En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En la tardecita del sábado 19, finalizada la tercera ronda del US Open, Bryson DeChambeau pidió que prendieran las luces de la zona de práctica. Hacia allí se dirigió junto con su coach Chris Como para practicar exclusivamente el driver y la madera 3, ya que no estaba conforme con su rendimiento con estos palos.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Al día siguiente DeChambeau fue una “máquina” de jugar al golf, y con una vuelta de 67 golpes ganó el US Open, el primer major de su carrera. Por supuesto que esa práctica nocturna no fue la única razón de la victoria, pero denota la actitud y determinación con la cual este joven de 27 años afrontó los últimos 18 hoyos, buscando lograr esa tan ansiada meta para cualquier golfista: ganar el primer major de su carrera.
Con un score de 274 golpes, seis bajo el par de la cancha del Winged Foot Golf Club, en las afueras de Nueva York, De Chambeau quedó en lo más alto de las posiciones, mientras que su compatriota Matthew Wolff finalizó en segundo lugar con seis golpes más. Esta diferencia entre el primero y el segundo es una de las mayores en el historial del certamen. Vale destacar que DeChambeau fue el único jugador en bajar el par del campo tras los 72 hoyos, hecho que tiene que haber dejado conformes a las autoridades de la United States Golf Association (USGA). Por su victoria, el ganador recibió un cheque por US$ 2,2 millones de los US$ 12,5 millones que repartió el torneo en premios.
En la ceremonia de entrega de premios el presidente de la USGA, Stu Francis, le entregó al ganador la tradicional copa (se juega desde 1895), además de la medalla de oro Jack Nicklaus. La otra premiación fue para el mejor amateur de la competencia, el estadounidense John Pak, quien con apenas 21 años, jugador de la South Florida University, finalizó con un score de 298 golpes para los 72 hoyos.
En tanto, solamente dos golfistas sudamericanos formaron parte del abierto estadounidense, finalizando el chileno Joaquín Niemann en el puesto 23º y el colombiano Sebastián Muñoz en el 59º.
El primer major del año
La pandemia del Covid-19 alteró por completo el calendario de los majors de este año, por lo cual el US Open fue el primer “grande” de la temporada ante la cancelación del British Open, previsto para mediados de julio pasado. Con la participación de 144 golfistas, quedando fuera en esta edición, también a causa de la pandemia, todos los jugadores que llegaban al Abierto por las clasificaciones regionales e internacionales, comenzó el jueves 17 en el Winged Foot de Nueva York la 120a edición del Abierto de los Estados Unidos. Ese día el norteamericano Justin Thomas marcó un nuevo récord para el campo al presentar una tarjeta de 65 golpes, cinco bajo el par. Los tableros mostraban, tras la primera jornada, a 18 golfistas con score bajo el par, por lo cual, “el mayor desafío golfístico”, como define la USGA a su torneo insignia, no parecía tal.
En la segunda ronda, con el viento como gran protagonista, Winged Foot mostró sus garras y aquello fue una verdadera catástrofe. El líder Thomas terminaba con 75 golpes y Tiger Woods, con una vuelta de 77 impactos, quedaba fuera del corte clasificatorio establecido en 146 golpes. El líder de la competencia pasaba a ser Patrick Reed, quien tuvo el gran mérito de hacer solo 25 putts para presentar una tarjeta de 70 golpes, el par de la cancha.
La misma tónica se mantuvo en la tercera jornada, con scores muy altos de la mayoría de los 65 golfistas que continuaban en competencia. En ese panorama, donde el puntero Reed hizo 43 golpes en la vuelta, se destacó claramente Matthew Wolff al empatar el record del campo con una tarjeta de 65 golpes (hizo solo 10 putts en los primeros nueve hoyos). Con un acumulado de 205 golpes Wolff pasaba a liderar las posiciones con una ventaja de dos golpes sobre DeChambeau.
La consagración
La definición de un major va más allá de aspectos técnicos. En ella van la actitud, el temperamento, la paciencia y también, por qué no, la suerte. Un birdie en el hoyo 4, además de un espectacular águila en el hoyo 9, le permitieron a DeChambeau alcanzar la punta del certamen. Otro birdie en el hoyo 11 le dio mayor tranquilidad al líder, quien a partir de ese momento puso el piloto automático e hizo pares hasta el final y cerró de la mejor manera el campeonato.
Un excelente campeón, quien atraviesa por su mejor momento desde su ingreso al PGA Tour en el 2016. Vale recordar que el Científico, apodo con el cual se lo conoce en la gira, trabajó intensamente en los tres meses de inactividad por la pandemia para aumentar su masa muscular con un programa ideado por el preparador físico Greg Roskoph, para lograr mayores distancias. Los resultados en Winged Foot estuvieron a la vista, siendo el único jugador en presentar cuatro tarjetas bajo el par de la cancha, además de terminar en números rojos la ronda final.
Con su victoria, DeChambeau saltó al noveno puesto del ranking mundial, además de pasar a integrar una selecta lista, compartida nada menos que con Jack Nicklaus y Tiger Woods, como los únicos golfistas en ganar el NCAA Championship, el US Amateur Championship y el US Open.
Dustin Johnson, Brooks Koepka, Rickie Fowler, Jordan Spieth y Rory McIlroy, entre varios, miran con reojo a esta nueva camada de golfistas, proveniente la mayoría de ellos del golf universitario, que marcan una nueva era en este deporte.