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    domingo 23 de junio de 2024

    Con una fase “experimental”, se pone en marcha el censo

    El censo empleará a unas 6.000 personas o más, por lo que “por algunas semanas el INE va a ser una de las empresas más grandes del país” en términos de cantidad de personas empleadas en el territorio, dice su director

    El lunes 3 comenzó el censo experimental, una instancia de “ensayo general” previa al censo, con el objetivo de probar toda la operativa en el campo, en los sistemas informáticos a implementar y en el cuestionario en sí, entre otras cosas. Es un testeo reducido (en comparación con el censo) que busca identificar potenciales errores y reducir los riesgos cuando se lleve a cabo el censo en concreto.

    “El objetivo es probar todo el operativo en el campo. Hay que recordar que este censo va a ser con mucha tecnología por detrás, muchos sistemas informáticos que hay que probar, entre otras cosas porque van a haber sistemas para tener control del despliegue en el territorio, del avance por zonas, para la planificación del trabajo en campo. Y es necesario probarlo, porque estas cosas nunca salen bien de primera”, para “reducir los riesgos” ante eventuales fallas cuando el operativo sea “el de verdad”, explicó a Búsqueda el director del INE, Diego Aboal.

    Esta instancia “experimental” terminará a más tardar el 4 de diciembre y será seguida en febrero por el “precenso”, un chequeo de direcciones que se contrasta con la información disponible de mapas satelitales e  imágenes de vuelos en el país, otra fase de prueba que hará el INE para realizar los ajustes necesarios previos a la instancia final y organizar la distribución de la carga de trabajo de los censistas de forma adecuada.?El censo en sí está previsto que se realice entre los meses de abril y mayo de 2023. Primero, en esos meses, durante dos y tres semanas, respectivamente, se va a abrir la opción de contestar el cuestionario vía web. Luego se realizará el despliegue presencial con los censistas; a los hogares que contestaron vía Internet les pedirán el código que demuestra que completaron el formulario, y a aquellos que no usaron el canal online les harán el cuestionario, llenando los datos en tablets. Este trabajo de campo ocurrirá entre fines de abril y todo mayo, dijo el jerarca.?El organismo se está preparando para esta instancia desde el 2020, cuando se definió que el censo se llevaría a cabo en 2023. En este momento la partida presupuestal asignada ronda los US$ 13 millones, aunque el jerarca estimó que podrían requerirse más recursos —unos US$ 3 o US$ 4 millones adicionales— según la tasa de respuesta que tenga el formulario web y, en función de eso, la mayor o menor demanda de censistas para culminar el censo.

    Durante el relevamiento de direcciones estarán trabajando entre 900 y 1.000 personas, más los funcionarios habituales del INE, lo cual implica un total de 1.200. Pero para el censo el INE empleará a unas 6.000 personas o tal vez más, “por lo que por unas semanas el INE va a ser una de las empresas más grandes del país, en términos de cantidad de personas empleadas en el territorio”, comentó Aboal.

    Modo online y cobertura

    Será la primera vez que Uruguay aplique una vía web para responder al censo, si bien es algo utilizado en otros países. Es usual que haya un proceso de validación. Consultado por la veracidad de los datos recogidos bajo la nueva modalidad, el director del INE dijo: “Cualquier censo lo que hace es pedirle información a un informante que puede decirte lo que tenga ganas, y eso es desde siempre, desde el censo que relata Horacio Quiroga en uno de sus cuentos; (…) las personas autorreportan la información que uno pregunta”. Sobre la nueva modalidad, destacó como ventaja que las personas pueden abrir el cuestionario más de una vez sin llegar a completarlo, lo que permite que, cuando se llene, los miembros del hogar se consulten entre sí por las respuestas a dar, mejorando la veracidad de los datos frente al censo tradicional, donde existe una sola instancia y, ante la falta de un miembro del hogar en el momento del censo, en algunas situaciones se brindan respuestas sin la confianza total.

    Aclaró que los censos tienen una etapa posterior, que es una encuesta a través de la cual se busca verificar la calidad de la información relevada, repitiendo preguntas y verificando que las respuestas sean coherentes con los resultados. Además, con ese procedimiento se busca verificar el nivel de cobertura: “Hay que recordar que uno de los principales objetivos del censo es llegar a todos los habitantes. Obviamente esto nunca ocurre en ningún país del mundo y alguien va a decir ‘yo no fui censado’, pero es algo que está en la psiquis colectiva que el censo llega al 100% de los hogares. (…) Un censo con un 95% de cobertura es un superéxito”.?A pesar de no cubrir a la totalidad de la población y de ser cuestionarios relativamente “cortos” en la cantidad de preguntas, los censos tienen como gran virtud la “capacidad de dar una imagen muy nítida de la situación a nivel de una manzana con mucha precisión”. Por eso, dijo Aboal, son vitales a la hora de orientar políticas sociales, determinando por ejemplo la mejor ubicación para abrir una policlínica o una escuela, al brindar la cantidad exacta de personas o niños que viven en cierta área. Esto es porque se centra en preguntas respecto a las características básicas de la población, buscando recabar datos de edad, sexo, nivel de educación, situación laboral, discapacidad y condiciones de la vivienda, entre otras.

    “Los censos no van a un nivel muy profundo en términos de las cuestiones que indagan, pero sí van a un nivel muy profundo en la penetración en todo el país, cubre la totalidad. Asentamientos, barrios cerrados, etcétera”, sostuvo el jerarca.

    El anterior censo en Uruguay se hizo entre 2011 y 2012. El relevamiento contabilizó a 3.286.314 personas (la suma de una población censada, de 3.252.091, y la estimación de la cantidad de residentes en viviendas particulares censadas con moradores ausentes, de 34.223).

    La recomendación es que este tipo de estudios se realicen al menos cada 10 años. Pero, según Aboal, “Finlandia hace 40 años que ya no hace censos” sino que se basa en registros administrativos para contabilizar de manera regular los cambios demográficos. Comentó que en una reciente visita a ese país pudo ver que en un edificio está instalado un “contador de la población en tiempo real. Se terminó aquello de una vez cada 10 años”.

    Los datos

    La mayor incorporación de tecnología para el censo forma parte del plan estratégico del organismo. En forma paralela, el INE estará llevando a cabo un piloto de censo con base en datos administrativos (otro de los pilares del plan), los cuales no se harán públicos, pero buscarán comparar los resultados entre ambos censos.

    Una vez concluido el censo, los datos de mayor nivel de agregación —como la población total y por sexo, tanto nacional como departamental— serán publicados en los días siguientes a la culminación de la operativa de campo. Pero aquellos que requieren de un mayor procesamiento se difundirán en el segundo semestre del año 2023. “En la medida que tengamos avances, iremos publicando parte de esa información”, señaló el director del INE.

    Una innovación con este censo será el uso de visualizaciones de datos más amigables para el usuario, en sustitución de tablas de datos. En se sentido, el INE recibió el interés de 11 equipos que se presentaron para encargarse de desarrollar formas novedosas de visualizar los datos del censo. En línea con esto, el 27 de setiembre el INE publicó su primer indicador con base en datos administrativos referidos a la “demografía de empresas”, con la posibilidad de que el usuario aplique filtros y modifique los parámetro para cambiar lo que observa.

    • Recuadro de la nota

    “Estabilidad” de la pobreza

    Economía
    2022-10-05T20:46:00