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    miércoles 12 de junio de 2024

    Astesiano 007

    Sr. Director:

    Que fue terrible pifia nadie lo discute. El propio presidente lo reconoció, de pique.

    Ahora, de ahí a la novela de espionaje que está queriendo armar el Frente… ¡Qué mamarracho!

    “El jefe de la seguridad del presidente de la República”.

    “Que trabajaba a, apenas, cuatro pisos del presidente, en la Torre Ejecutiva”.

    “Con acceso a información estratégica”.

    “Responsable de la seguridad de los dignatarios extranjeros que visitan nuestro país”.

    “Puso en peligro la seguridad nacional”.

    “Destrozó el prestigio del pasaporte uruguayo en todo el mundo”.

    “Dañó la imagen del Uruguay”.

    “Desestimula el interés por invertir en nuestro país”.

    Una sinopsis (como se decía antiguamente) de la película.

    Dudo que la realidad haya cambiado tanto de la que yo conocí y que el Sr. Astesiano haya mutado mucho del tradicional guardaespaldas chauffer que usaban los presidentes.

    La distancia en pisos a la oficina donde aquel hacía tiempo mientras no lo llamaran para conducir al presidente a algún lado es un argumento infantil: debe haber unos cuantos jerarcas con lugares de trabajo bastante más cercanos al presidente que estarían encantados con que este les prestara atención.

    En cuanto a lo de la “información estratégica”, es genial. Recuerdo que, cuando el traspaso del gobierno en 1990, se habían nombrado equipos de transición, integrando yo el de Lacalle Herrera y me tocó, a pedido del Dr. Sanguinetti, concurrir solo a la primera reunión para recibir información confidencial de Presidencia. Resultaron ser dos carpetines, muy flaquerones, con datos sobre gastos reservados, todo de la más absoluta intrascendencia.

    ¿Qué imaginan los guionistas del Frente que puede ser la “información estratégica” del gobierno uruguayo? ¿Los planes de Javier García para invadir la Argentina? Difícil. Capaz que la táctica del Tornado Alonso para el partido con Ghana o la nueva lista de nombres para las calles de Montevideo de la intendenta Cosse.

    Más allá de que el gobierno del Uruguay debe tener muy poca necesidad de información estratégica, onda James Bond, la que pueda existir no estará amenazada en función de los pisos que la separen de sus predadores.

    Como tampoco hemos recibido tantos dignatarios extranjeros, cuya seguridad sea tema álgido en el Uruguay (sin perjuicio de lo cual, esta seguramente no debe depender del guardaespaldas del presidente).

    Más ridículo todavía es la afirmación de que el Sr. Astesiano puso en peligro la seguridad nacional, entelequia de difícil aterrizaje, pero que, seguramente, escape a la capacidad y competencias del personaje.

    No te digo nada del dolor que parece causarle a guionistas del Frente la pérdida del prestigio del pasaporte uruguayo. Con 78 años vividos y unos cuantos viajes realizados durante ellos, me falta todavía la experiencia de toparme con algún funcionario de inmigraciones extranjero que exteriorice sentimientos de admiración o aprecio singular ante un pasaporte charrúa.

    Otro tanto puede decirse respecto a la imagen del país: todo bien, pero no te copes demasiado. Ni creas que el mundo entero abandonó su preocupación por Ucrania, China, la inflación y la energía para quedar consternado por lo ocurrido aquí.

    Por último, en mi experiencia de trato con potenciales inversiones del exterior, todavía no me ha tocado uno al que le preocupe el tema de la custodia presidencial.

    En suma: un mamarracho. Una pifia todavía mayor que quizás no alcance a afectar la imagen exterior del país porque, en definitiva, pocos son en el mundo los que nos dan pelota, pero no tengan dudas de que, hacia adentro, entre la gente, el conventillo que armaron con este episodio sí contribuyó a estropear aún más el prestigio del sistema político y la adhesión por la democracia en nuestro país.

    Ignacio De Posadas

    Cartas al director
    2022-10-19T21:17:44