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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl 12,5% de los estudiantes de la Universidad de la República (Udelar) se han sentido discriminados. El principal tipo de discriminación es por motivo de género, seguido por la situación social o económica y el aspecto físico.
Asimismo, 16,4% de la población estudiantil declaró que sufrió algún tipo de violencia sexual o de género. Desagregado por sexo, la relación es de cinco mujeres por cada varón. La mayoría de los agresores (91,7%) son de sexo masculino y casi la mitad (49,5%) son docentes.
“Vemos una relación de asimetría de poder detrás de este número”, señaló Valeria Regueira, integrante de la Dirección General de Planeamiento de la Udelar al presentar los resultados de la primera Encuesta de prevalencia sobre violencias, acoso y discriminación de la Udelar el miércoles 10 en el Paraninfo de la Universidad.
El 23% de los estudiantes dijo que fue a causa de la encuesta que contó su experiencia de violencia, debido a que hasta entonces había considerado que se trató de un hecho sin importancia o que decirlo no tendría ningún efecto.
Las consecuencias de la violencia son en su mayoría emocionales —ansiedad, angustia, baja estima—, pérdida de motivación para estudiar y bajo rendimiento académico.
El sondeo se basó en un diseño de investigación por encuesta probabilística aplicada a estudiantes de grado, docentes y funcionarios de la Udelar. El relevamiento se realizó entre el 1º y el 25 de junio de 2021 y el diseño fue autoadministrado vía web con una muestra para cada población y un margen de error de 4,5%.
Los resultados fueron presentados en el marco de una actividad titulada Por una Udelar reflexiva y activa ante el acoso, la violencia y la discriminación.
De un capítulo del trabajo referido específicamente a las mujeres, surge que el 38,4% de las estudiantes dijo que sufrió algún tipo de violencia “por el hecho de ser mujer”. Casi el 22% de ellas cree tener menos presencia académica que sus colegas varones.
Características similares se dieron en las encuestas realizadas a los docentes y a los funcionarios. En todos los casos, la enorme mayoría de los agresores son varones que ocupan cargos directivos o colegas de mayor rango o grado.
En las tres poblaciones consideraron que la probabilidad de ocurrencia de acoso sexual es igual en el ámbito universitario que en otros ámbitos de la sociedad.
En tanto, más del 50% de las mujeres estudiantes y docentes creen que tendrían algún tipo de riesgo en caso de denunciar estas situaciones. Y solo alrededor de la mitad de ellas consideraron que el agresor terminará siendo sancionado ante una situación hipotética de acoso. Los varones creen en mayor medida que las mujeres que sí habrá algún tipo de sanción.
Al cerrar la actividad, el rector Rodrigo Arim destacó que hace 30 años estos temas no integraban la agenda institucional. “Hoy creo que estamos en un lugar distinto como sociedad que nos obliga a pensar en nuevos instrumentos de política y en nuevos contratos sociales”, dijo.
Empero, agregó, “estamos lejos de tener un punto de acuerdos mínimos sobre las reglas institucionales que debemos transitar para resolver esto de forma orgánica y relativamente aceptable”, afirmó Arim.