El sector Batllistas propuso al gobierno entrante que Julio Luis Sanguinetti, hijo del expresidente, sea tenido en cuenta a la hora de designar a los directorios de las empresas públicas, dijeron a Búsqueda fuentes blancas.
El sector Batllistas propuso al gobierno entrante que Julio Luis Sanguinetti, hijo del expresidente, sea tenido en cuenta a la hora de designar a los directorios de las empresas públicas, dijeron a Búsqueda fuentes blancas.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl gobierno electo todavía no resolvió si aceptará la sugerencia y la última palabra la tiene el presidente electo, Luis Lacalle Pou, añadieron los informantes.
El hijo del exmandatario y senador electo, Julio María Sanguinetti, fue el jefe de campaña de su sector, Batllistas. Entre los dirigentes del grupo destacan la forma “conciliadora” con la que llevó adelante su tarea. Sanguinetti es abogado y trabaja en la actividad privada. De hecho, una fuente colorada consultada esta semana dijo que ve difícil que deje esa actividad para volver a la actividad pública.
Su designación no estaría exenta de polémica, evalúan en sectores de la coalición que gobernará a partir del 1º de marzo. Julio Luis Sanguinetti fue diputado entre 2000 y 2005. En ese período estuvo involucrado en el caso “cangrejo rojo”, una estafa que Eladio Moll, excomandante de la Flota de Mar de la Armada, y su hijo Ricardo Moll hicieron a mediados de los 90 a empresarios estadounidenses en un negocio de pesca de cangrejo rojo. En ese momento Sanguinetti era asesor legal de esta operación. El año pasado, cuando se mencionó este caso en una nota de El Observador, recordó que fue citado como testigo y “nunca indagado”. Afirmó que su participación en el caso fue “profesional” y la Justicia “archivó todas las actuaciones” y “aclaró expresamente que nada había para decir” sobre su accionar.