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Cuando murió su padre, Jorge Larrañaga Vidal tomó una “decisión de vida”. Agarró sus cosas y se volvió desde Montevideo a su Paysandú natal. Era 2021. Desde el norte del Uruguay, cuenta hoy a Búsqueda que volvió a su departamento porque quiso “refugiarse” en su familia, en los amigos y en sus primeros recuerdos. Volver a las raíces después de un golpe inesperado que sacudió su incipiente carrera política y movilizó cuestiones personales. Había fallecido su padre, Jorge Larrañaga, entonces ministro del Interior y líder de Alianza Nacional, caudillo y referente del ala wilsonista de los blancos.
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“En esos meses de mucho dolor, yo estuve recorriendo, visité compañeros de toda la vida, de mi padre, míos, que me conocían desde chico. Y me crucé con mucha gente, con muchos sanduceros por la calle, que siempre tuvieron una devolución de mucho cariño, de mucho respeto hacia lo que fue mi viejo, tanto del Partido Nacional como de otras trincheras”, recuerda Larrañaga Vidal. “Para mí, eso fue en el momento más difícil una caricia al alma. Y ahí me di cuenta de que no podía hacer otra cosa que devolver todo eso que los sanduceros me transmitieron con trabajo, con esfuerzo, con sacrificio”.
Larrañaga Vidal empezó entonces a recorrer el camino político que hoy lo encuentra como candidato a intendente de Paysandú, el mismo puesto que su padre ostentó durante dos períodos —entre 1990 y 1999— y que le sirvió de plataforma para eyectarse al terreno nacional y transformarse en una figura de peso dentro del Partido Nacional. Con 35 años, una edad parecida a la que tenía Larrañaga cuando fue electo por primera vez como jefe comunal, su hijo aparece hoy como el retador al continuismo que está encarnado por Nicolás Olivera, un dirigente blanco que de alguna manera ha levantado la bandera del larrañaguismo y va por su segundo mandato. ¿Un choque de herederos? “En política no hay herencias”, se apura a aclarar Larrañaga Vidal. “Justamente hay algo que nos enseñó el Guapo y es que en política no hay herencias, que cada uno tiene que hacer su propio camino. Uno puede tomar, por supuesto, principios, valores, ejemplos. Yo tengo miles de mis padres. Anduve de chico acompañándolos en Paysandú y después también en la capital. Sé muy bien también lo que pensaba, lo conversábamos en el fuero íntimo, familiar, y también de padre a hijo”, dice. “Pero, justamente, si hay algo que el Guapo siempre nos enseñó es que cada uno tiene que ser constructor de su camino. En política no se imita a nadie. No existe eso. Cada uno tiene que ser constructor genuino, auténtico, con sus aciertos, con sus defectos, pero auténtico”, puntualiza.
Larrañaga Vidal tiene la “convicción” de que el próximo gobierno de Paysandú se definirá entre blancos. “No lo digo con soberbia”, se ataja. “Pero yo creo que el próximo intendente va a salir de la contienda del Partido Nacional”, afirma. “Nosotros tenemos el objetivo de que el Frente Amplio no vuelva. El Frente Amplio en Paysandú ha tenido los peores gobiernos en la historia del departamento. Los sanduceros no quieren retroceder a ello. Por tanto, yo creo que la contienda va a estar en el Partido Nacional. Obviamente no hay que subestimar a nadie. Nunca lo he hecho ni nunca lo haría. Pero tengo esa convicción”.
Para el candidato retador, que se enfrenta a la potente estructura política que ha montado Olivera en estos cinco años de mandato, la gestión de su competidor es “correcta”. “De todas formas, esto lo va a determinar la gente en mayo. Tenemos coincidencias con algunas cosas y tenemos diferencias con otras. Hay que tomar un rol muy activo en lo que tiene que ver con los problemas laborales en Paysandu”, señala y puntualiza que el tema de la fuentes laborales será una prioridad en caso de resultar electo. “Eso es urgente y el gobierno departamental tiene que incidir en eso, tiene que intentar buscar respuestas”.
“Hay que buscar reformas en determinadas normativas, en la ley de promoción de empleo, la ley de empleo juvenil. Hay que buscar mucho más el derrame de la política nacional a lo departamental. Yo creo que eso es clave. Si nosotros buscamos el fortalecimiento de distintos sectores económicos, yo creo que eso va a abrir a más posibilidades de trabajo. Nosotros tenemos ese objetivo”, informa.
Para eso, insiste, pretende que exista una retroalimentación con la Universidad de la República, que tiene sede en Paysandú. Ahí apunta un potencial desaprovechado para atraer empresas tecnológicas que puedan establecer operaciones globales en el departamento.
Y también dice que “hay que seguir luchando” por la posibilidad de establecer una zona franca al norte del río Negro, “una oportunidad clave” para Paysandú. “No solamente va a impulsar el desarrollo industrial, sino que también puede diversificar la economía, va a crear empleo y va a mejorar las condiciones de vida”.
Otras cuestiones en el “debe” de esta gestión es el turismo, sostiene Larrañaga Vidal. “Falta muchísimo más potenciar el turismo. Paysandú tiene una gran oferta para dar en ese sentido, en el turismo hotelero, en el turismo histórico, en el turismo ambiental, en el turismo portuario”.
El Partido Nacional después de mayo y las reuniones con los Lacalle
Como tantos otros candidatos a distintas intendencias, Larrañaga Vidal asegura que hoy está enfocado 100% a Paysandú. Y por eso no se permite distracciones a nivel nacional. La dirigencia blanca resolvió postergar la convención para elegir a las nuevas autoridades del Directorio del Partido Nacional para después de las elecciones departamentales. “Creo que está bien que se termine de laudar después de mayo”, concede. Y asegura que Javier García, líder de su sector Alianza País, es un nombre “potente e ideal” para conducir los destinos de los blancos al frente del directorio.
Mientras tanto, Larrañaga Vidal va pidiendo pista como dirigente del interior y buscando la bendición de actores políticos de altura dentro de los blancos. En estos últimos meses, mantuvo reuniones con el expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera y con el mandatario actual, Luis Lacalle Pou. Ambos integraron fórmulas presidenciales con su padre y fue en búsqueda de consejos políticos. Hace unos días nomás estuvo en Torre Ejecutiva con Lacalle Pou. “Siempre está apoyando a las nuevas generaciones. Por supuesto que me dio consejos. Y yo lo escuché con mucha atención”.