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    martes 04 de junio de 2024

    “Fuerte afectación” de los negocios de Uruguay con Río Grande del Sur, que libra una “guerra con la naturaleza”

    Por las carreteras de ese estado brasileño, afectado por las inundaciones, se canaliza el equivalente al 12% del comercio exterior de Uruguay. La Cancillería uruguaya y el sector privado nacional intercambian información para evaluar impactos y resolver dificultades logísticas

    Entre Río Grande del Sur y Uruguay hay más de 1.000 kilómetros de frontera por la que —en condiciones normales— se mueve por carretera el 55% de las exportaciones que van hacia Brasil. Ese estado es el cuarto destino (después de China, Estados Unidos y Argentina) y Santa Catarina, el siguiente estado brasileño más cercano al territorio uruguayo, es el quinto.

    Debido a las inundaciones que afectaron catastróficamente al sur de Brasil, ese “cordón umbilical” está impactado y en algunos casos cortado, afectando de diversas maneras el equivalente al 12% del comercio exterior del país que sale por tierra —4% del cual queda en Río Grande—, señaló a Búsqueda el embajador uruguayo en Brasil, Guillermo Valles.

    Si bien son varias empresas uruguayas que atraviesan dificultades, la dimensión varía según el nivel de los negocios y posibilidades logísticas y de distribución que van encontrando a medida que el nivel del agua baja en las distintas zonas inundadas y los problemas de infraestructura que van surgiendo.

    “No cabe duda que habrá una fuerte afectación de oferta y demanda en Río Grande. Miles y miles de comercios y empresas han desaparecido. No estoy exagerando. Industrias de calzado, metalúrgica, química, farmacias, supermercados, pueblos enteros. Es como si estuviera bombardeado. (...) Fue como una guerra con la naturaleza y recién se está saliendo de la fase de urgencia, de los primeros auxilios”, ilustró Valles. Recordó que se trata de la tercera inundación en los últimos seis meses en el sur de Brasil, por lo que hay empresas que ya estaban atravesando problemas.

    “No existe una tragedia de esta magnitud en las cercanías de Uruguay en toda la historia. Esto no se arregla en seis meses”, agregó. Apuntó que si bien el panorama va cambiando rápidamente, se está “lejos de la normalidad”.

    El embajador también identificó “oportunidades” de negocios para las firmas uruguayas, porque Río Grande es el principal productor de arroz y trigo para Brasil. De hecho, comentó que ya hay licitaciones públicas para abastecerse del cereal y se prevé que haya una decena. Por tanto, razonó el diplomático, “hay ciertas demandas que van a aparecer y otras desaparecerán, lo mismo en servicios”.

    En las últimas semanas, la Cancillería ha estado en contacto permanente con las autoridades brasileñas y con el sector exportador uruguayo —dijo Valles— para trabajar en los asuntos vinculados al auxilio humanitario, monitoreo de las cadenas y vías logísticas, los cambios de oferta y demanda en los distintos rubros de la matriz productiva de Río Grande y en los planes y esfuerzos para la recuperación y reconstrucción de las distintas infraestructuras.

    Valles proyectó que además de la migración de las personas desplazadas por las inundaciones, podría producirse una migración productiva o industrial, si bien es pronto para constatar.

    “La situación es más compleja de lo que se visualiza y habrá impactos de corto, mediano y largo plazo para el sector productivo uruguayo”, dijo a Búsqueda el presidente de la Unión de Exportadores, Facundo Márquez.

    Comentó dificultades por la logística y los mayores costos que ello significa para las firmas, además del problema de la seguridad de la carga cuando se desvían de ruta, los asuntos tributarios y sanitarios por las distintas regulaciones entre los estados brasileños, además de temas de coordinación entre las oficinas para reducir cuellos de botella.

    Por otra parte, Márquez se refirió al “impacto positivo” que comenzará a haber de una mayor demanda de productos uruguayos, entre los que mencionó fertilizantes, insumos veterinarios y maíz, como ejemplos. Advirtió que en el mediano plazo el aumento circunstancial de la demanda exterior de algunas mercaderías puede repercutir en el incremento de los precios y llegar a tener un correlato en el mercado interno y, por consiguiente, en la inflación.

    En el largo plazo, el empresario proyectó la posibilidad de concretar o planificar obras de infraestructura (como el dragado de la laguna Merín) para “ayudar” a que Uruguay sea un lugar de tránsito, de entrada y salida de bienes desde y hacia Brasil.

    Los datos de comercio exterior de los primeros 15 días de mayo muestran que las solicitudes de exportación aumentaron 4% y las importaciones se redujeron 28%, en comparación con la primera quincena del mismo mes de 2023.

    Por rubros exportados, hubo caídas en 27 y aumentos en 22. Los principales crecimientos fueron en vehículos automotores y sus partes, cereales, carne y despojos comestibles, muebles, preparaciones alimenticias diversas, cacao, entre otros. En contrapartida, hubo caídas en productoslácteos, de molinería, plásticos, químicos, aluminio y sus manufacturas, pastas de madera y cartón para reciclar, artículos de cuero, hierro y fundición, etcétera.

    En el caso de las compras a Brasil, los principales incrementos se dieron en café, té, yerba mate, tabaco, tejidos de punto, vehículos y su partes, alfombras, entre otros.

    Impactos

    Las inundaciones que generaron las intensas lluvias, afectando desde fines de abril a Río Grande del Sur —con la consecuencia de más de 150 fallecidos, un centenar de desaparecidos y más de 600.000 personas desplazadas—, comenzaron a disminuir en los últimos días, pero dejarán daños en la matriz productiva y la infraestructura pública y privada más allá del corto plazo, explicó Valles. Por la cercanía geográfica e “interdependencia” con Uruguay, el embajador se refirió al “cordón umbilical” que une al país con ese estado brasileño. De hecho, el exceso de agua que bajó hasta el litoral y las copiosas lluvias que se registraron en el territorio uruguayo entre abril y mayo han estado afectando la producción agrícola nacional, generando problemas en las tareas de cosecha de soja —que es de las más atrasadas de la historia— e importantes sobrecostos por la necesidad de secar el grano, señalaron a Búsqueda empresas del rubro.

    Fuera de fronteras, hace al menos 15 días que algunos envíos hacia Brasil utilizan rutas alternativas que conducen a ciudades aledañas menos afectadas o a salvo de las crecidas. Además de asumir el mayor costo, por el incremento de la distancia a recorrer y su posterior distribución, las firmas están lidiando con dificultades extra, porque además de las uruguayas, hay otras empresas que demandan servicios de transporte, papeleo aduanero, permisos y demás trámites que implican pasar por otros estados o fronteras, explicaron. En los últimos días, la situación comenzó a normalizarse para algunas cargas, dijeron desde la gremial de transporte internacional.

    La arrocera Saman tuvo problemas para llegar con los mayores pedidos que sus clientes demandaron en las últimas semanas y también con el abastecimiento de insumos (envases) provenientes de San Pablo, por los problemas logísticos, dijo a Búsqueda el gerente general de la firma, Diego Nicola.

    “Los pedidos fueron más de lo normal, la mayor demanda vino principalmente de la zona sur. Podíamos haber vendido mucho más, pero la gran limitante es la capacidad logística y había rutas por las que no se podía llegar”, señaló. También mencionó lentitud en la frontera, relacionada con los trámites del pasaje de camiones.

    Saman coloca en Brasil entre el 10% y el 25% de sus exportaciones. Nicola estimó que este año será un destino relevante, en parte por la menor producción del cereal en ese país como consecuencia de las inundaciones.

    La industria Darnel, que fabrica envases reciclables para el sector alimenticio, está buscando alternativas marítimas para sus envíos a Curitiba, dijo su gerente general, Alberto Brause. Explicó que suelen exportar la producción desde la planta en Barros Blancos vía terrestre hacia su filial en Araucaria, donde se acopia para luego ser distribuida. Pero los problemas logísticos inciden en un incremento de costos, que resulta elevado en relación con el valor de los envases como film y bandejas de espuma. “Dependemos de que Darnel Brasil pueda comercializar bien nuestros productos. Si allá baja la venta por la afectación de las inundaciones, nos vamos a ver impactados negativamente”, apuntó Brause.

    En tanto, la empresa de envases de preformas PET —Cristalpet do Brasil— tiene su planta de Porto Alegre anegada desde el viernes 3, explicó el gerente general de Cristalpet Uruguay, Álvaro Queijo. Si bien en los últimos días está bajando el nivel del agua, el ejecutivo dijo que las máquinas sopladoras de envases tienen automatismos y tecnología que no estarán en condiciones para funcionar enseguida, lo mismo que sucederá con las líneas de la planta de la multinacional de Coca-Cola, que está integrada con la de Cristalpet.

    Hacia esa planta —una de las más importantes de las cinco que la firma tiene en Brasil— se enviaban entre medio millón y un millón de preformas PET desde Uruguay, explicó Queijo. Ahora, dijo, se enviarán hacia las otras plantas y también se incrementará la producción de Uruguay para suplir la inactividad de la de Porto Alegre, que no puede cubrirse solo con las fábricas brasileñas.

    En principio, Queijo no prevé un impacto negativo en la demanda porque, por ejemplo, se incrementaron los clientes de agua embotellada y, por ende, de los envases. Sin embargo, sí estima un mayor costo de logística y distribución, un impacto económico por la inactividad y las pérdidas vinculadas al activo fijo de la planta de Porto Alegre. “Va a haber que pelearse con los seguros, y además tenemos 70 personas empleadas y nos preocupa que tengan la menor afectación posible”, afirmó.

    Economía
    2024-05-22T21:44:00