El gobierno propone destinar $567,2 millones en la Rendición de Cuentas al proyecto Sistema Nacional de Biométrica Multimodal, una de las mayores inversiones tecnológicas previstas para el Ministerio del Interior.
El proyecto de Rendición de Cuentas propone asignar recursos al Ministerio del Interior para implementar una plataforma con aplicaciones en la “identificación civil, criminal, forense, penitenciaria y fronteriza”
El gobierno propone destinar $567,2 millones en la Rendición de Cuentas al proyecto Sistema Nacional de Biométrica Multimodal, una de las mayores inversiones tecnológicas previstas para el Ministerio del Interior.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa iniciativa fue incluida en el artículo 54 del proyecto de ley, que asigna recursos para fortalecer la identificación biométrica de personas a través de ese sistema. La propuesta distribuye esa inversión en dos grandes partidas. Por un lado, asigna $375.192.400 para equipamiento informático y, por otro, destina $192 millones para servicios informáticos. En ambos casos, el texto señala que las partidas tienen como finalidad el “fortalecimiento de la identificación biométrica de personas”.
En la fundamentación del articulado, el Ministerio explica que el objetivo es implantar una plataforma “que fortalezca la identificación civil, criminal, forense, penitenciaria y fronteriza, garantizando trazabilidad, protección de datos, segregación de usos, revisión humana y capacidad de integración con sistemas críticos”.
La cartera sostiene que la inversión “no debe ser entendida como una compra informática, sino como una infraestructura crítica de identidad y seguridad pública”. En ese sentido, explica que el sistema mejorará la identificación de personas, las investigaciones criminales, las pericias, el control penitenciario y fronterizo, además de la “capacidad de respuesta frente a delitos complejos”.
El ministerio justifica la inversión a partir de la situación actual del sistema de identificación. En la fundamentación sostiene que “la situación actual muestra una brecha entre la creciente complejidad de los fenómenos criminales y la capacidad institucional de identificar personas con rapidez, trazabilidad y certeza”.
A continuación enumera los problemas que busca resolver. Menciona “el uso de identidades falsas, la suplantación, la reincidencia oculta, las personas requeridas no detectadas, los errores de registro y la necesidad de vincular evidencia biométrica a investigaciones”, y concluye que esa situación exige “una plataforma única, multimodal y auditada”.
La propuesta del Ministerio del Interior prevé la incorporación de un sistema ABIS (Automated Biometric Identification System), una plataforma utilizada para gestionar y comparar información biométrica, como huellas dactilares o rasgos faciales, con el fin de verificar la identidad de una persona.
En la fundamentación se lo describe como un “sistema integral de reconocimiento biométrico multimodal con componentes civiles y criminales, mecanismos de auditoría, migración de datos y capacidad de integración” con otros sistemas.
La abogada especializada en derecho informático Agustina Pérez Comenale explicó a Búsqueda que los sistemas ABIS trabajan con información biométrica que, en muchos casos, ya posee el Estado. “Se toman muestras de cada dato biométrico, que vos generalmente lo hacés cuando vas a renovar, por ejemplo, tu cédula de identidad o tu pasaporte”, señaló, en referencia a los registros de la Dirección Nacional de Identificación Civil (DNIC).
Agregó que el sistema transforma cada muestra biométrica “en una secuencia, o un número de identificador, o un vector” para almacenarla y realizar las comparaciones. Según explicó, el objetivo es trabajar con esa representación matemática, en lugar de conservar directamente las imágenes o registros biométricos originales, como una forma de proteger la privacidad de las personas.
El término “multimodal” refiere a sistemas capaces de trabajar con distintos tipos de datos biométricos dentro de una misma plataforma. Pérez Comenale explicó que combinar huellas, rostro o iris mejora la precisión del sistema y dificulta la suplantación de identidad. “La combinación de datos mejora la precisión en cuanto a los resultados que se pueden obtener”, señaló, aunque advirtió que ese proceso implica “concentrar mayor cantidad de datos sensibles y que son únicos para cada persona”.
La Rendición de Cuentas, sin embargo, no especifica qué tipos de datos biométricos utilizará el sistema que quiere incorporar el ministerio.
La fundamentación también describe los resultados que espera obtener con el nuevo sistema. “Se espera contar con una plataforma ABIS operativa para DNIC y DNPCi (Dirección Nacional de Policía Científica), con capacidad de búsqueda y verificación biométrica, migración de datos, auditoría completa y servicios de integración”. También prevé una “reducción de tiempos de identificación”, una “mayor capacidad de detección de requeridos” y un “mejor soporte para investigaciones complejas”.
Entre las aplicaciones previstas, el documento menciona la eventual “verificación de personas requeridas en espacios públicos bajo protocolo”, como los controles de ingreso a estadios de fútbol u otros eventos masivos.
Además, plantea el control biométrico en cárceles, con el objetivo de “evitar accesos no autorizados, sustituciones de identidad o fugas”. También menciona el control migratorio mediante sistemas de “precarga y verificación” biométrica, y la “búsqueda focalizada de requeridos con listas cerradas, verificación humana y auditoría”.
Consultada por Búsqueda, la abogada Agustina Pérez Comenale advirtió que la Rendición de Cuentas financia la incorporación del sistema, pero “no define la finalidad acotada para el sistema, los plazos de conservación de los datos, las reglas de acceso ni si se realizó una evaluación de impacto para la protección de estos datos”, aspectos que consideró importantes para el tratamiento de la información biométrica.
La intención de ampliar el uso de la identificación biométrica no empezó con esta Rendición de Cuentas. En los últimos años, bajo gobiernos de distinto signo político, el Ministerio del Interior fue incorporando herramientas de reconocimiento facial y otros sistemas biométricos para la seguridad pública y el control migratorio.
La Ley de Presupuesto de 2020 habilitó el uso de datos biométricos obtenidos de imágenes faciales para fines de seguridad pública por parte de Interior. Desde entonces, quedó habilitado el desarrollo de sistemas de identificación facial dentro de la cartera.
Más adelante, el Ministerio del Interior también comenzó a utilizar estas herramientas en los controles migratorios. En noviembre de 2024 presentó el Sistema Integral de Gestión Migratoria (SIGMU), que usa reconocimiento facial y huellas dactilares en los controles de fronteras, aeropuertos y puertos por seguridad y para agilizar la identificación de personas.
La ampliación del uso de tecnologías biométricas prevista en la Rendición de Cuentas coincide con un momento en que el Ministerio del Interior expande su sistema de videovigilancia. Según la Memoria Anual de Gestión 2025, al cierre del año había 14.907 cámaras operativas y se había adjudicado un proyecto para incorporar 5.300 cámaras adicionales con IA.
A partir de esos datos, Búsqueda presentó un pedido de acceso a la información pública para conocer si esos sistemas incorporan reconocimiento facial, identificación biométrica u otras tecnologías capaces de identificar personas a partir de imágenes o videos. También solicitó la documentación técnica, las evaluaciones de impacto, información sobre los proveedores y la normativa que regula su uso.
El Ministerio del Interior resolvió declarar reservada toda esa información por un plazo de 15 años. La resolución sostiene que divulgar esa información podría “afectar la seguridad pública”.
Pérez Comenale sostuvo que uno de los principales desafíos que plantea un sistema de estas características será el tratamiento de la información biométrica. “Ver dónde se van a almacenar estos datos sería importante por temas de ciberseguridad”, afirmó. Agregó que, para proteger la privacidad, el sistema debería evitar almacenar directamente los datos biométricos originales y utilizar mecanismos que permitan “mantener solamente el resultado, pero al mismo tiempo cuidando la identidad y privacidad de esa persona”.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos integrada con la de Hacienda de Diputados del jueves 16, las autoridades del Ministerio del Interior detallaron la inversión en tecnología prevista en la Rendición de Cuentas como uno de los objetivos para reforzar la seguridad pública.
En la presentación mencionaron la incorporación de cámaras de videovigilancia, drones, IA aplicada al sistema 911 y el desarrollo de un Sistema Único Integral de Identificación de Personas para la DNIC. No se hizo referencia específica al nuevo sistema de identificación biométrica de personas, a la plataforma ABIS, ni se brindó detalles sobre sus características o su implementación.