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    jueves 20 de junio de 2024

    Ambiente avanza en la incorporación del cerro Arequita al sistema de áreas protegidas, junto con parte de la cuenca del Santa Lucía

    A mediados de marzo y a un mes de haber asumido el cargo, el ministro de Ambiente, Robert Bouvier, anunció públicamente que su cartera preveía incluir el cerro Arequita, donde se origina el río Santa Lucía, al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). En los últimos días, y en un contexto en que la preservación de las principales fuentes de agua cobró especial relevancia por la crisis hídrica, la cartera dio un paso hacia el cumplimiento de ese objetivo.

    El pasado lunes 15 de mayo el ministerio publicó el Proyecto de selección y delimitación del área protegida Arequita, un documento —al que accedió Búsqueda— mediante el que se pretende asignar la categoría de “parque nacional” a esa zona del departamento de Lavalleja. El texto estará disponible de manera virtual durante 60 días, previo a que se convoque una audiencia pública. Este es el camino previo a determinar mediante un decreto la integración definitiva al SNAP.

    En una primera etapa —que de acuerdo a las previsiones de las autoridades culminará en el primer semestre del año—, se declararán como áreas protegidas solo los predios fiscales que existen en el cerro. Además, se incluirá una parte de la cuenca del río Santa Lucía, con el objetivo de asegurar la preservación del cuerpo de agua y sus ecosistemas cercanos, amenazados por actividades como la agricultura, la forestación, la caza, la tala ilegal, el sobrepastoreo, la presencia de residuos sólidos o el uso público y turístico no regulado, indica el estudio.

    La medida “fortalecerá la protección del recurso hídrico” frente a impactos que puedan dañar sus ecosistemas, indicó Bouvier en una conferencia de prensa en marzo, lo que fue celebrado por el presidente de OSE, Raúl Montero, quien aseguró públicamente ser “el más interesado en que se trabaje sobre río de la forma correcta”.

    Propuestas

    En el entorno del cerro Arequita hay pastizales, humedales, bosque ribereño, serrano y de ombúes. También están las nacientes del río Santa Lucía y sus afluentes. Por el gran “valor natural, cultural y patrimonial” de la zona es que el Ministerio de Ambiente se propone avanzar en su protección a través de un “proceso gradual”, señala el documento.

    En una primera fase se incorporarán los nueve padrones públicos que comprenden la mayor parte del cerro Arequita y casi la totalidad del cerro de los Cuervos, así como un tramo del río Santa Lucía “con sus respectivas islas fiscales y superficie fiscal asociada a las planicies de inundación”, menciona el texto.

    A mediano plazo, en tanto, se prevé “integrar tres microcuencas” del Santa Lucía “que cubren totalmente ambos cerros con sus ecosistemas asociados, así como las nacientes del río”, agrega el documento. Esto se debe a que la protección de esas nacientes es “fundamental para mantener y mejorar el estado de conservación de las 10 aguas que abastecen la cuenca del río Santa Lucía”, hoy la principal fuente para suministrar agua potable al abastecer al 60% de la población del país, indica el documento.

    En cuanto a los aspectos que justifican la inclusión de esta zona al SNAP, la propuesta señala que a nivel de paisaje los cerros Arequita y de los Cuervos presentan características singulares que “se han visto amenazadas por el avance de la frontera agrícola y forestal”, lo que derivó en la pérdida y fragmentación de distintos hábitats naturales.

    A nivel ecosistémico, el documento afirma que el río Santa Lucía “cumple un rol fundamental” vinculado a la provisión de agua y a los recursos pesqueros; además, las “planicies inundables” —como humedales, bosques ribereños y pastizales— desempeñan “funciones ambientales relevantes en cuanto a la regulación del clima, al control de las inundaciones y la purificación de agua”. Mientras tanto, los cerros promueven la recarga de acuíferos y generan ecosistemas “clave” para algunas especies.

    Asimismo, en la zona que se prevé proteger coexisten cerca de 50 especies (entre plantas, moluscos, peces, anfibios y reptiles, aves y mamíferos) que son hoy consideradas prioritarias, al presentar problemas de conservación en el territorio nacional, señala el texto.

    Entre sus objetivos principales, la integración del cerro Arequita al SNAP busca conservar un área “con características geomorfológicas y geológicas únicas en el país”, proteger las nacientes del río Santa Lucía, así como sus ecosistemas naturales y servicios ecosistémicos asociados y proteger la biodiversidad nativa, especialmente aquellas que se encuentran amenazadas. También, la iniciativa pretende conservar el “patrimonio cultural e histórico del área” y promover el desarrollo social y económico del lugar, al fomentar “formas sustentables de producción, el aprovechamiento de la biodiversidad, el uso público y la prestación de servicios turísticos, educativos, deportivos y recreativos”.

    Para alcanzar esas metas, el documento establece una serie de condiciones. Por ejemplo, prohíbe en el espacio “usos incompatibles con los valores de conservación del área”, que incluyen la urbanización, las construcciones u obras que por su escala o ubicación “alteren el paisaje o las características ambientales del área” y la instalación de parques eólicos o líneas de alta tensión. También se prohíbe la extracción de minerales, nuevas plantaciones forestales de especies exóticas y los cultivos agrícolas, los vertidos de residuos, así como el desagüe de efluentes.

    Tampoco se permitirá la generación de ruidos fuertes o luces muy intensas, la caza de fauna nativa o destrucción de la vegetación autóctona, la pesca, el desarrollo de actividades que impacten en el ambiente o la introducción de mascotas. Además, se penalizará la alteración de sitios arqueológicos, el uso del fuego, el aterrizaje de aeronaves y el uso de drones, entre otros aspectos.

    Los padrones del cerro Arequita que serán protegidos en esta primera etapa pasaron a manos del Ministerio de Ambiente el año pasado, con el fin de ordenar la actividad pública que hasta entonces ocurría de forma algo desorganizada. Hasta ese momento estaban bajo el control del Ministerio de Vivienda —al que habían pasado desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca— y antes de eso habían estado bajo control de particulares.

    Ciencia, Salud y Ambiente
    2023-05-17T19:13:00