El sector fabril tiene pocas expectativas de que su situación mejore a corto plazo. El 2015 fue un “mal año” y algunos empresarios esperan que este 2016 sea todavía peor.
El sector fabril tiene pocas expectativas de que su situación mejore a corto plazo. El 2015 fue un “mal año” y algunos empresarios esperan que este 2016 sea todavía peor.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Lamentablemente, el 2015 fue otro año que pasó con caída de la actividad. Cayó en horas trabajadas, en porcentaje de utilización de los equipos —de 69% a 64%— y hubo una pérdida de cerca de 13.000 puestos de trabajo”, dijo a Búsqueda el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Washington Corallo.
Es que si bien, en promedio, el volumen físico de producción manufacturera creció 3% —sin considerar la refinación de petróleo— en relación con 2014, fue solamente por el aumento en cinco ramas, en especial por la de “Papel y sus productos” que incluye a las fábricas de celulosa de UPM y Montes del Plata, que funcionan en zonas francas, se desprende de los datos que publicó el martes 16 el Instituto Nacional de Estadística (INE). Si se deja de lado la refinería y la producción en esos enclaves libres de impuestos, la actividad en el núcleo de la industria se contrajo 4,5%.
Hacia delante las perspectivas que vislumbran los empresarios para 2016 son más bien pesimistas. “Si logramos no caer ya sería algo positivo”, comentó Corallo. Alegó que no se ven desde el exterior señales de que se vaya a revertir la tendencia a la baja en el precio de los commodities, ni que la economía de Brasil repunte o que el resto de los mercados muestre una clara mejoría.
“Hemos ganado algo de competitividad con el (aumento del precio del) dólar, pero los vecinos han deslizado más su tipo de cambio que nosotros, por lo que esa ventaja prácticamente quedó neutralizada”, analizó.
En esa línea, el titular de la CIU reclamó “medidas más adecuadas” para que el “costo país” sea el “menor posible”: “No queremos ser los más baratos del Mercosur, pero tampoco los más caros”.
La gremial de industriales prevé que la producción fabril se contraerá entre 1% y 3% en 2016, indicó un asesor citado por radio Carve.
La retracción de la actividad fabril registrada en 2015 fue generalizada: 13 divisiones produjeron menos y cinco lo aumentaron respecto a 2014, según los datos del INE.
Entre las dinámicas estuvieron “Alimentos y bebidas” (2,5%), “Papel y productos de papel” (37%), “Sustancias y productos químicos” (9%), “Maquinarias y aparatos eléctricos” (14%), e “Instrumentos médicos, ópticos y de precisión” (84%). En tanto, las de peor desempeño fueron: “Prendas de vestir” (cayó 31,3%), “Vehículos automotores” (33,4%) y “Maquinaria, exceptuando la eléctrica” (30,9%).
“El 2015 fue un mal año, solo que (será) mejor que el 2016”, resumió Ramón Cattaneo, secretario ejecutivo de la gremial de armadores de vehículos.
Explicó que la recuperación del mercado brasileño “parece aún incierta” y consideró que si bien con Argentina ya se trabaja en posibles negocios, llevará tiempo recomponer las relaciones comerciales.
En 2015 cerró definitivamente la automotriz Chery y algunas empresas autopartistas atravesaron dificultades. El sector ensamblador uruguayo exportó casi 5.900 vehículos menos que en 2014.
Recién para 2017 proyectan una recupación de los negocios con el exterior, seguramente más a impulso del mercado argentino que el brasileño.
El 2015 fue “el peor año en la historia” porque a las restricciones de acceso a Argentina se agregó la recesión en Brasil, aseguró Elbio Fuscaldo, directivo de la Cámara de la Vestimenta. Esta rama disminuyó su personal en más de 700 trabajadores.
Fuscaldo consideró que para este año se espera una “nueva caída” de las ventas del rubro y del personal ocupado.
En todo el año pasado la industria uruguaya perdió unos 13.000 puestos de trabajo. Eso no se debió a la incorporación de maquinaria y equipos, ya que el stock de capital fijo registró la mayor contracción de los últimos 11 años (13,6%) de acuerdo al índice que elabora la CIU, publicado el viernes 5.
Además, las horas trabajadas en el sector —sin considerar la refinación de petróleo que realiza Ancap— cayeron 8% frente a 2014 y quedaron en su menor nivel en más de 10 años, analizó la consultora Deloitte en un informe difundido esta semana.
“Hay que procurar relaciones laborales más fluidas e intentar que en 2016 no se pierdan más puestos de trabajo”, dijo Corallo.