¿A quién le hablaba?
A Vázquez. A mí me ganó la indignación en la conferencia de prensa de Vázquez. Me parecía que estaba mal ese tratamiento constante de Sendic como un niño. A Raúl lo conozco desde que era chico, yo sigo viviendo en Ejido y la rambla, a media cuadra de donde vivía el Bebe Sendic. Lo conozco desde 1973, él tiene medio año más que yo, es una persona grande. Él tuvo muchos problemas siendo joven, niño, por toda la situación (de su padre). Mi vieja le abría la puerta de la casa porque había momentos en que le hacían bullying porque era el hijo del Bebe Sendic, y muchas madres lamentablemente no lo dejaban entrar a sus casas. Y terminaba jugando en la casa de mi vieja. No estoy hablando de la acepción médica de bullying. Pero le hacían mucha presión al loco porque era el hijo del Bebe Sendic. Decían “ese es el hijo del tupamaro” y no lo recibían en las casas.
¿Lo ha visto en los últimos tiempos?
No. La última vez que lo vi estaba en Ancap. Con Raúl todo bien, nos criamos juntos. Después no lo vi más, pero quedó el recuerdo imborrable. Pero me pareció que el tratamiento que hacía Vázquez era muy contradictorio. Primero, poniendo al victimario como víctima; segundo, tratándolo como un niño cuando es un adulto, una persona mayor. Después hay todo una larga lista de contradicciones en las que ha entrado el Frente que no es de ahora, se fueron dando sobre todo cuando fueron desapareciendo biológicamente los referentes. Adelante de un (Líber) Seregni esto no lo podías decir porque te iba a decir algo. De (Víctor) Licandro, de (Guillermo) Chifflet, no lo ibas a decir. Vázquez en vida de esas personas no podía tener ese discurso. Si había algo que tenía el Frente Amplio era una idolatría por la ética.
En su intervención también cuestionó a José Mujica por la referencia a la compra del short y del colchón como algo menor. ¿A Mujica se le tolera que diga cualquier cosa?
Yo no, no le banco ninguna. Él tiene su impronta. Todo se naturaliza. Lucía Topolansky dice que vio el título, cuando evidentemente no tiene ningún título, pero después sale Mujica a decir que vio unos papeles. Está contradiciendo a su propia mujer. Por otro lado, también es preocupante que Sendic cuando se sentó con Blanca Rodríguez y ella le hace una pregunta sobre el título él da la impresión de estar convencido. Cuando Blanca le dice “le ha pasado a muchos eso de no tener título y que le digan algo que no es”, y le pregunta si no se arrepiente de eso, él responde: “Sí, me arrepiento, pero lo voy a hacer, voy a dar un par de materias y voy a hacer la tesis”. La licenciatura no se hace en seis meses y además en Cuba no existe la Licenciatura en Genética Humana. Es muy loco igual que haya eludido constantemente la responsabilidad. Pospuso la presentación del título que le prometió al Plenario, dijo que va a presentar su defensa en el Tribunal de Conducta. Dice que lo va a mandar a la Justicia. Siempre está por presentar algo que no llega.
¿Le sorprendió que después de su renuncia dijera que va a ser candidato de nuevo?
Claro. Lo que pasa es que todo en él es sorpresivo. Sobre todo su estrategia, que no sabemos cuál es. Hay que ver ahora en la Justicia. Mi teoría es que el Frente Amplio acordó esta solución. Los borradores del Plenario eran durísimos. Ahí tienen que haber hablado con Mujica, y Mujica evidentemente con Vázquez. Esa es mi teoría: hubo un toma y daca. Yo no te sanciono, no tomo el dictamen del Tribunal de Conducta Política y vos renunciás. El loco estaba parado en los pedales diciendo yo no renuncio y eso iba a provocar una crisis.
En su editorial también criticó a la oposición, diciendo que no estaba de acuerdo con la postura de Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga de no pegar en el piso cuando a su modo de ver había que ”pisarlo”. Sin embargo, hay quienes dicen que esa actitud fue una forma de preservar la institucionalidad.
Hay gente del Partido Nacional que está arrepentida de no haber hablado en la asunción de Topolansky, además de la posición de (el diputado Pablo) Iturralde (que quería discutir el tema en sala). El Partido Nacional tiene casos de corrupción, el Partido Colorado tiene casos de corrupción, el Frente Amplio tiene casos de corrupción. Me parece que ni siquiera corre el hecho de no pegar en el piso. Ser corrupto es un delito, a los delincuentes hay que castigarlos, más en la función pública. Porque trabajás con mucho dinero que no te pertenece y pertenece a muchas personas. Me parece liviano, me parece en el mismo sentido antiético, si se quiere. Ahora tienen una muy buena oportunidad porque tienen que autorizarle ese famoso subsidio que a mi juicio no le corresponde porque no tiene tres años de vicepresidente.
¿Cómo impacta esto en el votante frenteamplista?
Malamente.
¿Cree que con la salida de Sendic las cosas cambian?
Habrá que ver cómo le va con las causas de Ancap. Y tiene que ver si cumple, porque él después no cumple, pero hay que ver si Sendic se presenta en esos consejos abiertos. Va a ser muy mala publicidad realmente. Gonzalo Mujica, el diputado saliente del Frente Amplio, dijo algo que sintetiza todo: el Frente Amplio no puede discutir porque se parte. Tiene una situación interna de bipartidismo entre mujiquistas y vazquistas, para decirlo de manera grosera, que no tiene solución. Son incompatibles. Por eso el mensaje de “unidad, unidad, unidad”. Si se ponen a discutir se pelean y se rompen, y si se rompe el Frente Amplio las menores chances que puede tener ahora de ganar con todos esos insucesos se reducen a nada. Si se rompen no ganan.
¿Le sorprende que haya tenido más trascendencia para la renuncia de Sendic el asunto de los gastos con las tarjetas corporativas que lo ocurrido con Ancap?
Creo que es la acumulación. Si no estuvieran los 1.700 millones de agujero negro en Ancap y hubiese sido solo esto, capaz que a la gente no le impacta tanto. Pero esto fue la gota que derramó el vaso. El loco hizo mucho. No soy licenciado, lo admitís, al otro día no lo admitís, después vas al Plenario a decir que lo vas a demostrar y pasa el tiempo y no demostraste nada, tenés esa gestión de Ancap que la seguís defendiendo porque llegó a decir que el superávit de ahora era producto de la gestión de él. Tiene una concepción que es insólita. Habría que sentarse con Raúl, que lamentablemente nunca fue a la radio, pero le propuse entrevistarlo, para ver cuál es la concepción.
¿Cree que lo hace porque está mal asesorado?
A mí me dicen que no se deja asesorar.
El nombre del intendente Daniel Martínez se maneja hoy como uno de los precandidatos frenteamplistas. ¿Cree que logrará serlo?
Hizo todos los deberes, hasta se hizo masón recientemente.
Desde la oposición algunos lo critican porque dicen que la situación de Ancap comenzó durante su gestión.
Martínez fue el que desarrolló el plan de inversión. Pero habría que estudiarlo para ver qué tan mal está el plan financiero o qué cosas se hicieron malamente. No quiero hablar de eso porque desconozco.
Hace un par de años dijo a La Diaria que había dejado de votar al Frente Amplio, que se seguía considerando de izquierda, pero que la izquierda no estaba en el Frente Amplio. ¿Dónde está?
Es lo que me pregunto yo. ¿Dónde está? ¿En Cuba? ¿En Corea del Norte? ¿En Venezuela? ¿En Brasil, cuando estaban Lula y Dilma? Yo hallo que no está en ningún lado.
¿Qué vota?
Anulado, hace rato.
¿Cómo observa que el diputado Fernando Amado diga que representa a la izquierda del Partido Colorado?
El Partido Colorado está pasando por el peor momento de su historia y no sé si va a levantar de esta. (Pedro) Bordaberry es un tipo con una gran capacidad de laburo y no les sirvió a los votantes colorados esa capacidad de laburo. Las razones pueden ser muchas, ser hijo de quien es hijo, lo que vos quieras. Por otra parte, es insólito que la voz a la cual van a consultar constantemente sea el mismo que hundió al Partido Colorado. Porque si hay alguien que hundió al Partido Colorado fue (Julio) Sanguinetti.
¿Qué hizo Sanguinetti para hundir al Partido Colorado?
¿Qué hizo de malo? Un gobierno de transición. Con un (general) Medina como número uno de las Fuerzas Armadas, una ley de caducidad aberrante desde el punto de vista jurídico en el mundo.
Pero diez años después la gente lo volvió a votar.
Sí. Pero hizo las razzias. Así le fue. Después no lo votaron más. Se agotó.
¿Y a Lacalle Pou cómo lo ve?
Tengo mi teoría de que él perdió muchísimo por hacer la bandera. Fue una actitud infantil la que tuvo. Él había tenido unas internas insólitas, hay que tener capacidad, dinero, pero todos lo elogiaban. Pero eso fue una pavada, no estuvo a la altura de lo que el tipo quería hacer: ser el presidente más joven de la historia.
Fuera de aire
A la salida de la dictadura, Daniel Figares tuvo un papel muy importante en la difusión radial de bandas de rock uruguayo. Hoy asegura que “escucha todo”, aunque no se identifica con ninguno de los grupos actuales. “Capaz es porque ya estoy viejo. Pero veo que les llegan a los botijas, tienen que estar en lo correcto”, dijo.
Figares es divorciado e hijo de padres divorciados. Habla con devoción de su madre, una trabajadora del gremio de la aguja, que trabajó desde los 11 hasta los 70 años y fue quien lo crio. Él sigue viviendo en la misma casa en la que lo hacía con ella.
Cuando no está al aire le gusta leer y escuchar música: “Siempre hice lo mismo, leer y escuchar mucho. Leo a los grandes literatos, como Salinger, Onetti, Carver, Dostoievski, Bukowski, Hunter Thompson. Ahora me cuesta encontrar vivos que me cautiven, y de ficción, más. El último que leí de ficción que me interesó mucho fue Charlotte, de David Foenkinos”.
A Figares no le gusta cocinar, por eso es frecuente verlo almorzando en bares o parrilladas del Centro. En una de ellas fue que quiso conversar con galería. Mientras respondía las preguntas, comía un vacío muy jugoso acompañado de papa al plomo y una cerveza.