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    “Enorme preocupación” por negociaciones de cambio climático; comenzaron con “dificultades” y discusiones están “trabadas”

    Botas, cientos de calzados deportivos, zapatillas y algunos zapatos de taco perfectamente ordenados cubrieron el domingo 29 de noviembre de mañana la Plaza de la República en París. La marcha mundial por el clima fue silenciosa en esa ciudad. Los calzados representaban a los manifestantes y activistas ambientales que pedían a los líderes políticos actuar y tomar medidas para enfrentar el cambio climático mientras las aglomeraciones continúan prohibidas en París tras los últimos atentados terroristas que ocurrieron en la capital francesa hace dos semanas.

    Pese a lo ocurrido, mandatarios de cientos de países (entre los que se encontraron desde el estadounidense Barack Obama y el ruso Vladimir Putin hasta el boliviano Evo Morales) se dieron cita este lunes 30 de noviembre en París durante la apertura de la reunión número 21 de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático. Los representantes de 195 países se están reuniendo en extensas jornadas con el objetivo de lograr, por primera vez, un acuerdo mundial y vinculante que exija a todos responsabilidades para reducir y mitigar los efectos. La cuenta regresiva comenzó y los negociadores trabajan en extensas jornadas con el viernes 11 como plazo final.

    Una vez cruzada la barrera de los intensos controles de ingreso al predio de la 21ª Conferencia de las Partes (COP), dentro el clima de preocupación generalizado se hace sentir por los pasillos. Según fuentes consultadas por Búsqueda, está instalada la “sensación” de que no se avanza más que en pequeñísimos y nimios pasos, que los procesos son lentos y que la transparencia “no está garantizada”. Algunos sienten que “cada vez” están más lejos del acuerdo mientras otros recuerdan el fracaso de las negociaciones ocurridas en la COP de 2009 en Copenhague, en la que no hubo consenso global y el procedimiento de trabajo fue poco transparente. Hay quienes temen que aparezca algún “documento fantasma” que no fue negociado por las partes y que se intente imponer este por sobre el que se viene trabajando y que tiene más de 50 páginas. Países en desarrollo les reclaman responsabilidades a los industrializados, que históricamente han emitido más gases contaminantes. Sin embargo, son hoy países como China e India los que comparten los primeros puestos del podio con Estados Unidos como principales emisores y los desarrollados reclaman a estos tomar también cartas en el asunto.

    Los puntos más relevantes de la negociación son ocho, según resume ConexiónCOP. La mitigación es la reducción de los Gases de Efecto Invernadero que contribuyen al cambio climático. Los países deberán realizar cambios en sus matrices productivas, la energía que utilizan, la forma en que producen, para evitar que el aumento de temperatura pase la barrera de incremento de 2ºC (desde la época preindustrial hasta el 2100), el máximo establecido para garantizar la preservación de los ecosistemas y evitar cambios drásticos e irreversibles. El segundo punto es la adaptación, que consiste en mecanismos que permitan a los países protegerse del cambio climático, de consecuencias como el aumento del nivel del mar, las sequías o las inundaciones.

    “Los países centrales van a tener mayores posibilidades de adaptarse, a ellos no les va a cambiar las cosas, pero por otro lado sí va a haber una porción de la humanidad cada vez más vulnerable y sufriendo más la transformación del clima”, opinó Ramón Méndez, presidente del Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático, el viernes 20 de noviembre durante el diálogo “COP 21: Justo a tiempo de hacer lo imposible” convocado en Montevideo por la Red Uruguaya de Organizaciones No Gubernamentales Ambientalistas, entre otras instituciones.

    Otro punto relevante en la negociación en París es el de “pérdidas y daños”. Hay impactos a los que será difícil adaptarse, casos extremos como el aumento del nivel del mar en islas del Caribe. Para ellos se reclama un fondo especial, mecanismo que genera controversia en las negociaciones. Además, para el financiamiento de todas estas acciones, los países en desarrollo reclaman dinero de los más pudientes. El Fondo Verde para el Clima ya fue creado y necesita que se concrete la promesa de 100 millones de dólares para 2020 que aportarían los desarrollados, públicos y privados, aunque no está claro cómo se conseguirá este monto.

    El desarrollo y la transferencia de tecnología es otro aspecto necesario para promover proyectos como los de energía limpia. La transparencia, el reporte y la revisión de los objetivos fijados y su monitoreo es otro punto controversial. Por último, los países se preguntan si el acuerdo al que se pretende llegar en París, que entraría en vigor recién en 2020, incluirá algún compromiso de acción entre 2015 y 2020.

    Todos estos puntos “están relacionados y trancados”, dijo Méndez a Búsqueda desde París, ya que participa como representante de Uruguay en las negociaciones. “¿Cómo se diferenciarán las responsabilidades entre los distintos países? ¿Qué tan vinculantes van a ser las obligaciones que asuma cada país? ¿De qué manera se va a apoyar a los países que no son responsables del cambio climático pero lo están padeciendo? Hay tensiones muy importantes que se manifiestan en prácticamente todos estos puntos”, opinó. “Todos están trabados, en todos se repiten las dificultades sobre los roles, las responsabilidades y de qué manera cada uno se va a hacer cargo. Las posiciones son muy enfrentadas mientras el ritmo es tremendamente intenso para tratar de llegar a acuerdos”, comentó Méndez.

    Entre los países latinoamericanos el clima no difiere. “No se visualiza el final del camino y todavía ni siquiera se ve cómo va a ser el procedimiento para llegar a ese final”, dijo Méndez y contó que en una decena de reuniones paralelas se discuten temas superpuestos en donde “no se consigue salir de una discusión por una frase durante horas”. La “enorme preocupación sobre cómo va a seguir este proceso” es compartida por todos.

    “El centro del carozo está en lo que algunos llaman modos de consumo, otros llaman estilos de desarrollo o como se quiera llamar. De esta manera en la que estamos viviendo no podemos seguir”, dijo el sociólogo Gerardo Honty, integrante del Centro Uruguayo de Tecnologías Apropiadas (Ceuta), durante el diálogo en Montevideo. “Está claro que lo que está hoy en el centro del debate (la necesidad de un cambio radical en la forma de vida, producción y consumo) no se está discutiendo en la Convención. No se termina de centrar el tema en donde debería centrarse”, aseguró Honty.

    Sin Policía.

    Son 184 países los que han presentado sus compromisos de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) ante Naciones Unidas; Uruguay presentó el suyo hace poco más de un mes. Estos documentos son conocidos como Contribuciones Intencionales Nacionalmente Determinadas (INDC por sus siglas en inglés) y son compromisos voluntarios, no obligaciones.

    ¿Quién será el encargado de juzgar si un país está haciendo poco esfuerzo o si otro país tiene margen para incrementar la apuesta o no? Por el momento nadie. Porque no existe una “Policía”, como le llaman algunos. En el marco de las negociaciones uno de los puntos planteados es la creación de una entidad que controle, regule estos temas y exija cumplir. Se prevé que este planteo tenga magros resultados cuando cierren las negociaciones el viernes 11 de diciembre. Ya China y Estados Unidos —que juntos representan el 47% de las emisiones GEI del mundo— advirtieron que no aceptarán algo así.

    Para mantener la probabilidad de no aumentar la temperatura más de 2ºC se podrían emitir a la atmósfera hasta el final del siglo unas 1.000 Gigatoneladas de “dióxido de carbono equivalente” (CO2, uno de los Gases de Efecto Invernadero), según el último informe de la Secretaría de la Convención. Sin embargo, desde hoy hasta 2030 —contemplando que los países se comprometan a cumplir las INDC que se plantearon— se emitirán 750 Gigatoneladas de CO2 equivalente. Por eso Naciones Unidas llama a actuar hoy y adherir a un compromiso “gradual y controlado” de cambio climático que evite posteriores ajustes más “dolorosos”, señaló a Búsqueda Elliot Harris, director de la oficina del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ver Búsqueda Nº 1.836).

    Atención.

    El martes 1º, Uruguay adhirió a una propuesta del gobierno francés conocida como “Iniciativa 4 x 1000, suelos para la seguridad alimentaria y el clima”, que apunta a mejorar el contenido de materia orgánica que genera la producción agropecuaria y “propiciar la captura de carbono en los suelos”, informó el Ministerio de Ganadería.

    De propuestas y esfuerzos concretos como estos poco se habla en la COP. Uruguay participa en estas dos semanas en París de una serie de eventos paralelos en que tiene la oportunidad de mostrar sus logros en el cambio de la matriz energética y los esfuerzos de reducción de emisiones agropecuarias, entre otras medidas. También se muestra como un país transparente en el que los desarrollados pueden confiar para hacer sus aportes con el objetivo de realizar cambios en el modelo de desarrollo mundial. Esta estrategia incluye colaboraciones con países del sur también y es una apuesta a futuro, porque mientras tanto las negociaciones diplomáticas de la COP van por otro carril y se llevan toda la atención.

    “La probabilidad de mostrar a Uruguay como posible piloto para llevar adelante medidas exitosas con relación al control de cambio climático” está “naturalmente abierta” en las charlas informales, dijo Méndez, aunque reconoció que estos planteos no son “el tema del momento”.

    “Acá casi no se habla de medidas concretas sino de temas de política, de cómo se van a diferenciar los compromisos entre diferentes países (las potencias industrializadas a las que se les exige más responsabilidades económicas y los países en desarrollo que piden ayuda). No es en este momento que se está hablando de ejemplos, de cómo hacer las cosas bien o mal”, informó.

    Ciencia, Salud y Ambiente
    2015-12-03T00:00:00

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