Los informes jurídicos encargados en el exterior por el gobierno determinaron que existe riesgo de embargo si Alas-U, emprendimiento que impulsan los ex trabajadores de Pluna, usa los aviones Bombardier de la aerolínea liquidada.
Los informes jurídicos encargados en el exterior por el gobierno determinaron que existe riesgo de embargo si Alas-U, emprendimiento que impulsan los ex trabajadores de Pluna, usa los aviones Bombardier de la aerolínea liquidada.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCon ese resultado, el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, y el asesor presidencial Pedro Buonomo les plantearon ayer miércoles por la mañana en la Torre Ejecutiva a los trabajadores la necesidad de cambiar las aeronaves, según dijeron a Búsqueda fuentes del gobierno y confirmó César Iroldi uno de los dirigentes del sindicato.
Iroldi señaló, de todos modos, que los jerarcas les ratificaron el “interés político” en el proyecto y les confirmaron la decisión de otorgarles el préstamo de U$S 15 millones a través del Fondes.
La principal alternativa que manejan es devolver los aviones de la ex Pluna y adquirir cuatro nuevos para que la empresa pueda ponerse en marcha. Evalúan comprar o arrendar las nuevas aeronaves. Los detalles todavía están en discusión. El cambio de los aviones implica para los trabajadores modificar el plan de negocios.
En la reunión los impulsores de la nueva aerolínea plantearon a los jerarcas del gobierno que es “vital” que la empresa esté en funcionamiento para la temporada de verano. Por eso acordaron volver a reunirse el próximo miércoles y definir un “plan alternativo”.
El gobierno y el sindicato están apremiados porque el 28 de junio vence la ley que permitía negociar las aeronaves y les otorgaba prioridad a los trabajadores.
Iroldi aseguró que siguen convencidos del proyecto e incluso están invirtiendo dinero que no tienen. Por ejemplo, contó que el martes pagaron U$S 65.000 para que la empresa obtenga el aval de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica.