El Ministerio de Economía estima que si hubo aumento del PBI, fue “muy bajo, en el entorno de cero”
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAlgunos rubros del agro, en particular los cultivos de granos, aumentaron su producción en el segundo trimestre del año, al comparar con igual lapso de 2018. También creció la pesca industrial y la generación de electricidad, favorecida por las lluvias que alimentaron las represas. En contrapartida, el comercio mantuvo en general un panorama recesivo, lo mismo que la industria.
Eso surge del relevamiento realizado por Búsqueda de estadísticas oficiales y otros datos obtenidos de dependencias gubernamentales, además de los que aportan empresas privadas y sus organizaciones con el propósito de estimar la tendencia —crecimiento, estabilidad o caída— de la actividad en los sectores más relevantes de la economía. La información de algunos rubros es limitada como para extraer conclusiones acerca de su desempeño.
Un panorama más completo sobre el comportamiento de la actividad económica en abril-junio se conocerá el próximo martes 17, cuando el Banco Central prevé difundir las estadísticas de Cuentas Nacionales, que incluyen la medición del Producto Bruto Interno (PBI) así como otros componentes de la oferta y la demanda.
“Si hubo un crecimiento positivo en el segundo trimestre no lo sabemos todavía, pero si es así, será muy bajo, en el entorno de cero”, declaró a Búsqueda el director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Christian Daude.
“Para el resto del año esperamos alguna mejora, pero no significativa”. Así, “se cerraría el año con algún crecimiento positivo, basado en algunas obras de infraestructura, como el Ferrocarril Central, algunas PPP o inversiones con fondos del Ministerio de Obras Públicas”, agregó el jerarca. “Por ahora, la proyección del 0,7% (de aumento del PBI para el promedio de 2019) es la que hemos mantenido. Hay que ver qué pasa en Argentina” y su eventual impacto sobre Uruguay, acotó.
En enero-marzo el Producto se contrajo 0,2% al comparar con el primer trimestre del año anterior, la última información publicada por el BCU. Fue por la reducción de la actividad de los rubros primarios (agricultura, ganadería, silvicultura y caza), la industria manufacturera, además de la agrupación del comercio, los restaurantes y hoteles.
Los datos relevados de abril-junio, que en todos los casos se comparan con los mismos meses de 2018, abarcan algunos de los sectores más relevantes y que, sumados, representan una parte importante del PBI global.
Al interior de este sector —en cuya actividad inciden factores climáticos pero también de precios y mercados— se dieron desempeños disímiles.
Hubo un bajo nivel de precipitaciones hasta la segunda quincena de mayo, seguido de otro período de lluvias que llevaron a que los suelos mantuvieran altos niveles de agua y el rebrote del mejoramiento de los campos, según un informe de situación del Instituto Plan Agropecuario. Esas condiciones favorecieron una zafra récord en rendimientos para la soja en algunas partes del país, así como de la siembra de trigo y de cebada, aunque ese organismo aclaró que la alta incertidumbre comercial en los mercados internacionales provoca cautela en torno a esos últimos rubros.
De la ganadería solo se dispone de datos indirectos, asociados a la fase industrial de la cadena. En abril-junio aumentaron las exportaciones de carne bovina y ovina tanto en toneladas como en dólares.
En la lechería, la remisión a plantas industrializadoras se redujo 8,8%, informó el Instituto Nacional de la Leche.
La captura industrial de pescado aumentó en el segundo trimestre, en especial de corvina, aunque las empresas enfrentaron dificultades comerciales para deshacerse de un stock importante de la producción, dijo una fuente de la cámara sectorial.
Ese dato es consistente con el incremento de las exportaciones de pescado en algunos meses. Los datos disponibles del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de mayo-junio mostraron un incremento de 10,6%.
En un contexto de menor demanda tanto interna como del exterior, la producción del conjunto del sector fabril se redujo 4,1%, aunque sin considerar la refinación de petróleo la baja fue menor (1,7%), según el índice de volumen físico que informa el Instituto Nacional de Estadística.
La planta de refinación de Ancap en La Teja se vio afectada por el apagón del 16 de junio (Búsqueda Nº 2.025).
De 15 ramas industriales, 10 produjeron menos que un año atrás. Las que tuvieron peor desempeño fueron “Prendas de vestir y teñido de pieles” (–37%), “Metálicas básicas” (–26%), “Otros equipos de Transporte” (–16%), “Autos, remolques y semirremolques” (–16%), “Derivados de petróleo y carbón” (–14%), “Textiles” (–13%) y “Curtiembre, producción de cuero y calzado” (–12%), entre otras.
Las ventas en volúmenes físicos del sector fabril al mercado interno disminuyeron 1,4% —excluidas las empresas en zonas francas y la refinería de Ancap—, según encuestas de la Cámara de Industrias (CIU). El informe acota que si se quitan los efectos estacionales, los niveles de comercialización de manufacturas “se podrían estar estabilizando luego del significativo deterioro que sufrieron en 2018”.
Según algunos indicadores parciales disponibles, la actividad en este sector continuó deprimida en abril-junio.
La venta de artículos de construcción, ferreterías y pinturerías tuvo una variación nula, de acuerdo con la encuesta que realizó Equipos Consultores para la Cámara Nacional de Comercios y Servicios (CNCS).
Por otro lado, la CIU informó que disminuyó 1,8% la venta de cemento. Sin embargo, considerando la creciente cobertura del mercado interno a través de importaciones, su demanda total aumentó 1%. El informe divulgado esta semana resalta la importante correlación entre los niveles de consumo de ese producto con el aumento de la actividad en la construcción, por lo que podría estar evidenciando un ligero repunte asociado a obras viales iniciadas en los últimos meses.
También bajó levemente el consumo de hierro redondo utilizado en las obras, según datos aportados por la cámara del sector.
Como reflejo de dificultades en el mercado laboral —con niveles de desempleo relativamente altos y salarios estancados en varios sectores—, la actividad comercial siguió resentida en el segundo trimestre.
Según la encuesta hecha para la CNCS, las ventas disminuyeron 3%; menos de la cuarta parte de las empresas informaron un incremento real.
Con un 2% menos de turistas arribados desde el exterior, su gasto total se redujo 4% en términos reales, calculó Búsqueda a partir de datos del ministerio del ramo. En eso pudo haber influido la creciente inestabilidad económica y política en Argentina, de donde proviene la mayor parte del turismo receptivo.
Estos rubros presentaron desempeños contrapuestos.
La generación eléctrica creció 9,7%, impulsada mayormente por el aumento en la producción hidráulica (27%), favorecida por las abundantes lluvias. Hubo una reducción en las demás fuentes que componen la matriz energética, salvo la biomasa, que creció 7%.
La demanda de gas por cañería en la capital cayó 16,5%, informó Montevideo Gas.
Los datos relevados describen un panorama diverso al interior de este sector, según la modalidad de transporte.
El volumen de carga por camión creció con destino a la exportación (6%) y todavía más las importaciones (30%), indicaron fuentes del rubro.
La actividad de las compañías de ómnibus de Montevideo se retrajo 2,5%, medida a través de la venta de boletos informada por las empresas.
El transporte ferroviario se redujo 1,2%, de acuerdo con datos aportados por AFE.
El puerto de Montevideo viene registrando una actividad menor a la del 2018. En junio el movimiento de contenedores —medido en teus— igualó el del mismo mes del año anterior, aunque en todo el trimestre se produjo una baja de 2%.
Las terminales colonienses mostraron datos contradictorios. Mientras que en el puerto de la capital departamental bajó 11% el arribo de buques y disminuyó 26% el tránsito de pasajeros, en Nueva Palmira crecieron 11% las toneladas movilizadas.
Algunas compañías privadas de telefonía celular informaron que registraron un aumento de su facturación que estuvo en línea con la inflación.
En el rubro postal, bajó 4% el envío de cartas y los de pequeños paquetes certificados disminuyeron 13%.
Antel —la principal empresa de comunicaciones— no proporciona datos, lo que limita el análisis del sector.
El desempeño en los servicios financieros y otros relevados fue en algunos casos contradictorio.
Los servicios notariales —asociados en parte a los mercados inmobiliario y automotor— se contrajeron, aunque los datos presentan ciertas distorsiones que no permiten extraer conclusiones claras sobre su nivel de actividad. En efecto, tanto la recaudación por la venta de timbres como los aportes previsionales (montepío) bajaron 13%, mientras que la venta de papel notarial lo hizo 10,4%, informó la caja de los escribanos. Aclararon que esas variaciones se ven afectadas porque en abril de 2018 se percibieron ingresos extraordinarios por la entrada en vigencia de varios artículos de la ley de inclusión financiera, que posibilitó un mayor trabajo para esos profesionales.
Dentro de la actividad bancaria más tradicional, se produjo un aumento del stock de depósitos pero una disminución de los créditos.
Con respecto al sector de seguros, la venta de pólizas aumentó 11,8% en términos reales. Los mayores incrementos se dieron en la rama de vida previsional (40%), seguros rurales (54%), caución (24%) e incendio (18%).