Tabaré Vázquez dijo ayer miércoles estar “totalmente” dispuesto a asumir el “desafío” de asumir la Presidencia en marzo de 2015 “para enfrentar las situaciones que puedan venir” si la situación económica desmejora en los próximos meses.
Tabaré Vázquez dijo ayer miércoles estar “totalmente” dispuesto a asumir el “desafío” de asumir la Presidencia en marzo de 2015 “para enfrentar las situaciones que puedan venir” si la situación económica desmejora en los próximos meses.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáPoco después de oficializar su aceptación a ser otra vez candidato presidencial del Frente Amplio en las elecciones de 2014, Vázquez mantuvo el siguiente diálogo con Búsqueda:
—¿Había “agua en la piscina”, al final?
—Deshice un nudo interno y ahora me siento bien. Terminé las reuniones con todos los grupos del Frente Amplio, menos un par de ellos. He meditado durante mucho tiempo sobre el tema y no es una actitud irreflexiva la que me llevó a tomar esta decisión: he resuelto aceptar la candidatura a la Presidencia por el Frente Amplio.
—Usted podía sentirse conforme: fue el primer presidente frentista, se fue con una alta popularidad y podía pensar que estaba cumplido con la historia. Pero resuelve volver al ruedo, con todo lo que eso implica. ¿Por qué lo hace?
—Porque siempre hay un compromiso con la gente.
—Pero, además de eso, ¿por qué optó por ser otra vez candidato? ¿Simplemente porque se lo pidieron la mayoría de los sectores del Frente Amplio?
—Siempre dije que la biología y las circunstancias políticas iban a definir si finalmente iba a ser o no candidato. Las circunstancias políticas son favorables: hay un apoyo masivo, no sólo de los dirigentes y de los grupos, sino de la gente en general. Lo veo en la calle. En cuanto a la biología, me siento bien orgánicamente, funcionalmente y creo estar con ánimo como para poder enfrentar una tarea de este tipo. Creo que lo hago con responsabilidad y me parece que puedo aportar una experiencia de haber sido ya presidente del Frente Amplio, intendente de Montevideo y presidente de la República.
—Teniendo en cuenta que su nombre aparece sistemáticamente primero en las encuestas electorales, a mucha distancia de sus rivales, ¿cree que pueda haber aquí un riesgo de que el actual gobierno, al cual le queda aún un año y medio de mandato, quede opacado y que ahora lo que importe más sean sus palabras o acciones?
—No. Como bien dice usted, al gobierno del Frente Amplio le queda todavía mucho tiempo y lo único que tenemos que hacer ahora los frenteamplistas es respaldarlo. Estos no son tiempos electorales ni mucho menos.
—¿Cree que habrá competencia interna en el Frente Amplio por la candidatura presidencial después de esta definición suya?
—No lo sé. Pero ya se lo he dicho a Búsqueda: soy partidario de las candidaturas múltiples para que todos los que sientan que pueden postularse a la Presidencia, tengan todas las chances de hacerlo en condiciones de igualdad.
—Hay quienes dentro del Frente Amplio quieren que el candidato a vicepresidente represente sensibilidades que, según ellos, usted no representa. ¿Cómo se va a elegir su compañero de fórmula?
—Se va a definir en su momento y con la fuerza política.
—¿Con la idea de que el candidato que gana es el que la define?
—Sí, sí. En conversación con la fuerza política, por supuesto. La propuesta que yo hice es que el Frente Amplio diga quiénes pueden aspirar o quiénes desea que sean eventuales candidatos a la Vicepresidencia. Dos, tres o cuatro compañeros. Y después, yo evaluaré la sintonía con quien vaya a ser el candidato a vicepresidente. Eso es fundamental. Pero tratando de buscar equilibrios dentro de la fuerza política, como siempre se ha intentado hacer.
—La economía ha empezado a enfrentar dificultades y no sería nada extraño que, si usted gana las elecciones, no va a tener un panorama tan despejado. ¿Tuvo en cuenta eso al aceptar?
—¿Usted cree que puede haber una situación peor que la que recibimos cuando fui candidato en el 2004? Yo creo que estamos mucho mejor que en aquel momento. Si en aquel momento se pudo salir adelante, en la situación económica y social actual estamos en un nivel que nos permite aspirar a ir a mucho más: mejores condiciones de vida para los uruguayos, mayor dignidad en la calidad de vida, logros importantes a nivel social y un desarrollo humano más profundo.
—Después de que usted asumió en el 2005, el país fue año tras año aumentando el PBI, mejorando los salarios, los ingresos y las inversiones. Y eso siguió ocurriendo hasta ahora. Pero quizá, si usted resulta electo el año que viene, en el 2015 se configuraría una situación en que por primera vez un gobierno del Frente Amplio debería gestionar una semi crisis o una crisis. ¿Usted está consciente del desafío?
—Sí, totalmente. Estoy dispuesto a trabajar con un equipo multidisciplinario para enfrentar las situaciones que puedan venir. Aunque reitero que partiríamos de una situación infinitamente mejor que la que teníamos una década atrás. Sería un desafío y como tal lo enfrentaremos. Si es que —porque no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo— los frenteamplistas finalmente deciden que sea candidato y si es que después ganamos las elecciones nacionales. Porque lo único seguro es que no hay absolutamente nada ganado.
—Si lo confirman como candidato, ¿haría una campaña parecida a la del 2004?
—No. La del 2004 exigía un mayor esfuerzo en cuanto a hacerse conocer en muchas partes del país, aunque ya había participado en otras campañas electorales. Lo que sí voy a tratar de rescatar, si soy candidato, es el contacto con la gente. La comunicación personal.