Envuelto en la bandera de Uruguay y con una enorme sonrisa, el ex director del Liceo Jubilar Juan Pablo II, el padre Gonzalo Aemilius, se tomaba una foto pasado el mediodía del jueves 14 en el Aeropuerto de Carrasco.
Envuelto en la bandera de Uruguay y con una enorme sonrisa, el ex director del Liceo Jubilar Juan Pablo II, el padre Gonzalo Aemilius, se tomaba una foto pasado el mediodía del jueves 14 en el Aeropuerto de Carrasco.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSolo unos pocos sabían que el padre Aemilius abordaría un avión con destino a Roma para presenciar las primeras actividades del nuevo papa, el argentino Jorge Mario Bergoglio.
Entre los informados estaba el propio papa Francisco, quien al verlo el domingo 17 en la entrada de la parroquia Santa Ana llenó su rostro de satisfacción y, llamándolo con la mano, se reencontró en un fuerte abrazo.
Tienen contacto desde hace años. Búsqueda informó el jueves 14 que Francisco “conoce mucho la obra” del Liceo Jubilar y que, cuando era cardenal en Argentina, facilitó dinero recaudado por el Arzobispado de Buenos Aires para actividades del liceo uruguayo.
Para el resto del mundo el Liceo Jubilar seguía siendo desconocido, pero el mismo domingo 17, previo a rezar el primer Angelus de su pontificado, el papa Francisco se encargó de presentarlo a todos.
“Quiero hacerles conocer a un sacerdote venido de lejos, que desde hace mucho tiempo trabaja con los niños de la calle, con los que sufren los efectos de la droga. Para ellos ha hecho una escuela, para hacer conocer a Jesús a todos estos niños y niñas de la calle. Hoy trabajan, con estudio, tienen capacidad de trabajo, creen y aman a Jesús. Te pido Gonzalo que vengas y saludes a la gente. Rezar por él”, dijo el papa.
“Sorprendido” y con “mucha vergüenza”, como dijo a los medios, Aemilius se acercó y lo saludó sin poder disimular la emoción que sentía.