Se convirtió en goleador histórico del Paris Saint-Germain y llegó a 46 tantos en la Selección, lo que lo ubica en el segundo lugar de los goleadores celestes detrás de Luis Suárez.
Se convirtió en goleador histórico del Paris Saint-Germain y llegó a 46 tantos en la Selección, lo que lo ubica en el segundo lugar de los goleadores celestes detrás de Luis Suárez.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáMe acuerdo cuando mucha gente en Uruguay era anti-Cavani. Más les digo, no hace tantos años de esto, fue en el transcurso de la última eliminatoria mundialista, si no me equivoco. Por aquellos días dos de mis compañeros de trabajo me empezaron a decir Il Matador. Lo hacían en forma sarcástica/jocosa, a raíz de haber defendido al atleta cristiano en una acalorada discusión contra ellos, de esas de herencia genética en las que me enrosco como buen calderita de lata que soy, generalmente con personas a las que el fútbol les importa por lo menos 100.000 veces menos que a mí.
“No sabe ni parar la pelota, no seas malo, es espantoso, los goles que erra, dejá, solo vos lo defendés a ese muerto”, encajaban mis amigos aunque sin darle demasiada trascendencia al asunto. Es que no era trascendente el fútbol para ellos, lejos del modelo hincha de club 24/7, esa exageración que me inculcaron en mi familia. Eran simples simpatizantes de la Selección, de los que le prestan atención al balompié cuando Uruguay se acerca a instancias definitorias y, además, sabían cómo hacerme entrar, hasta pusieron una foto del salteño como icono del grupo de WhatsApp que compartíamos. Pero más allá de todo el chiste realmente pensaban que Cavani no era un buen jugador de fútbol (!). Y no eran los únicos. Este es un recorte de la web de Subrayado:
“Cavani sintió algunos gritos de desa-probación o críticas que le molestaron, no dijo cuándo, pero por eso reaccionó así, pidiendo ‘silencio’ a un sector o grupo de la hinchada”.
Entonces, y con las cartas a la vista pos-Mundial 2018; cuando el astro pulverizó a Portugal, se lastimó sobre el final y todo Uruguay se llenó de viudas de Cavani el lesionado durante la semana previa al match con Francia, aclaro que no es que escriba esta columna para defenderlo (ya no hace falta), ni para sacarme chapa de reivindicador justiciero. Solo aprovecho la ocasión para exponer lo raro que me parece que en un país de reputación tan futbolera como el nuestro a veces el gran público —y hasta buena parte del periodismo especializado— parezca entender tan poco de fútbol en su sustancia y hablar del mismo con tanta ligereza. Y para contarles que uno de aquellos amigos me sigue llamando, hasta el día de hoy… Il Matador).
*Periodista, escritor y músico