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    miércoles 05 de junio de 2024

    Apoyado en la coalición, Defensa y Uruguay Adelante, el Mides desplaza a la coordinadora de ollas, que recibe respaldo sindical

    Cifras de la Coordinadora Popular y Solidaria reflejan un promedio de más de 1.000 porciones semanales por cada olla o merendero, el doble de lo que dicen los registros del ministerio

    De un lado el Ministerio de Defensa afina los detalles del trabajo que comenzará a realizar a partir del viernes 7 colaborando con el reparto de alimentos a ollas y merenderos populares en cinco municipios de la capital.

    Es parte de un acuerdo alcanzado con el Ministerio de Desarrollo Social que, como punto cúlmine de una escalada de tensión, decidió cortar el vínculo con la Coordinadora Popular y Solidaria (CPS), una red que nuclea a una porción importante de las iniciativas solidarias que proliferaron en la pandemia y se mantienen hasta hoy.

    Del otro lado, el PIT-CNT se prepara para ser centro de acopio de una campaña de recolección de alimentos que cada sindicato instrumentará en respaldo al trabajo de la CPS. También se prepara para acompañar, junto con la Intersocial —integrada también por jubilados, estudiantes y cooperativas de ayuda mutua— una movilización que la red de ollas realizará el martes 11 hacia el edificio de Presidencia bajo la consigna “Si hay hambre, hay lucha”.

    Las ollas populares, la cara solidaria uruguaya en medio de una emergencia, desde agosto son centro de titulares de confrontación política. El oficialismo, con el ministro Martín Lema a la cabeza, acusa a la CPS, a los sindicatos y a parte de la dirigencia frenteamplista de utilizarlas como un “instrumento político” para instalar un relato. La Asesoría Jurídica del Mides analiza cómo proceder con las “inconsistencias” detectadas en los últimos días. La red de ollas asegura que sufre un hostigamiento por denunciar las omisiones del Estado que, en un país exportador de alimentos y con la economía en crecimiento, condena al hambre a parte de su población.

    Aproximaciones numéricas

    La cantidad de ollas populares y las porciones que sirven fueron el centro de una escalada de tensión entre el Mides y la CPS. En agosto esa red de ollas hizo un encuentro nacional. “Las ollas y merenderos populares vemos que la realidad no ha cambiado, que el hambre sigue, que nuestro trabajo es cada vez mayor y que nos seguimos haciendo cargo”, escribieron en un comunicado.

    El hecho de que la CPS hablara de un incremento de la demanda de alimentos y del trabajo que realizan llevó a que Lema les pidiera una actualización de datos, en el entendido de que la tendencia descrita iba a contrapelo de otros indicadores de la cartera.

    Según repitió el ministro en distintos medios, en el primer semestre de 2022 el Sistema Nacional de Comedores tuvo 8.000 usuarios menos que en el mismo período de 2021 y entre enero y agosto de 2022 el Ejército elaboró 300.000 platos menos que los que había hecho durante esos meses de 2021. Además, la información que el Mides manejaba sobre ollas y merenderos mostraba una disminución de un 10% en las iniciativas y de 30% en las porciones.

    El 23 de setiembre el Mides emplazó a la CPS a brindar información detallada sobre las ollas que forman parte de su red, la ubicación y las porciones. Le dio plazo para hacerlo hasta el 30 de setiembre. La información llegó el 1º de octubre. Según los voceros de la organización enviaron información preliminar —aunque en el comunicado público que difundieron ese día hablaron de un trabajo “riguroso”— que actualizaron en dos reportes posteriores, uno el lunes 3 y otro el martes 4.

    El domingo 2 el Mides confirmó su anuncio de que dejaría de entregar insumos a la CPS ante “reiterados incumplimientos”.

    “Se perdió la confianza”, dijo Lema, que aclaró que mantendrá el apoyo directo a las ollas a través de la organización Uruguay Adelante, contratada hasta febrero de 2023 para la compra y distribución de alimentos. De la información que la red de ollas le había entregado un día antes, Lema señaló en conferencia de prensa “inconsistencias” detectadas: 20 iniciativas ya recibían apoyo directo de Uruguay Adelante, tres se repetían dentro del listado y al menos 14 no funcionaban en el lugar señalado.

    Al día siguiente, luego de informar a diputados y senadores oficialistas que le dieron su respaldo, el ministro elevó el número de posibles iniciativas inexistentes de 14 a 20.

    En una conferencia de prensa el martes 4 los voceros de la red de ollas dijeron que actualmente nuclean a 184 ollas y merenderos. En ellos se sirven cada semana 192.953 porciones semanales. Aseguraron que esos fueron los números actualizados que le informaron al Mides.

    “No somos intermediarios de nada. Somos las ollas populares organizadas. Acá intermediario hay uno solo y es una empresa de gente que hace mucho dinero con el trabajo que las ollas realizamos”, dijo Esteban Corrales. Sus declaraciones por un lado respondían a Lema, que se refirió en más de una oportunidad a la CPS como un intermediario, y deslizaban cuestionamientos a Uruguay Adelante.

    A mediados de agosto la organización Solidaridad.uy presentó su informe anual sobre ollas y merenderos populares. Acorde al relevamiento, a marzo de 2022 había unas 311 iniciativas activas en Montevideo y Canelones. La mayor parte de ellas se situaban en los municipios capitalinos A (93), D (78), F (56) y G (32).

    En las ollas se entregaban en promedio 730.200 porciones mensuales en ollas y 516.400 en merenderos, lo que en total suma 1.246.600. La evolución mostraba un descenso de 4% de marzo de 2021 a marzo de 2022 y de un 12% respecto al pico más alto de actividad (julio 2021).

    Solidaridad.uy, según describe en su página web, es una iniciativa de estudiantes, docentes y egresados de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República que busca aportar desde su especialidad a iniciativas solidarias barriales. La organización forma parte de la CPS.

    La semana pasada, según registros de Uruguay Adelante a los que accedió Búsqueda, 247 iniciativas —sin contar las de la CPS— retiraron alimentos del Mides. La información detalla que en esos siete días se repartieron 81.029 porciones en ollas y 50.819 en merenderos. Esos datos dan un promedio global de 533 porciones semanales por iniciativa.

    Los números de la CPS casi duplican ese promedio. Según las cifras detalladas por sus voceros en la conferencia de prensa en sus ollas y merenderos se sirven 1.048 porciones. Esa relación coincide con la que se desprende del reporte de Solidaridad.uy.

    Fachada del Mides. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

    Respaldo sindical

    Con un comunicado de su Secretariado Ejecutivo, el PIT-CNT se sumó a la discusión. “Vivimos una realidad que, por más que se intente dar invisibilidad, nos atraviesa horizontalmente. En un contexto de crecimiento económico (según datos oficiales) la pobreza sigue aumentando exponencialmente”, dice el texto.

    Los dirigentes señalan que ven con asombro los intentos del gobierno por “disimular su responsabilidad intentando reglamentar la solidaridad”. También cuestionan la decisión de centralizar la distribución de alimentos a través de Uruguay Adelante —“institución plagada y viciada de irregularidades”, dicen—, mientras se desconoce el rol de la coordinadora de ollas.

    Los trabajadores sindicalizados del ministerio emitieron un comunicado en el que confrontan directamente con la visión de Lema. En el texto manifiestan su preocupación por el hecho de que las jerarquías de la cartera en un marco en que la pobreza aumenta, según las cifras del INE, interpreten que “la baja en el uso de programas alimentarios corresponde necesariamente a una baja en la demanda”.

    Para los trabajadores las respuestas del ministerio ante la demanda alimentaria son “insuficientes” y se “debilitaron” en el último tiempo. Además, aseguran que hay aspectos de funcionamiento que llevan a una especie de subregistro. Como ejemplo, dicen que en abril del presente año hubo un cambio en el registro sobre la entrega de las Canastas de Emergencia, por el cual el sistema dejó de registrar estas intervenciones como consultas por alimentación. Además, señalan que hubo una “reducción drástica” del acceso a ese beneficio, que ahora solamente se entrega una vez al mes “a personas con perfiles muy delimitados, y el stock de disponibilidad es muy reducido”.

    “La disminución de la cantidad de canastas entregadas no responde a una baja en la demanda, sino a la restricción para el acceso” a ellas, señalan.

    Según Utmides, hay “una situación similar” con el programa de comedores, en el que se agregaron “procesos burocráticos previos que dificultan el acceso”. A eso se suma una “falta sistemática de boletos” para que la gente pueda asistir y limitaciones tales como que, una vez vencido su carné habilitante, las personas deben esperar “seis meses para volver a utilizar el comedor”.

    En ese marco, resaltan la importancia de iniciativas voluntarias para intentar garantizar el derecho humano a la alimentación, consagrado en la Constitución, que debería asegurarse con políticas públicas.

    “El Estado exige a las organizaciones voluntarias que asuman con minuciosidad la carga de gestión y burocrática que no asumió por su cuenta (…). Las organizaciones sociales asumen la tarea de brindar alimentos: no son las responsables del seguimiento de los programas y la sistematización de datos”, concluye el sindicato.

    El jueves 29 de setiembre el Instituto Nacional de Estadística (INE) dio a conocer los datos sobre la pobreza e indigencia del primer semestre de 2022. La pobreza se situó en 10,7%. En el segundo semestre del 2021 había sido de 11% y en el primero fue de 10,2%.

    La indigencia, por su parte, fue de 0,3% en hogares y de 0,4% en personas. En el primer semestre del año anterior los registros habían sido de 0,2% en ambos casos.

    El resultado más desalentador se registró en los niveles de pobreza de los niños menores de 6 años. En ese segmento el porcentaje fue de 22,5%, muy superior al 16,1% del 2021.

    Inda

    El Mides prepara algunos cambios que pretende aplicar a partir de 2023 en el Instituto Nacional de Alimentación (Inda). Para eso el proyecto de Ley de Rendición de Cuentas prevé un refuerzo presupuestal de $ 155 millones.

    A los 57 comedores que tiene en los distintos departamentos quiere sumar —además de algunos comedores nuevos— puntos de distribución de alimentos fijos y móviles. Para definir al detalle su instrumentación, la cartera espera la publicación de los primeros datos sobre seguridad alimentaria, prevista para fines de este mes. La información se recolectará a través de un conjunto de preguntas que se incluyeron en la Encuesta Continua de Hogares, a través de un convenio entre el Mides, el Ministerio de Salud Pública y el Instituto Nacional de Estadística.

    Información Nacional
    2022-10-06T00:50:00

    FUENTE: nota.texto7