo de riqueza en aquella época.
“Le interesa mucho el dinero y que la gente forme parejas sensatas, además de basadas en el amor. A veces la gente la detesta por eso. No suele mostrar a personas pobres. Hay una familia en Mansfield Park que no es particularmente acomodada. Pero, en general, las familias de sus libros son lo que hoy llamaríamos familias de clase media y alta. Las mujeres de esas historias no son ricas en su mayoría, por lo que necesitaban casarse para tener cierta seguridad económica”, explica Johnston.
El dinero y tener seguridad económica es una constante en su obra, otro elemento autobiográfico.
“Sus personajes son atemporales, sus situaciones son cercanas. A veces se las descarta como historias de mujeres que buscan marido, pero eso no es cierto. Tratan de personas que tienen dificultades familiares, que tienen problemas económicos, que se sienten atraídas por las personas equivocadas… ¡todos esos son problemas que aún tenemos hoy! Además, están bellamente escritas: el estilo es ligero y elegante, fácil de leer con una ligereza especial”, comparte Sophie Reynolds de Jane Austen House.
Una de las “devotas” de la obra de Austen es la autora Sophie Andrews, creadora del exitoso blog 'en Laughing with Lizzie', en el que comparte la devoción por la escritora y organiza galas al estilo Regency.
“Jane Austen no solo escribió novelas, dejó un legado cultural. Nos enseñó a reírnos de nosotros mismos, a reflexionar profundamente y a valorar siempre, siempre, una buena personalidad por encima de una gran fortuna”, asegura Andrews.
Elizabeth y Emma, las heroínas
Eran pocos los derechos que tenían las mujeres en el siglo 18 en Inglaterra. A través de sus historias, Austen retrata a sus personajes femeninos participando en una vida diseñada para ellas de la que no tenían ningún control.
Por ello, la escritora se esmeró en construir personajes redondos, protagonistas cautivadoras, valientes, que no temen desafiar los estándares dictados para ellas y con un extraordinario sentido del humor como sinónimo de inteligencia.
“Mi personaje femenino favorito es, sin duda, la incomparable Elizabeth Bennet. ¿Cómo no serlo? Es inteligente, llena de energía y no teme decir lo que piensa, ¡incluso en los momentos más inoportunos! Lizzy ve los absurdos de la sociedad con una claridad deslumbrante, pero también crece, aprende y reflexiona. Es tan perspicaz como amable y verla desenvolverse en su mundo con ingenio y sabiduría nunca pasa de moda”, explica Andrews.
Elizabeth Bennet es la protagonista de 'Pride and Prejudice', escrita en 1813 y tal vez la obra de Austen más famosa. Ella es una de las cinco hijas del señor y la señora Bennet, obsesionados con casar muy bien a sus hijas para distanciarse de la pobreza.
Sorpresivamente, Elizabeth se enamora y es correspondida por el señor Darcy, un aristócrata que sería el menos probable candidato para esta joven irreverente.
Dos años más tarde, en 1815, Austen publicó 'Emma', la historia de una joven aristócrata que tiene todo: riqueza, belleza, sentido del humor, inteligencia y pretendientes.
Pionera en un mundo dominado por hombres
Las expertas consultadas por France 24 coinciden en que la obra de Austen es particularmente autobiográfica. En ella revela sus vicisitudes con el dinero y la presión de las mujeres por casarse con el mejor partido posible, pues ganar dinero o trabajar era inapropiado para las mujeres de esa época.
Fue pionera como autora de literatura femenina, luchando persistentemente en un mundo dominado por los hombres. Y pese a esto, en vida no obtuvo el reconocimiento y la compensación económica que merecía por su obra.
Austen desafió su destino y las costumbres de la época, negándose a casarse por interés. Por ello, su vida misma es una constante lección de persistencia y lucha para ser reconocida como autora y romper paradigmas, convirtiéndose en proveedora de recursos económicos.
Su primera novela publicada fue 'Sense and Sensibility' (Sentido y sensibilidad) en 1811. No apareció su nombre sino la frase: "Escrita por una dama".
“Las mujeres eran ciudadanas de segunda clase en el siglo 18. Tenían muy pocos derechos, no podían poseer propiedades, no podían heredar patrimonio y, a menudo, no podían tener trabajo. Para las mujeres de la clase social de Jane, casarse era prácticamente la única opción de supervivencia, a menos que, por pura suerte, heredaran su propia riqueza, como Emma Woodhouse en 'Emma'. En 'Pride and Prejudice', la herencia del Sr. Bennet pasa a manos del Sr. Collins. por lo tanto, tras su muerte, su esposa y sus hijas se quedarían sin dinero, sin forma de ganarse la vida. Es increíblemente aterrador”, sostiene Reynolds.
Conocedor de su talento, el padre de Jane fue su representante, un “revolucionario” para su época. De hecho, él le regaló un escritorio portable, se cree, para su cumpleaños 19, que se exhibe en el Museo Británico.
Luego, cuando Jane tenía 21 años, le escribió a un editor para ofrecerle el manuscrito de 'First Impressions' (Primeras impresiones) posteriormente publicada como 'Pride and Prejudice', pero la novela fue rechazada sin ser revisada.
“Parece que (el padre) era bastante abierto de mente y, sí, la animaba mucho comprándole el escritorio y los cuadernos en los que escribía y, quizás lo más importante, intentando que publicaran una de sus novelas. Pero el hecho de que estuviera dispuesto a emprender esas negociaciones demuestra que no le disgustaba la idea de que ella fuera una figura pública, a lo que muchos otros padres de aquella época se habrían opuesto rotundamente”, afirma Johnston.
La historia de Jane es la constante del literato por querer publicar y vivir de sus libros, pero lo cierto es que recibió muy poco dinero y reconocimiento en vida. Se calcula que por la venta de todos los derechos de sus libros ganó unas 600 libras esterlinas de la época.
“Este rotundo rechazo marcó el inicio de la lucha de Jane por publicar sus obras, algo que solo lograría 14 años después con 'Sense and Sensibility' (Sentido y sensibilidad)”, afirma Reynolds.
La escritora con la que "podemos compartir un té y un chisme"
Aunque empezó a escribir desde muy joven, Jane solo empezó a publicar seis años antes de su muerte.
En vida solo publicó cuatro de sus seis novelas más reconocidas. En ellas muestra la fortaleza en las relaciones de amistad entre mujeres y especialmente entre hermanas. Aquí hace otra referencia autobiográfica al lazo con su hermana mayor Cassandra.
“Sus pocas novelas están brillantemente estructuradas y bellamente ejecutadas, con meticulosas elecciones estilísticas. Contribuyó a la invención de la novela moderna tal como la conocemos, y su voz, con su encanto e ironía, se percibe en todo momento. Jane Austen nos da la impresión de ser una persona con la que podemos llevarnos bien y con la que podemos compartir una taza de té y un chisme”, asegura Malcolm.
Sus novelas son como una conversación entre amigas.
“Nadie, absolutamente nadie, comprende la naturaleza humana con tanto ingenio, elegancia y precisión como Jane Austen. Te muestra un espejo ante la sociedad, te sirve el té, con una ceja levantada, y una frase pícaramente graciosa sobre la terrible elección de marido de tu prima. ¿Qué más se le puede pedir a una novelista?”, se pregunta Andrews.
En sus obras, la música tiene un rol esencial en la vida de las protagonistas, ya que algunas tocaban instrumentos, pero sobre todo se comunicaban a través de ella.
La propia Jane tocaba el piano cada mañana antes del desayuno en la casa que compartía con su mamá y hermana Cassandra en Chawton.
Fama mundial póstuma
En 1816, año después de que 'Emma' fuera publicada, su salud empezó a deteriorarse, pero siguió escribiendo.
Ese mismo año, su hermano Henry recompró el manuscrito de 'Susan', que había sido vendido en 1803, sin publicar. Esta fue publicada pocos meses después de su muerte bajo el título de 'Northanger Abbey'.
En 1817, empezó a escribir la que sería su última novela: 'The Brothers', luego publicada como 'Sanditon', de la que solo escribió 12 capítulos. Estuvo postrada en cama. No se sabe con exactitud qué tipo de enfermedad apagó su vida con apenas 41 años.
Su hermana Cassandra la cuidó hasta su muerte el 18 julio de 1817 en Winchester, donde fue enterrado su cuerpo.
“Su influencia trasciende las páginas: Austen inspiró a generaciones de escritores, generó innumerables adaptaciones y creó una comunidad global de admiradores que siguen celebrando su vida y obra con una devoción casi religiosa, ¡yo incluida! Nos demostró que lo doméstico y lo cotidiano pueden ser profundos, que la inteligencia y la integridad importan”, asegura Andrews.
FUENTE:FRANCE24