En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La posibilidad de que las negociaciones por un acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y los grupos guerrilleros de ese país —las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN)— se lleven a cabo en Montevideo está siendo analizada en ámbitos políticos uruguayos y colombianos, según supo Búsqueda.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La administración del presidente Juan Manuel Santos se encuentra negociando un acuerdo de paz con las FARC en La Habana desde hace nueve meses, con el respaldo del gobierno cubano, y ahora quiere iniciar conversaciones con el ELN, un grupo guerrillero más pequeño.
La nueva alternativa, avalada por representantes de las FARC y del ELN, es trasladarse de Cuba a otro país para intentar avanzar “más rápido”, y sobre esa base se están estudiando distintas posibilidades.
Por más que La Habana seguirá siendo sede de algunas conversaciones, los informantes relataron que la intención es ampliar las “mesas de diálogo” y que Montevideo cumple con “varios requisitos” para lograr ese objetivo.
Entre ellos destacaron que el presidente José Mujica asumió en las últimas semanas un rol protagónico en la mediación entre el gobierno de Santos y las FARC y que tiene una “evaluación positiva” de ambas partes.
Mujica viajó a Cuba en visita oficial entre el 24 y el 27 de julio. El último día, antes de partir de La Habana, el presidente uruguayo mantuvo contactos con Luciano Marín Arango (alias ‘Iván Márquez’) y Seusis Pausivas Hernández (alias ‘Jesús Santrich’), dos dirigentes de la guerrilla que participan en los diálogos de paz, informó Búsqueda en su edición del jueves 1º.
Luego de que la noticia fuera divulgada, tanto Mujica como los representantes de las FARC optaron por no confirmar ni desmentir públicamente el encuentro.
Pero en una entrevista con la agencia de noticias AFP difundida el martes 6, Mujica reconoció que se reunió en La Habana “con alguna gente de la que estaba negociando”.
Agregó que su intención es que “el Mercosur entero apoye” el proceso de paz y que “si es necesario” va a plantear el tema ante la asamblea anual de la Organización de Naciones Unidas (ONU), pero que antes quiere hablar con Santos.
El martes 13 declaró a W Radio de Colombia que dará a Santos su “aliento hasta donde pueda”, ya que considera que el “valor que está persiguiendo la sociedad colombiana” en busca de la paz es “una cosa grandiosa”.
Sobre el encuentro que mantuvo en La Habana con líderes de las FARC, Mujica dijo que les pidió “que exista cordura, que exista serenidad, que los planteos no tienen que ser imposibles” porque “hay que hacerle las cosas posibles al gobierno colombiano”.
“Si se ponen a ventilar cuentas por 50 años, seguramente no se va a encontrar con la paz. Por eso deben aprender a respetarse y respetar las reglas”, opinó Mujica.
Las FARC iniciaron sus acciones armadas en 1964, lo que las convierte en el movimiento guerrillero más antiguo de Latinoamérica.
Décadas atrás, el grupo llegó a contar con más de 20.000 hombres entre sus filas. En la actualidad —tras la muerte de sus líderes históricos Manuel Marulanda (Tirofijo) y Alfonso Cano, así como de la intensificación del combate contra las FARC establecido por el gobierno del ex presidente Álvaro Uribe— se estima que cuenta con menos de 10.000, aunque no existe una cifra única.
“Rol muy importante”.
Mientras, Laura Gil, una politóloga uruguaya radicada en Colombia hace más de 20 años, dijo el viernes 9 al programa “En Perspectiva” de radio El Espectador, que les pide a sus “compatriotas que si hubiera una mesa de negociación en Montevideo o en algún otro lugar de Uruguay”, entiendan “lo importante que esto es” para Colombia.
“Mujica es un hombre que cuenta con mucho respeto dentro de Colombia y las últimas noticias que han salido de Uruguay le han hecho ganar aún más estatura”, relató Gil desde Bogotá.
Agregó que “es un hombre que cuenta con la confianza del gobierno” y “de la guerrilla” y que “se ha dado una coyuntura en la que el presidente Mujica pude jugar un rol muy importante”.
“Les cuento cuál es”, puntualizó la politóloga. “Por un lado ha habido nuevamente muchas fricciones con Venezuela, que es garante en la mesa de La Habana, entonces es muy posible que lo que el gobierno colombiano esté haciendo es buscar una carta de reemplazo en caso de que los venezolanos se retiren de la mesa”.
“Y por otro lado —añadió— se va a abrir también una negociación con el ELN, que es una guerrilla menor, y si se abre esta negociación es casi seguro que Uruguay estará en la mesa. Se habla incluso de que las negociaciones se pudieran llevar a Uruguay”.
Agregó que esa “es una posibilidad que se maneja en los círculos de poder de Colombia” y que Uruguay “está primero en la lista”.
El ELN es otra organización guerrillera más débil que las FARC en cuanto a su poderío militar y organizativo, pero que también ha formado parte del conflicto armado desde la década de 1960. Su líder, Nicolás Rodríguez Bautista (alias “Gabino”) forma parte del Comando Central que dirige a la organización, que a lo largo de los años ha tenido varios altibajos en su accionar guerrillero. En el pasado, el grupo ha negociado sin resultado con cuatro gobiernos desde 1991.
Así como las FARC, han utilizado el secuestro como método de combate, así como los ataques a infraestructura petrolera o eléctrica, en línea ideológica contraria a la “explotación extranjera de los recursos colombianos”.
Según un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia, en el último medio siglo han muerto más de 200.000 colombianos como consecuencia del conflicto armado.