El 26% de los adultos mayores de 25 años en el mundo sufre de hipertensión arterial, lo cual propicia las enfermedades cardiovasculares, indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS), agregando que el número de hipertensos tiende a aumentar en los países en desarrollo.
Canadá y Estados Unidos tienen la tasa más baja de casos, menos de 20% de los adultos, pero en algunos países africanos la tasa estimada alcanza el 50%, según las “Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012” de la OMS difundidas ayer miércoles.
El aumento de la esperanza de vida y los cambios en hábitos de la población mundial llevan a que condiciones que antes se reunían en países más ricos afecten a países con menores ingresos. Además, no se dispone de los mismos tratamientos para las enfermedades cardiovasculares en África que en las regiones más desarrolladas del mundo.
Según el informe estadístico, “la tensión arterial alta es un trastorno de alto riesgo que causa alrededor del 51% de las muertes por accidentes cerebrovasculares y el 45% de las debidas a coronariopatías. Se la considera responsable directa de 7,5 millones de fallecimientos en 2004, lo que representa aproximadamente el 12,8% de todas las defunciones mundiales”.
El trabajo de la OMS señala que la generalización del diagnóstico y el tratamiento ha propiciado un “drástico descenso” de la hipertensión en los países de altos ingresos.
“En cambio —agrega— se calcula que más de una tercera parte de la población de África tiene la tensión arterial alta y el problema va en aumento”.
“Muchos de esos casos podrían tratarse con medicamentos poco costosos, lo que reduciría considerablemente el riesgo de muerte o discapacidad por una cardiopatía o un accidente cerebrovascular”, añade el informe.
“Estamos logrando reducir el impacto de las enfermedades infecciosas y la mortalidad infantil está bajando, lo cual significa que más gente vive hasta edades más elevadas, cuando se desarrollan las enfermedades no contagiosas”, declaró Colin Mathers, coordinador a cargo de la mortalidad y las enfermedades de la OMS.
“Cuando la gente vive más tiempo, es más propensa a tener enfermedades crónicas”, añadió
“La difusión de la comida rápida o procesada, así como con sal añadida industrialmente, está contribuyendo a que aumente el riesgo cardiovascular y de cáncer”, estimó Mathers.
“Este informe muestra una vez más el impresionante aumento de las condiciones que provocan enfermedades cardiovasculares y otras afecciones crónicas”, estimó Margaret Chan, directora general de la OMS.
Diabetes y obesidad.
Por otra parte, una de cada 10 personas tiene diabetes. En las islas del Pacífico hay hasta un tercio de diabéticos.
El documento también indica que los niveles de obesidad se duplicaron en el mundo entre 1980 y 2008 y que unos 500 millones de personas son consideradas obesas, o sea 12% de la población mundial.
En 2008, los datos revelaron que el 10% de los hombres y el 14% de las mujeres del mundo eran obesos, mientras que esos datos en 1980 eran de 5% y 8% respectivamente.
Las Américas tienen la tasa más elevada, con 26% de adultos, y el Sudeste Asiático la menor, con 3%.
“Cada año mueren en el mundo 2,8 millones de personas debido al sobrepeso o la obesidad, los cuales aumentan el riesgo de padecer coronariopatías, accidentes cerebrovasculares isquémicos, diabetes mellitus de tipo dos y algunos tipos de cáncer frecuentes”, añade el documento.
Niños y madres.
Por primera vez, el informe compara el estado de la salud infantil en el año 2000 con el del año 2010 y muestra “cómo han ayudado los avances en salud pública a salvar vidas infantiles en los diez últimos años”.
“El mundo ha progresado considerablemente en la reducción del número de defunciones infantiles. Se calcula que en el año 2000 murieron en el mundo 9,6 millones de niños menores de 5 años. Los principales responsables de esas muertes fueron la neumonía, la prematuridad, las enfermedades diarreicas, el paludismo, el sarampión y el VIH/sida. Para 2010, las defunciones anuales de niños se habían reducido a 7,6 millones”, señala el informe.
Entre las enfermedades de la infancia, la OMS destaca el descenso de las muertes por sarampión, ya que “en el 2000 el sarampión se cobró la vida de más de 477.000 niños y en apenas 10 años la vacunación redujo en un 74% esta cifra, que en 2010 fue inferior a las 114.000 defunciones”.
“Cada dos minutos, en algún lugar del mundo muere una mujer por causas relacionadas con el embarazo o el parto. Una tercera parte de estas muertes maternas se concentran en apenas dos países: la India con un 20% del total mundial (56.000 defunciones) y Nigeria, con el 14% (40.000 defunciones)”, señala la OMS.
A pesar de estos datos, el informe revela que en los últimos 20 años, “el número de muertes maternas ha descendido casi un 50%, desde más de 540.000 defunciones en 1990 hasta menos de 290.000 en 2010”.
“Esta carga de mortalidad sigue distribuyéndose de forma sumamente desigual, ya que las mujeres de los países en desarrollo corren un riesgo 15 veces mayor de morir durante el embarazo o por complicaciones del parto. La mayoría de los 40 países con altas tasas de mortalidad materna se sitúan en el África subsahariana, donde mueren 500 mujeres por cada 100.000 nacidos vivos”, señala la OMS.
El informe también hace hincapié en la mejora de los registros civiles que contabilizan nacimientos y defunciones.
“Apenas una cuarta parte de la población mundial vive en países en los que más del 90% de los nacimientos y las defunciones se registran, y se trata en su mayoría de países de ingresos altos. (...) Suman más de 100 los países carentes de un sistema de registro civil que funcione correctamente. Más del 75% de los nacimientos y muertos no contabilizados se producen en el África subsahariana y el sudeste de Asia”, agrega.
Salud
2012-05-17T00:00:00
2012-05-17T00:00:00