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    Cendoya dice que es víctima de una “campaña” sustentada en un “relato” absurdo porque temen que controle la gestión de Antel

    Nicolás Cendoya dice que es todo una “campaña” en su contra. Están construyendo un “relato” absurdo para que no llegue a ocupar el cargo de director de Antel en representación del Frente Amplio. Asegura además que está “pagando el pato” por enfrentarse con éxito a las multinacionales que quieren avanzar en el sector de las telecomunicaciones en Uruguay.

    El exvicepresidente de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) está en el centro de la tormenta porque un exfuncionario de su entorno ingresó el 1º de junio a las oficinas del organismo y lo vieron pasando documentos por la trituradora. La nueva presidenta de la Ursec, Mercedes Aramendía, presentó una denuncia penal para que se investigue si hubo un delito.

    Cendoya dice y repite que es todo un “relato” disparatado. Que no tiene nada que ver en el asunto. Que para qué pedirle a un exfuncionario que destruyera documentos. Si hubiese necesitado destruirlos, lo hacía él o alguien de su entorno, insiste.

    El “relato” incluye datos que lo complican. El 3 de junio, el día que la Ursec denunció el tema en la Fiscalía, se reunió en su auto con el exfuncionario que había sido visto destruyendo documentos. Y al día siguiente Cendoya recibió en su celular un documento relacionado con la denuncia, que fue filtrado por un funcionario de Fiscalía. Para completarla, quien le envió el documento por WhatsApp era la pareja del exfuncionario de la Ursec investigado.

    Cendoya asegura que nunca pidió el documento, cuya filtración provocó que dos funcionarios de Fiscalía —uno de los cuales casi se suicida— puedan terminar en formalizados.

    —¿Cuál es su versión de los hechos que investiga la Fiscalía a partir de la denuncia de la Ursec sobre la destrucción de documentos?

    —Lo primero que puedo decir de estos hechos es que todavía no están claros, que mi intención desde el primer momento fue investigarlos. En el primer Directorio inmediato posterior a esta situación mi postura era decretar una investigación administrativa, que fue lo que se hizo. Y, obviamente, si surgían elementos que dieran cuenta de una irregularidad criminalizable, hacer la denuncia penal. La realidad es que Aramendía lo que hizo fue una averiguación privada antes de que fuera el Directorio y presentó una denuncia ante la Fiscalía a nombre de la Ursec. Entonces, yo digo: eso es irregular, pero comparto la idea de que hay que investigar. Lo que hicimos en ese Directorio inmediato siguiente fue convalidar la denuncia y decretar la investigación administrativa.

    —¿Cuándo fue la reunión de Directorio?

    —El jueves 4 a las 15 horas.

    —¿La presidenta presenta la denuncia el miércoles 3 de junio y el jueves 4 lo discuten entre todos y llegan a un acuerdo?

    —En realidad eramos solo dos y el secretario general.

    —El Poder Ejecutivo aprobó su salida de la Ursec en una resolución adoptada el jueves 4.

    —Yo no sabía que se estaba adoptando esa resolucion, me entero recién el viernes a la noche.

    —¿Usted avala en el Directorio autorizar la investigación del hecho?

    —Por supuesto. No tengo duda de que, en el mejor escenario, hay una irregularidad, porque la persona no podía utilizar ninguna máquina de Ursec, sea una trituradora, un escáner, una fotocopiadora, lo que sea, porque él ya no era funcionario.

    —¿Entonces por qué el exfuncionario, que trabajaba en su oficina, sustrajo y destruyó documentos de la Ursec?

    —A mí no me consta que haya sustraído documentos. Y esto es un tema importante. Lo que él dice —yo escuché el audio de la declaración en Fiscalía porque mi defensa tuvo acceso a parte de las cuestiones que están en el expediente— es que lo que él destruyó son notas personales. Es decir, borradores de trabajo en los que él había anotado cosas a mano. Eso no son documentos. Obviamente, esa es la versión de él. Si yo fuera director de Ursec en este momento, que no lo soy, lo que estaría es tratando de llegar a la verdad sobre qué hay adentro de la bolsa de la picadora de papel. El fiscal dice que todavía no accedió a eso.

    Porque también acá hay un manejo de algunos medios de comunicación en que se dan trascendidos de cosas que surgirían de la reconstrucción de esos papeles, pero el fiscal dice que no le dieron nada. Con lo cual, o lo esta inventando el periodista o maneja información policial, pero no está bien que haya una filtración de ese tipo de cosas a la prensa sin que lo sepa el fiscal, ni mucho menos mi defensa.

    El País informó que en los videos el exfuncionario, después de usar la trituradora, de entrar y salir otra vez de la Ursec, se reúne con usted y su secretaria en su oficina.

    —Nosotros estábamos festejando el cumpleaños número 70 de un funcionario, ya que eso implica su cese automático. Fue una cosa muy breve, de media hora. Cuando vuelvo, me estaban esperando, en la secretaría que está al lado de mi despacho, esta persona, mi asistente y otro funcionario que me había pedido una reunión desde hacía varios días. Estaba yendo pocos días por el tema del Covid. Entonces, me reúno con ese funcionario y, cuando entra el funcionario, entran atrás ellos dos. Estuvieron un rato, se fueron, y yo seguí reunido con ese funcionario.

    —¿No llegó a hablar con el exfuncionario ahora investigado?

    —No. Saludarlo sí, por supuesto, pero no llegué a hablar de ningun tema.

    Hay un exfuncionario que cometió una irregularidad, que se está investigando, hasta ahí estaba dentro de las reglas del juego. Después vino esta campaña que han hecho contra mí.

    —¿Usted siente que es una campaña en su contra?

    —Sí. No solo lo siento, sino te diría que hay elementos que dan cuenta de algunas intencionalidades que para mí están motivadas en lo que ha sido mi actuación en Ursec. Cuando vos ganás juicios grandes como nos tocó a nosotros hay alguien que los pierde. Y nosotros sumamos, y son 240 millones de dólares. Obviamente, eso ha generado rencores, ánimos de revancha. Hay preocupación por el rol que yo pueda jugar en Antel. Hay que recordar que el gobierno en el primer listado de cargos excluyó a Antel y eso no es casual. Ahí en la negociacion el FA dijo: “No, nosotros queremos controlar Antel”. Y obviamente yo estoy muy preocupado por el futuro de Antel y evidentemente mis compañeros del FA me han apoyado de forma férrea en esta designación, cosa que agradezco muchísimo. Ese apoyo no es por una cuestión ni personal ni de amistad, sino que es una cuestión que tiene que ver con una gestión que fue exitosa en la defensa de un interés general. Por supuesto que es una gestión en la que no participé yo solo, pero encabecé esa gestión. La negociación que el gobierno perdió en la bilateral con el Frente Amplio quiere ganarla mediante una campaña sucia.

    —El día que la Ursec presentó la denuncia, el miércoles 3 por la noche, usted se reunió en su auto con el exfuncionario involucrado en la maniobra, cerca de la casa del secretario general del organismo. ¿Por qué?

    —Sí, eso yo se lo declaro al fiscal. El fiscal no lo sabía, no lo sabía nadie en ese momento. Me preguntó hasta la marca y el modelo de mi auto para después mirar las cámaras. El ánimo con el que yo voy a declarar el jueves 11 es un ánimo de colaboración con la investigación, porque mi preocupación era que se supiera exactamente qué fue lo que pasó.

    —¿Sabía de la denuncia cuando se reunió con el involucrado en su auto?

    —Sí. El miércoles sale en El Observador, yo lo vi cerca del mediodía que había hecho la denuncia. Además, se detallaba el horario de las cámaras incluso. Antes no sabía que se iba a hacer la denuncia, fue una sorpresa, porque a mí entender lo que había que hacer era decretar una investigación de urgencia para que no se perdiera la prueba, y en función de eso ver si había un delito flagrante y hacer la denuncia. Y si no decretar una investigación administrativa para terminar de aclarar la situación y, una vez que se terminara, ahí sí hacer una denuncia si correspondía.

    —¿Pero sí sabía del hecho irregular antes de que se presentara la denuncia?

    —El martes me dijeron que había un clima raro en la Ursec, que algo había pasado. Me dicen que incluso estaban mirando las cámaras. Entonces, en ese caso hice lo que tengo que hacer: no hablar con nadie. A mí me llamó esta persona (el exfuncionario) varias veces el martes, en un momento incluso le digo de encontrarnos y después me doy cuenta de que no era conveniente.

    —¿El exfuncionario ya sabía de la denuncia?

    —Eso no lo sé, porque yo no hablé con él. Él me llama, incluso me llamó hasta muy tarde esa noche, y yo no lo atiendo. El miércoles cuando veo eso digo: “Bueno, esta mujer hizo todo de manera unilateral, ya hizo la investigación”, etc. Y dije: “Bueno, ahora puedo hablar con quien yo quiera”. Entonces, lo primero que hago es hablar con el secretario general. Como él estaba muy nervioso con este tema —ella lo presionaba mucho— yo dije de encontrarnos en su casa. Al final no entramos a la casa porque estaba la familia, nos quedamos en el auto, conversamos, él me aseguró que no había un problema documental, que me quedara tranquilo, que se habían ejecutado todas las políticas... Puede haber algún error, como en todo, pero en definitiva quedate tranquilo que no hay nada, me dijo. Entonces yo después de eso lo cito a él mismo (al exfuncionario) en ese mismo lugar. Él viene en el auto, se baja, sube a mi auto, conversamos un rato, me da su versión de los hechos, se baja, y yo después fui al supermercado y me fui. Esa es la historia.

    —¿Él qué versión le da en ese momento?

    —Él la versión que me da es que quería hablar conmigo y yo ese día (el lunes 1º) llegué más tarde de lo que acostumbro porque tuve una reunión afuera. Me dice que cuando sube se acordó de que había una notificación de un informe del Poder Judicial que necesitaba, que ahora veo que sí, que todavía estaba en la Ursec. No la encontró, pero sí encontró una carpeta en la que tenía un asunto que como abogado particular llevaba adelante con otra compañera de Ursec. Encontró unos borradores con anotaciones que lo que correspondía, de acuerdo a la política de escritorios limpios, era destruirlos. Lo que pasa es que él no era funcionario; entonces le digo: “Lo que hiciste es una ilegalidad grave, vos sabías que el clima estaba muy complicado” Y le pregunté varias veces si no había nada fuera de eso, y me dijo que no, que me quedara tranquilo. Después de eso no volví a hablar con él.

    —¿No le parece que, visto de afuera, resulta raro que se reúna con un sospechoso de haber cometido una irregularidad en la Ursec en su auto, cerca de la casa del secretario general, el mismo día que se hace la denuncia y antes de que vaya al día siguiente a la Ursec?

    —Todos estamos bombardeados por un relato, pero la realidad no es esa. La realidad es que yo no tengo nada que ver con que él fuera a la Ursec, yo no lo llamé. Hay una cuestión... Colocándome en el relato que vos hacés es totalmente absurdo que yo siendo director de Ursec llame a un exfuncionario para que destruya documentación. ¡Voy y la destruyo yo! Yo tenía acceso a todos los ambientes de Ursec, tenía las claves de todo, podía usar todas las máquinas, la trituradora… Es totalmente absurda la historia si vos la ves incluso desde que el tipo quisiera destruir algo. ¡No tiene ningún sentido! Le pido a un becario o a cualquiera que vaya y destruya esos papeles. La historia vista desde el funcionamiento normal de la institución es totalmente absurda. Entiendo lo que vos decís y si se presenta de la manera en la que se ha presentado... es creíble la historia de la destrucción.

    Y lo otro, el hecho de que me reúna es lo que yo tengo que hacer, porque ya se había hecho la denuncia, ya estaba cerrada.

    —Tal vez el auto no era el ámbito...

    —En la Ursec no lo iba a citar, y la otra opción era citarlo en mi casa.

    —Recibió en su celular información reservada del expediente —un memorándum de la Policía—, tomado del sistema de gestión de la Fiscalía. ¿Cuándo y cómo llegó a usted esa información?

    —Eso llegó cerca del mediodía del jueves 4. Obviamente, yo estaba molesto porque se había hecho una denuncia a nombre de la Ursec. Entonces, ahí me llega de una funcionaria un WhatsApp. Ella es una funcionaria que había venido en comisión desde el Ministerio del Interior; ella me dice que unos amigos, unos excompañeros de la Policía, le dieron esto, y lo miré. Fui a la reunión de Directorio con Aramendía y ella me trae un proyecto de resolución para firmar que mencionaba la denuncia, entonces le pido que me muestre la denuncia y un acta. Ella me dio la copia de la denuncia, que coincidía con lo que ya había recibido un par de horas antes.

    —¿Entonces la persona le envía eso sin que se lo pida?

    —No le pedí nada. Porque además lo que necesitaba era la formalidad del Directorio y hablar con Aramendía. Para mí era irrelevante tener la copia de una denuncia que después iba a tener.

    —Pero ahora hay dos funcionarios de Fiscalía que presuntamente cometieron un delito y van a ser formalizados. ¿Fue por exceso de amistad con usted?

    —Conmigo no. No conocía a ninguno de esos funcionarios, no conozco a ningún administrativo de Fiscalía. Esta persona, la que aparentemente entró a destruir la documentación, era funcionario del Poder Judicial. Sus familiares, su padre creo que era médico forense, su hermana trabajaba en el Poder Judicial; era gente que tenía mucha vinculación con funcionarios judiciales. Entonces, lo que especulo que puede haber pasado es que se conocían con este hombre (el funcionario de Fiscalía) y él le dio la denuncia. Creí que lo que a mí me estaban dando era un documento policial, porque además el formato es el mismo que cuando vos vas a denunciar que perdiste la cédula. Después me dijeron que no, que todos los particpantes tienen el mismo sistema.

    —¿Conocía al funcionario de Fiscalía que se intentó suicidar?

    —No, para nada, no tengo idea de quién es.

    —Entonces, el trasiego de este documento filtrado es de este funcionario formalizado a un policía o expolicía…

    —Es muy difícil entender para mí la documentación de la carpeta del fiscal. Este hombre aparentemente se lo envió a la persona que destruyó los documentos y él se lo manda a una compañera, que es la que digo que estaba en pase en comisión del Ministeiro del Interior, y ella me lo envía a mí.

    —¿La que era pareja del exfuncionario de Ursec investigado?

    —Eso también me enteré al escuchar el audio de la declaracion de él. Él dice: “Estamos saliendo”. Y ella me lo envía por WhatsApp. Cuando lo vi, pensé que no aportaba nada, porque yo iba a acceder.

    —¿Qué hizo después de recibir el documento filtrado? Si usted no había solicitado la información, ¿no consideró que debía informar a la Fiscalía de la filtración?

    —No, porque yo no sabía que eso venía de la Fiscalía. Pensé que era un documento policial; me resultó natural que ella con sus excompañeros lo hiciera. Y en verdad, la denuncia no era el aspecto relevante, porque ya estaba en El Observador. Obviamente, cuando veo la noticia, como cualquier persona, pienso: “Este tipo está loco”, porque no solo hizo esto que está muy mal (ir a destruir documentos a la Ursec), sino que además ahora fue a Fiscalía. Y después me di cuenta de que no, que había pasado el primer día. Porque entiendo que, si hay una filtración a nivel policial o de Fiscalía que no esté formalizada en la carpeta del fiscal, por supuesto que es un tema grave, porque estamos en plena investigación. Pero en el momento de la filtración no se había iniciado la investigación. Es lo que hablábamos hoy del relato: nadie dice que esto sucedió el día despues de la denuncia, no es lo mismo que hubiera pasado ese día a que pase hoy.

    —Lo llevo de vuelta a la óptica del que lo ve de afuera: se hace una denuncia, usted se junta de noche con el involucrado y al día siguiente, a través de la pareja del involucrado, consigue la denuncia, lo cual le permite prepararse mejor para su defensa, por ejemplo.

    —No, no me sirve para nada a mí eso. El único dato relevante que hoy saco de eso es que el fiscal Diego Pérez intentó remitir esto a Delitos Económicos. Yo no ganaba nada con conseguir ese documento. No lo pedí. Y, de hecho, el que le dice al fiscal de la reunión en mi auto soy yo, si no el tipo no habría sabido. Él me pregunta si yo hablé con él el 1º de junio y yo le digo que no. Y después le digo que sí hablé unos días después y le doy todos los detalles. Estoy para decir la verdad en esto.

    —Quizás lo podrían haber localizado juntos ese día por la geolocalización...

    —Lo último que estaba en mi cabeza es que yo iba a terminar con un allanamiento, imputado, haciendo esta nota. No se me cruzaba por la cabeza que fuera a tener un problema cuando era el que había habilitado la investigación. Yo convalidé la denuncia. No tengo nada que ver con esto. Obviamente, entiendo que el relato es fácil de construir. Fui a dar la cara con el fiscal y a decirle todo lo que yo sabía. Lo otro importante es que la parte buena de que tengan todas mis comunicaciones es que todo sea fácil de corroborar. El que me pidió insistentemente para reunirnos fue él y yo no le contestaba. Y después de que veo que El Observador ya tenía eso, lo cito cerca del secretario general en ese horario. Él salía de trabajar en el Poder Judicial a las 18 y yo lo cité a las 18.30, pero después cambiamos el horario para que pudiera hablar con el secretario antes.

    —En su declaración a Fiscalía usted dijo que todos los expedientes de la Ursec estaban digitalizados desde octubre de 2015, pero el lunes el organismo entregó informes que sostienen lo contrario. ¿Qué dice al respecto?

    —Eso acabo de recibirlo. Vi un escrito presentado por la Ursec en el que se agregan dos correos electrónicos enviados por una funcionaria administrativa a la presidenta y un documento proveniente del Tribunal de Cuentas. Los correos electrónicos aluden a un montón de documentos, en dos o tres casos dice que son originales, en el resto no dice nada, por lo cual entiendo que son copias. Cuando venía para acá hice una cuenta rápida: si nosotros teníamos un mínimo de 1.200 expedientes al año y hace cinco años que implantamos el expediente electrónico, son 6.000 expedientes. De 6.000 expedientes, después de un mes de búsqueda, aparecieron dos expedientes que yo no sé si fueron digitalizados o no, porque en la carpeta del fiscal no está la copia de eso. Supongamos que fueran ocho los expedientes, como dijo cierta prensa, eso quiere decir que 5.992 fueron digitalizados

    Este caso empezó con dos cuestiones. Uno, la famosa carpeta verde que sale de la secretaría general en manos de esta persona. Esa carpeta verde apareció el día de los allanamientos, que fue el 8 de junio, adentro de la Ursec. Se vio que era una carpeta de un divorcio, un tema de familia, estaban las huellas de este funcioanrio que destruyó la documentación y de la persona que era su cliente. Ese tema está terminado. Es un bochorno que se haya hecho con la carpeta verde toda una historia cuando la carpeta verde estaba dentro de la Ursec.

    Y el otro tema es la destrucción de los papeles. Lo que había que hacer era ver qué había dentro de la bolsa. Hay prensa que sostiene que hay cosas en la bolsa que yo no sé si las hay, mi defensa no lo sabe y el fiscal no lo sabe. En definitiva, el caso es nada.

    —¿Por qué había hojas en blanco con su nombre y firma en la Ursec? ¿Era una práctica común?

    —Eso lo acabo de ver en la carpeta de Fiscalía. Es una hoja en blanco con la firma de los dos —del presidente y mía—. Imagino es que eso fue cuando hicimos las jornadas nacionales de telecomunicaciones, porque la gente de comunicaciones de Ursec nos pidió las firmas escaneadas para que no tuvieramos que firmar los 500 diplomas. Por supuesto que eso se tendría que haber destruido una vez que fue escaneada la firma, es un error. Si yo te doy una firma en blanco, el perjudicado soy yo, porque podés abusar de mi firma.

    —Usted dice que al iniciar un expediente se digitaliza. ¿Puede suceder que no se carguen cosas a la computadora?

    —Eso puede haber pasado, eso lo hace un ser humano.

    —Mirando desde ese relato que lo perjudicaría, como dice, con que haya uno que no esté 100% digitalizado y se rompa un papel es suficiente para esconder algo.

    —Lo que digo es que me pasó una sola vez en seis años que no se subiera un expediente y una empresa se quejara, y lo que hiciemos fue inmediatamente hacer la búsqueda. En este caso la empresa presentó el escrito con la copia y eso se subsanó en el momento.

    —¿Piensa que va a seguir en pie su postulación al Directorio de Antel por el Frente Amplio a pesar de esta situación?

    —Tengo el respaldo de la bancada de senadores del FA. Soy consciente de que esta campaña que se ha desatado en mi contra complica el clima para la aprobación no solo de mi venia, sino de las otras venias también.

    No me creo ningún fenómeno, pero la realidad es que este verano, con la ley de urgente consideracion, ya desde la campaña, fui uno de los dirigentes de la oposición que se plantó más fuerte como opositor al gobierno. Y yo estoy pagando por eso. Estoy pagando el pato de haber prendido las alarmas con respecto a la designación de un ejecutivo de Claro como presidente de Antel y una ejecutiva de Movistar como presidenta de Ursec. Estoy pagando el pato de todos esos juicios que tuvimos la suerte y el laburo de ganarlos. Fue un equipo de trabajo que encabecé, y yo soy el responsable de todas esas victorias, así como de todas las derrotas. Estoy muy tranquilo con mi conciencia, muy entero, y digo la verdad.

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