Aunque difieren en las magnitudes esperadas de la caída del PBI de este año y el rebote que registraría en 2021
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUn primer punto de consenso es caracterizar como provisorios los cálculos, ante la dificultad de modelar cómo evolucionará la actividad económica en medio de una crisis atípica causada por una pandemia de Covid-19. Otro, a priori, es que Uruguay pasará este año por una recesión pero que el próximo recuperará el crecimiento, lo que dibujado en un gráfico mostraría al Producto Bruto Interno (PBI o PIB) en forma de “V”. Sin embargo, los economistas del gobierno y los analistas de organismos internacionales, bancos, institutos académicos y consultores privados difieren en las probables magnitudes que proyectan tanto para la caída como para el rebote posterior.
En el Ministerio de Economía tienen sus propios cálculos; su titular, Azucena Arbeleche, quien en un primero momento se había negado a divulgarlos alegando que se estaba “en medio de la tormenta”, los difundió citada el viernes 24 por Bloomberg.
A tono con su perfil financiero, la agencia de noticias puso énfasis en la decisión del gobierno de optar por financiar las actuales necesidades asociadas a la pandemia del Covid-19 con desembolsos de créditos de organismos internacionales en lugar de recurrir a emisiones internacionales de bonos. “Uruguay no tiene ninguna urgencia” por ir a los mercados de deuda, afirmó la ministra.
“Trabajamos para una recuperación en V”, añadió, insistiendo con la idea de una baja “profunda pero transitoria” del nivel de actividad señalada en anteriores salidas en los medios de comunicación (por ejemplo, en la edición No 2.065 de Búsqueda, de fin de marzo, se refirió a un impacto del coronavirus “muy significativo” pero “transitorio”). El artículo de Bloomberg añadió que Arbeleche prevé una caída del Producto Bruto Interno (PBI) de 3% para 2020, al mismo tiempo que recordó la estimación divulgada hace pocos días por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En una ampliación de la nota publicada el sábado 25 se incluyó la cita textual de la ministra: “Estamos trabajando con un escenario de caída del entorno de 3%” para este año. El FMI proyectó un 3% de contracción y un crecimiento de 5% para 2021; en sus declaraciones a Bloomberg Arbeleche no manejó estimaciones para el año próximo. Fuentes oficiales dijeron a Búsqueda que el rebote esperado para 2021 está en línea con el calculado por ese organismo internacional, si bien remarcaron el carácter preliminar de los cálculos dado que subsisten varios factores de incertidumbre.
Otras proyecciones, coincidentes en la tendencia de una caída brusca y un repunte fuerte del PBI, se fueron conociendo en los últimos días.
Un poco más optimista que el gobierno respecto al desempeño económico de Uruguay en 2020 es Moody´s, que en un comentario sobre la calificación de riesgo asignada a la deuda pública del país difundido el jueves 23 proyectó una contracción del PBI de 2,5%. Sin embargo, para 2021 prevé una recuperación modesta, de 1,5%, que ni siquiera pondría a la producción de bienes y servicios en el nivel previo a esta pandemia (una suerte de “V” incompleta).
El mismo día el Banco Central (BCU) divulgó los resultados de su encuesta de expectativas; la mediana de las cuatro respuestas que recibió —lo que le da una escasa representatividad de la visión de los analistas privados— respecto a la proyección del Producto fue una contracción de 2,65% en 2020 (con -4% como estimación más pesimista) y un crecimiento de 4,5% en 2021.
A su vez, CPA/Ferrere estima que el nivel de actividad económica se contraerá durante tres trimestres consecutivos este año. En ese escenario, el PBI bajará 3,7% o incluso más en el promedio de 2020, dijo ayer en Oceano FM el economista y socio de esa consultora Gabriel Oddone.
El martes 28, en su blog Suma, el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) publicó su estimación revisada para el PBI: ahora proyecta que caerá 4,1% este año y que se expandirá 6,1% el próximo. Si se excluyen las obras de infraestructura vinculadas con la instalación de la segunda planta de UPM y los proyectos viales y educativos en el régimen de participación público-privada, la contracción en 2020 sería más profunda (-6,7%) y el repunte de 2021 más débil (5,4%). Los investigadores del Cinve Bibiana Lanzilotta y Rafael Paganini citaron en el informe varias razones para argumentar que sus proyecciones tienen un “sesgo optimista” en las magnitudes de la caída y de la recuperación de la actividad en uno y otro año. Mencionan, entre otros aspectos, que “la predicción de un rebote en V en 2021 se apoya, en buena medida, en que se ha considerado que el aumento del desempleo será temporario y se dará predominantemente a través de suspensiones temporales de los trabajadores”. Además, sus cálculos no contemplan eventuales quiebras de empresas y distorsiones en la actividad de algunos sectores específicos —como los relacionados con el esparcimiento, los espectáculos con presencia masiva y los servicios turísticos—, a la vez que asumieron “apenas una postergación de un trimestre respecto al cronograma original” para las obras de infraestructura.
En el escenario más probable imaginado por CPA/Ferrere —en el cual la actividad sigue con cierres parciales hasta setiembre—, con la pérdida de recaudación asociada y las necesidades de incremento de gasto anunciadas para población vulnerable, el déficit fiscal “se va a aproximar a los dos dígitos” en términos del PBI al finalizar 2020. Si la normalización empezara antes, a partir de julio, “la situación fiscal podría ser menos acuciante porque la economía se contraería menos”, dijo Oddone en El País.
Moody´s, que en sus análisis pone la mirada en el resultado del gobierno central (y no del sector público en su conjunto), el déficit sería equivalente a 5,6% del Producto este año y bajaría el siguiente (4,2%), sin incluir los ingresos extraordinarios por los llamados “cincuentones” que salieron de las AFAP y volvieron al régimen jubilatorio general.
Las proyecciones en materia fiscal de los encuestados por el BCU tienen, incluso, menos representatividad que las referidas al PBI; solo recibió tres respuestas. Para 2020, las estimaciones de déficit fueron 5,5%, 7% (mediana) y 7,5%.