Circuito del Parque Rodó estará asociado con el de Ciudad Vieja, donde se instalará un servicio de bicicletas públicas
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLos estudiantes que cursan materias en la Facultad de Derecho y de Ciencias Económicas podrán subirse a una bicicleta e ir de una institución a la otra utilizando carriles exclusivos o recorriendo calles con una señalización especial para esos vehículos, un circuito que instalará la Intendencia de Montevideo dentro de pocos meses.
Mediante ciclovías de “entre dos y dos metros y medio de ancho”, sellos en forma de bicicletas en las vías, señalización, y la posibilidad de colocar una luz con la imagen de una bicicleta en los semáforos, calles como Durazno, San Salvador, Emilio Frugoni y Herrera y Reissig se convertirán en las vías de comunicación para los jóvenes que utilizan bicicletas para asistir a sus centros educativos.

A partir de la instalación de la bicicleta pública en Ciudad Vieja, junto a un circuito de ciclovías previsto para “la primavera”, la Intendencia de Montevideo (IM) instalará otro circuito para ciclistas que “unirá Ciudad Vieja con Parque Rodó”, pasando por varias facultades de la Universidad de la República en Montevideo, explicó a Búsqueda Enrique Moreno, coordinador general de la Unidad Ejecutiva de Movilidad de la comuna.
En trabajo con la Universidad de la República (Udelar), a través del programa Unibici, la IM colocará ciclovías que en su trayecto recorrerán las facultades de Ingeniería, Arquitectura, Ciencias Económicas, Derecho, Bellas Artes, la Biblioteca Nacional, el comedor universitario, el liceo IAVA y la futura Facultad de Ciencias de la Comunicación.
“Se eligió este proyecto porque reúne el público de mayor uso de bicicletas, que son los jóvenes, y se da otra condición importante que es entrar en el mínimo enfrentamiento con los intereses de los vecinos y los comerciantes, teniendo como principio la seguridad vial”, indicó el jerarca.
En junio un equipo técnico del departamento de Movilidad de la comuna viajó a Buenos Aires para conocer la instalación de ciclovías hechas por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Mauricio Macri.
La obra, que costará entre U$S 50.000 y U$S 150.000, contemplará la señalización internacional y la utilización de colores que tomó Buenos Aires, donde actualmente se están construyendo 250 kilómetros de ciclovías, “para que los usuarios argentinos puedan usar el servicio de la misma manera en Uruguay, y lo mismo para los uruguayos que vayan a Buenos Aires”.
El coordinador agregó que el objetivo es que sean “amigables para los ciclistas que lo usen, y que los actores que no sean ciclistas también lo vean con buenos ojos y no como un competidor”.
En la intersección de las calles Durazno y Andes comenzará la ciclovía segregada —carril específico para bicicletas—. Llegará hasta la calle Barrios Amorín donde continuará por la calle San Salvador sin carril específico.
En la calle Emilio Frugoni se podrá continuar en dirección a la Facultad de Derecho, Biblioteca Nacional, Facultad de Bellas Artes, comedor universitario y el Espacio Interdisciplinario de la Udelar. Mientras que en la calle Julio Herrera y Reissig habrá ciclovía para llegar hasta la Facultad de Ingeniería (ver mapa).
“Hay dos situaciones diferentes. En la calle San Salvador hay convivencia del automóvil con la bicicleta a través de señalización porque es una calle de poco flujo y a su vez una señalización importante en las calles transversales. Y en la calle Durazno, habría una ciclovía segregada, donde la idea es no quitar estacionamiento porque la calle es ancha”, explicó.
En este caso, se colocaría la senda para bicicletas en la vía contra el cordón de la vereda. Hacia el centro de la calle un espacio para estacionamiento y luego la vía de circulación de automóviles.
Las ciclovías exclusivas tendrán “entre dos y dos metros y medio de ancho, dependiendo de la vía” con “señalización vertical con nomenclatura internacional” y se “colocarán franjas verdes en algunas calles para marcar por dónde debe seguir el ciclista en los cruces”.
La comuna prevé la posibilidad de incluir en los semáforos una luz extra con el logo de una bicicleta, pero el relevamiento hecho por el equipo técnico no lo consideró necesario.
En las calles donde las bicicletas compartirán con los autos se colocarán señales con la imagen de bicicletas.
Los estudios determinaron que en las calles donde se da un promedio de velocidad mayor a los 60 km/h se coloque la senda exclusiva para ciclistas mientras que en las que se optó por la convivencia con automóviles es porque la velocidad promedio no supera los 30 km/h.
Moreno advirtió que si bien “es un proyecto trabajado durante meses”, “está sujeto a que hayan modificaciones”.
Este circuito estará unido por la calle Durazno con otro previsto por la comuna para Ciudad Vieja, donde se comenzará a implementar el servicio de bicicleta pública.
Londres, Barcelona, París y recientemente Nueva York, que colocó 6.000, son algunas de las capitales más importantes del mundo que cuentan con bicicletas púbicas disponibles para recorrer la ciudad.
Los montevideanos que no tengan su propia bicicleta también podrán hacer uso de las ciclovías ya que la Intendencia instalará en los próximos meses un circuito en la Ciudad Vieja con ocho estaciones —en principio— donde se podrán alquilar las más de 80 bicicletas que estarán disponibles (ver mapa).
El 25 de junio, el diario “El País” informó que la comuna tiene previsto para la primavera tener en funcionamiento el “Sistema de Bicicletas Públicas para la Ciudad Vieja”.
En las estaciones establecidas quienes quieran retirar las bicicletas deberán presentar su tarjeta del Sistema de Transporte Metropolitano (STM) junto a un código para que haya registro de la persona y así pueda retirar su bicicleta.
“Tenemos la idea de que la primera media hora sea gratis y a partir de la hora se comience a cobrar una tarifa estimada de una hora a un boleto de ómnibus (hoy $20)”, dijo Moreno.
“Habrá un uso máximo de entre tres y cuatro horas por día y si alguien deja una bicicleta, por 15 minutos no pueda volver a retirarla”, agregó.
Moreno afirmó que en la Ciudad Vieja “está la sensación de que en algún momento se tiene que empezar a ordenar el tránsito” y la implementación del sistema de ciclovías “va a ayudar”.
“Más allá de que demores un poco más, con las bicicletas se va a poder recorrer toda la Ciudad Vieja y en la hora pico, que es imposible transitar, vas a tener ciclovías para tener otra salida”, aseguró.
Moreno indicó que el circuito estudiantil podría ponerse en funcionamiento independientemente del de Ciudad Vieja pero que la comuna decidió lanzarlos al mismo tiempo en primavera.
El lunes 15 se cierra el plazo para que las empresas presenten sus ofertas en la Intendencia para la instalación del sistema en Ciudad Vieja.
“Se han comprado varios pliegos y hay varios interesados más pidiendo”, dijo Moreno.
La instalación de las ciclovías, las bicicletas, el software y el mantenimiento por tres años costará U$S 700.000 más U$S 150.000 de señalización, según estimó Moreno, y serán financiados a través de patrocinadores, entre ellos Ancap.