Lo que sigue es un resumen de la entrevista que Álvarez mantuvo con Búsqueda por teléfono desde Madrid.
—¿Por qué le envió un mail al fiscal del caso Pluna?
—Decidí enviar un mail para hacer conocer mi verdad. Mi intención no era salir en los medios, sino darle mi punto de vista a la fiscalía y que alguien escuche mi voz, porque creo que en Uruguay ni siquiera sabían que yo soy el dueño de Cosmo y que mi nombre es Antonio Álvarez.
—¿Cómo se vio involucrado usted en esta situación?
—Un día me contacta Hernán Calvo por medio de otra persona y me dice que puede estar interesado en comprar mi compañía. Me lo presentan, hablamos de todo un poco y llegamos a hablar de números. En una de esas ocasiones me propone comprar los aviones de Pluna con una serie de requisitos. Me explica la operación en la que estaba pensando y a mí me parece bien, porque creí que no tenía por qué salir mal ya que era algo muy simple. Ahora me doy cuenta de que eso fue ponerme la zanahoria para que yo entrase como un toro a por aquello. Lo único que yo quiero ahora es que me paguen lo que me corresponde.
—¿Quién le tiene que pagar U$S 13 millones que usted reclama?
—El único contacto que yo tuve fue con Hernán Calvo. Creo que él forma parte de Buquebus porque a mi me lo presentaron como Buquebus.
—En el mail usted afirma que ya recibió un pago de U$S 700.000. ¿De parte de quién?
—Es correcto, fueron 500.000 euros, para ser más precisos. Los recibí de parte de Juan Carlos López Mena y me vinieron en dos pagos. Yo no soy un sinvergüenza; soy un trabajador, digo la verdad y las cosas las puedo demostrar.
—¿Usted puede demostrar que recibió un pago de 500.000 euros por parte de López Mena?
—Claro. Le digo más: a mí me hicieron dos pagos. El primero lo echaron para atrás porque venía directamente de Uruguay y por eso luego me tuvieron que hacer un pago desde España. Claro que lo puedo demostrar, está en mi contabilidad. Todo lo que voy a decir lo puedo demostrar, tengo emails y tengo toda la documentación de lo que para mí ha sido el Plunagate.
—¿Usted afirma que hoy está en quiebra?
—Sí, le voy a ser sincero: no un 100 por ciento a causa de esto pero sí en un 85 o 90 por ciento.
—¿Por qué?
—Tenía un cliente muy grande que vio que supuestamente yo tenía tanto dinero para comprar aviones que dejó de pagarme. Puedo demostrar que me han dejado debiendo un contrato de 3.550.000 euros. Yo era una empresa pequeñita en la que puse 1.500.000 euros en efectivo, que era el trabajo de mi vida, y puse una serie de inmuebles que he perdido. El valor total de la empresa era de 7.500.000 euros entre capital y naves, y he perdido todo porque no tengo negocio para hacer frente a los pagos.
—¿Usted va a iniciar acciones en la Justicia uruguaya contra López Mena, Calvo o el gobierno uruguayo?
—Por la situación económica que atravieso, de casi indigencia, no puedo. Las iba a emprender pero la verdad es que no tengo dinero para pagar abogados. Estaba acostumbrado a tener un Mercedes Benz y una casa de 1.500 metros cuadrados. Tengo seis hijos y mis hijos estudiaban en Irlanda, en un colegio inglés que me costaba mucho dinero. Ahora mis hijos van a un colegio público y no pueden comer allí porque cuesta 4 euros por niño y no lo puedo pagar.
—¿Pero qué busca entonces usted? ¿Cree que el gobierno tendría que resarcirlo de algún modo?
—Seria una buena opción para el gobierno, para el Banco República, para limpiar su imagen y demostrar que hablamos entre personas de honor, ayudarme en la continuidad de mi empresa. Por ejemplo concediéndome un crédito express, al tipo de interés existente actualmente en Uruguay; no quiero mejores condiciones. Eso me permitiría rearmar mi empresa.
—¿No piensa venir a declarar a la Justicia uruguaya?
—¿Quieren que ponga un pie en Uruguay? ¡Pero si yo he estado amenazado de muerte en mis oficinas! Entró alguien amenazando a mis empleados, preguntando dónde estaba yo que me iban a pegar un tiro.
—¿A quien atribuye esa amenaza?
—He vivido con miedo. No tengo ni idea, no voy a señalar a nadie. De dónde vienen las amenazas no lo sé, pero le aseguro que Hernán Calvo sabe que me amenazaron y en una reunión me dijo que se lo iba a comunicar a López Mena.
—¿Puede dar algún detalle más de la amenaza que dice haber sufrido?
—Un día cuando llegué a la oficina una de las chicas que ha estado con mi familia desde hace muchos años, me dijo que habían venido unos tíos con acento sudamericano vestidos de negro —uno de ellos era un ropero de grande— y con auriculares en los oídos, habían preguntado por mí y habían dicho que se iban a encargar de mí. En el buzón de mi casa ha aparecido en alguna ocasión una nota escrita a máquina que decía: ‘Te vamos a matar. Tú sobras’, y cosas de esas. Y por e-mail también he recibido amenazas diciendo que no ponga un pie en Uruguay que voy a ser un cadáver.
—¿Conoce usted a López Mena?
—No he hablado con él en mi vida y si le veo en la calle no se quién es. Le invité a venir a España para sentarnos y conocernos, pero no vino.
—¿Usted en algún momento participó del trámite del aval bancario?
—¿Usted cree que el Banco República va a dar un aval bancario a una empresa que no conoce, que no ha tenido contacto jamás?
—¿Usted dice que el aval a Cosmo se dio por el conocimiento que tenía el BROU de López Mena y no suyo?
—Claro, yo el Banco República no lo conocía, no sabía que era el banco de Uruguay. Yo no he solicitado ningún aval. Lo que sí ocurrió es que yo he firmado cosas a posteriori de la subasta, en la puerta de la casa de Hernán Calvo y seguramente eso que habré firmado es que autorizo a Hernán, al Banco República, etc. Y ellos tendrán esas pruebas. Pero yo no he pedido nada al Banco República, lo único que he hecho es responder a un requerimiento que me hizo a través de un notario para que pagara el famoso aval. Yo tuve una conversación con alguien que me dijo: “Tu sabrás lo que tienes que responder”. Y yo respondí como ellos querían. Luego le mandé un mail a Hernán diciéndole: “Ya he hecho lo que querías”.
—¿Según su versión entonces el que le pidió que respondiera de ese modo al Banco República (BROU) fue Calvo Sánchez?
—No, el que me pidió eso fue un abogado. Perdóneme que no le dé más detalles sobre eso ahora.
—Usted afirma en el correo electrónico que envió a la fiscalía que el gobierno uruguayo es “cómplice” de esta situación. ¿Por qué lo dice?
—Yo no diría cómplice, pero si conocedor. Si después de la subasta hay una foto que está comiendo Hernán, con López Mena y con el ministro creo que es de Economía (por Fernando Lorenzo)...
—¿Usted habló con alguien del gobierno?
—Nunca, jamás me han permitido —ni he querido— comunicarme con alguien del gobierno. ¡Pero si es que yo soy un puto monigote aquí! Creí que íbamos a hacer un negocio y lo que han hecho ellos es tomarme el pelo.
—¿A quién se refiere cuando dice “ellos”?
—A Buquebus y al gobierno. Yo solo tengo constancia que Buquebus y alguien del gobierno estaban en connivencia para desarrollar esta operación. Eso lo digo aquí y delante de Jesús si hace falta.
—¿Cuál fue concretamente la operación a la que usted refiere?
—Es muy simple. Yo hago el gesto de comprar los aviones —que jamás los iba a traer a España, por supuesto— y llega López Mena, negocia conmigo, me los compra por menos precio y se ponen el gobierno y López Mena la medalla de decir: “Somos unos héroes, al pueblo uruguayo le mantenemos la conectividad”. Dame la mano, dame mis millones y me voy.
—¿La compra fue ficticia entonces?
—Absolutamente. ¿Usted se cree que yo tenía U$S 137 millones?
—¿Es decir que se usó a Cosmo como una pantalla?
—Claro, si es que yo soy el hombre de paja. Y acepté porque el hombre de paja se iba a llevar 13 millones de dólares, que es lo justo, el 10 por ciento de la operación.
—¿Se sorprendió usted al enterarse de que en Uruguay se procesó al ministro de Economía y al presidente del BROU por el aval que recibió Cosmo?
—¿Han procesado a alguien? No se ni quién es el ministro de Economía en Uruguay.
Información Nacional
2014-05-29T00:00:00
2014-05-29T00:00:00