En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La epidemia de sida, la refinanciación de la deuda, la Ronda Uruguay para liberalizar el comercio, las disparidades rurales y urbanas, la expansión del sector de los servicios ante el progreso de las tecnologías y el gasto militar eran algunos de los temas de preocupación destacados en el primer Informe de desarrollo humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicado tres décadas atrás. El documento también refería a expresiones que, con los años, han caído en desuso, como Tercer Mundo o la brecha Norte-Sur, referidas a desigualdades entre países y regiones del globo.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El prefacio está firmado el 1o de mayo de 1990 por el “administrador” del organismo, William H. Draper III. El informe, elaborado por un equipo del PNUD y varios consultores, fue coordinado por Mahbub ul Haq, economista pakistaní fallecido en 1998 y considerado uno de los precursores de las teorías del desarrollo humano.
Justificaba la creación de un índice —el IDH— que fuera más allá de lo que aporta la medición del Producto Bruto Interno, de la riqueza o la acumulación de capital, desde la perspectiva de cómo el desarrollo “amplía las oportunidades de las personas”. Por tanto, el desarrollo humano refiere más a la formación de capacidades de la gente, en aspectos como un mejor estado de salud y mayores conocimientos. El PNUD admitía que no era un enfoque del todo novedoso —aunque con escasa mirada estadística—, ya que se remonta por lo menos a Aristóteles y su concepto de bienestar humano: “Evidentemente, la riqueza no es el bien que estamos buscando, ya que solamente es útil para otros propósitos y por otros motivos”.
Otras oportunidades incluyen la “libertad política, la garantía de los derechos humanos y el respeto a sí mismo, lo que el economista Adam Smith llamó la capacidad de interactuar con otros sin sentirse ‘avergonzado de aparecer en público’”, añadía aquel primer informe. Más aun, se refería a la libertad como un factor “primordial” para el desarrollo humano: “Los individuos deben ser libres de ejercer sus opciones en mercados viables y debe dárseles la oportunidad de expresar sus opiniones para configurar su propia estructura política”.
Libertad y deuda.
En ese punto, el PNUD admitía las limitaciones del IDH que estaba creando. “Si bien es evidente que se requiere de un juicio cualitativo, aún no existe una medida cuantitativa sencilla que permita tomar en cuenta las numerosas facetas de la libertad humana —elecciones libres, sistemas políticos multipartidistas, libertad de prensa, adhesión al Estado de derecho, garantía de libre expresión, y así sucesivamente—”. De todos modos, con “fines ilustrativos” el informe incluyó una selección de países dentro de cada región que presentaban un alto nivel de desarrollo humano relativo dentro de un “marco razonablemente democrático, político y social”. Uruguay figuró allí, junto con Costa Rica, entre los mejores calificados “en términos de desarrollo humano democrático”.
Acerca de la evolución del desarrollo humano en el planeta, el informe de 1990 resumía: “La vida se ha hecho más vivible para la mayor parte de la población mundial; millones de personas tienen acceso a mejores bienes y servicios. Sin embargo, infortunadamente un número igual de personas sufre severas privaciones. No obstante lo anterior, no puede decirse que haya fracasado el desarrollo. Esto significa, más bien, que el crecimiento demográfico ha contrarrestado” parte de sus “éxitos”.
Uruguay vuelve a ser aludido en un apartado titulado Persistencia de la crisis de la deuda. El PNUD lo menciona junto a otros 16 países que, según el Banco Mundial, en aquel momento enfrentaban un “serio problema de deuda”. El documento planteaba una propuesta para la creación de una “entidad internacional de refinanciación” del endeudamiento que incluía, por ejemplo, la idea de “repartir los costos del ajuste entre la nación endeudada y sus acreedores externos”.