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Una vez superado el rechazo inicial y casi natural que provoca su voz aparentemente casual, desganada y lánguida, el muchacho te gana la partida: hay que reconocerlo, te han conquistado. Este rapero, cantante y compositor español de 30 años, que combina mil géneros locales y globales como pop, trap, reguetón, rumba y el llamado nuevo flamenco, se llama Antón Álvarez Alfaro. Pero el mundo lo conoció este año como C. Tangana. Y es el autor del que ya es uno de los discos del año. Y no solo de habla hispana.
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Un oído calibrado por la tradición occidental, la que viene de Bach, Mozart y Beethoven, la que nos viene dada en la huella genética del swing, el blues, el jazz, el beat, el folk, el rock and roll, y esa constelación de fusiones llamada world music, está habituado a múltiples formas de entonar una canción. Y el cante flamenco, heredero de la tradición gitana, es una de las manifestaciones más asombrosas. Obviamente, Tangana no tiene una voz educada. Sin embargo, ha sido capaz de captar la esencia del canto gitano y de bajarle las revoluciones al mínimo, pero conservando la intención. Basta ver su estupenda presentación en vivo en el ciclo Tiny Desk de la NPR americana para entender el modo orgánico y casi milagroso en que congenian esa troupe que podría ser la mismísima familia de Camarón de la Isla con este imberbe con voz de muñeco de juguetería.
Por las dudas, hay que aclararlo: esto no es música industrial de moda, nada que ver con el reguetón y el trap caribeño de malvivientes como Daddy Yankee, J Balvin y el inefable Bad Bunny. Quien descrea de las fusiones puede dejar de leer aquí mismo. Estos 14 temas son una coctelera de la música que viene atravesando el planeta en estos años, mezclada con una base fuertemente mediterránea, con la clásica llevada de guitarra rumbera (aparecen los mismísimos Gipsy Kings). Pero aquí hay riesgo, hay incorrección, hay mezclas impensadas como Calamaro y el vocoder, o Jorge Drexler y una voz aún más liviana y etérea. No están por casualidad estos dos veteranos: fueron influencias decisivas para el madrileño.
También concurren en esta verdadera superproducción fonográfica estrellas como Toquinho, Elíades Ochoa, José Feliciano, Kiko Veneno y el cantaor Niño de Elche. Un consejo: despójense de los prejuicios y súbanse al vértigo de esta montaña rusa de la canción globalizada.