Para el nuevo gerente general de la filial uruguaya del el estatal Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) de Venezuela, Rodulfo Salazar, la institución está cerca de finalizar su “reacomodo interno”.
Se espera para este año no tener que vender cartera de créditos a la casa matriz, dijo su nuevo gerente general
Para el nuevo gerente general de la filial uruguaya del el estatal Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) de Venezuela, Rodulfo Salazar, la institución está cerca de finalizar su “reacomodo interno”.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáBandes Uruguay cerró en 2014 su segundo balance consecutivo de ganancias, tras haber perdido cada año desde que se instaló en la plaza local luego de haber absorbido a la cooperativa financiera Cofac. En su nacimiento medió un acuerdo político con el gobierno del entonces presidente venezolano Hugo Chávez.
El ejecutivo reemplazó a fines del año pasado a Reinier Parra con un currículum que incluye cuatro años de trabajo en Petróleos de Venezuela, la participación en 18 de las 19 intervenciones que entre 2009 y 2010 realizó la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario en Venezuela, y el haber administrado el 60% de los fideicomisos del Banco del Tesoro de ese país.
El año pasado el banco dio ganancias por U$S 1,9 millones (las menores entre los privados), a pesar de que arrojó pérdidas desde junio. Salazar adjudicó eso a la “adaptación a nuevas realidades”, como una “baja” en los ingresos por fideicomisos, a las “dificultades” en la intermediación financiera y a la entrada en vigor de la denominada ley de “inclusión financiera”.
Bajo su gerencia, Bandes Uruguay apuntará a dinamizar los créditos a pequeñas y medianas empresas (Pymes). El otro objetivo subyacente será no vender cartera a la casa matriz, una práctica que se hizo desde 2013. “A fin de año materializamos una venta de cartera (de créditos) con el accionista que nos dio el empuje final para lograr un resultado positivo”, contó, y dijo que se espera que en 2015 no sea necesario recurrir a ese tipo de operaciones, señaló a Búsqueda.
“Todavía estamos en un proceso de reacomodo interno que no ha sido tarea fácil. Pasamos de ser una estructura conservadora a una que puede afrontar cualquier tipo de cambio para generar resultados positivos”, añadió el ejecutivo.
Descartó la necesidad de una nueva reestructura, luego de la realizada en 2013, por la cual traspasó 146 empleados y nueve sucursales al Banco República.
“Hasta 2012 manteníamos una estructura muy arraigada a Cofac y eso arrastraba procesos. Ahora estamos finalizando una consultoría con apoyo de KPMG. En menos de dos años redujimos la estructura, el personal, ajustamos procesos, (...) hubo remodelaciones en la sede central y oficinas, y levantamos negocio al mismo tiempo. La tarea ha sido todo un reto. Nuestro eslogan de ‘querer crecer’ evidencia nuestro compromiso de estar en Uruguay”, señaló.
“Nuestros dos primeros años no fueron cosa fácil. Tuvimos una corrida de clientes interesante tras la apertura y eso generó escenarios que no se presumían en el momento de la compra (de Cofac). Después vino un dinamismo de gerentes que no permitió que duraran más de un año. Hasta que la anterior gestión (de Parra) permitió consolidar un plan que está generando los resultados de hoy”, repasó.
El gerente general de Bandes indicó que 70% del negocio que la filial generó en 2014 estuvo en el sector de Pymes, que buscarán dinamizar en 2015.
“En Pymes fue donde fuimos más exitosos, generamos la mayor fidelidad y tuvimos la mayor colocación. Este es el año en el que vamos a consolidarnos o dar pasos agigantados en materializar nuestra relación con ese segmento”, afirmó.
“Tenemos un componente interesante por comercio exterior, no porque nuestro accionista sea el Estado venezolano sino porque existe una relación comercial entre Uruguay y Venezuela. Realmente termina siendo un tanto marginal, pero como no responde a una intermediación es un ingreso que va directo para el balance”, explicó.
“Este caminar hacia el punto de equilibrio no ha sido nada sencillo. ¡Wow!, pasaron los U$S 100 millones que de una u otra manera tuvo que capitalizar el accionista por diversos motivos. Nuestro énfasis está en que se pueda percibir una realidad: esta es una institución financiera uruguaya. Con una inversión del estado venezolano, pero una marca uruguaya”, recalcó Salazar. “Queremos mantener el impulso y la satisfacción de nuestros empleados para incrementar la confianza de los clientes. Y desde el punto de vista cuantitativo, el principal reto es incrementar la cartera de créditos”, agregó.
El banco aspira a captar por lo menos 1% de los 500.000 usuarios que se estima ingresarán al sistema a partir de la ley de inclusión financiera, que entre otras cosas obligará al pago por medios electrónicos de sueldos y pasividades. Señaló: “En la primera fase se evidencian más los costos que los beneficios (de esa norma). Pero no estamos tan centralizados en los costos sino en los beneficios a mediano plazo. Todavía vemos a Uruguay como un país de muchas oportunidades. En el aumento que puedan tener las administradoras de fondos previsionales, el posible aumento de empresas de seguro que en algún lado van a tener que invertir y el crecimiento que pueda tener la Bolsa de Valores de Montevideo, que es nuestro cliente”.